Jorge Rey vuelve a poner el foco en el tiempo tras un fin de semana marcado por el brusco descenso de las temperaturas, la nieve en cotas relativamente bajas y el viento intenso en varias zonas de España. Después de ese paréntesis casi invernal en plena primavera, el joven divulgador meteorológico anticipa ahora un nuevo giro: la llegada de una fase más templada que, según su aviso, dejará otra vez valores por encima de los 25 grados en algunos puntos del país. La idea de fondo es clara: España entra en una semana de volantazos, con un arranque todavía fresco y una recuperación térmica progresiva en los días siguientes.
El contraste es llamativo. La Agencia Estatal de Meteorología ya había advertido de que la semana del 13 de abril arrancaría con ambiente frío para la época, con heladas en puntos del interior y máximas por debajo de 20 grados en amplias zonas. Pero también señalaba que ese mismo lunes comenzaría un ascenso térmico que continuaría durante los días siguientes y que dejaría una segunda mitad de semana más cálida de lo normal en buena parte de la Península. Es decir, el cambio existe, aunque no se producirá de golpe ni de manera uniforme en todo el mapa.
Del frío del fin de semana a un ascenso progresivo
Lo más importante de este episodio no es solo la subida, sino la velocidad con la que cambia el escenario. España venía de varios días de tiempo impropio de abril en muchas zonas, con una entrada fría que dejó lluvias, nevadas en montaña y una sensación general de vuelta al invierno. AEMET y varios medios especializados coincidieron en ese diagnóstico y situaron el lunes 13 como el punto de inflexión hacia una recuperación térmica paulatina.
En ese contexto se encuadra el mensaje de Jorge Rey, que ha advertido de la llegada de “valores por encima de los 25ºC” tras este episodio de aire frío. Su previsión encaja, al menos en parte, con la tendencia oficial: AEMET prevé que el ambiente frío del inicio de semana se vaya rompiendo y que la segunda mitad de la semana sea más cálida de lo habitual para estas fechas, con precipitaciones ya bastante más escasas y concentradas sobre todo en el extremo norte.
AEMET rebaja el impacto inmediato, pero confirma el giro
La clave está en el ritmo. Aunque Jorge Rey apunta a un cambio importante, la previsión oficial no sugiere un vuelco instantáneo en toda España desde el mismo lunes. Este 13 de abril, la jornada ha comenzado todavía con inestabilidad en el norte peninsular y Baleares, ambiente fresco y nevadas en montañas del norte. El ascenso térmico más claro se espera para los próximos días siguientes, con la posibilidad de superar los 25 grados en algunas regiones a partir del miércoles.

El cambio de tendencia no significa que toda España entre de repente en una situación casi veraniega, sino que, tras el desplome térmico del fin de semana, se abre una fase de recuperación. El lunes todavía será contenido en muchas zonas. El martes y el miércoles serán, previsiblemente, los días en los que la subida se haga mucho más visible.
¿Dónde se notará más la subida de temperaturas?
Según la información disponible, el ascenso será más perceptible en buena parte de la Península, aunque no con la misma intensidad en todas las comunidades. AEMET apunta a una semana en general más cálida de lo normal en la segunda mitad del periodo, mientras que las precipitaciones tenderán a quedar más acotadas al norte. Eso sugiere que el ambiente más templado y estable irá ganando terreno sobre todo en amplias zonas del interior y del sur, aunque todavía con diferencias regionales marcadas.
En otras palabras, el mensaje que lanza Jorge Rey conecta con una sensación que muchos ciudadanos ya han experimentado en las últimas semanas: abril está siendo un mes de extremos, con jornadas casi veraniegas seguidas de irrupciones frías muy poco agradables. Esa montaña rusa meteorológica es, precisamente, lo que convierte cualquier ascenso por encima de los 25 grados en un fenómeno llamativo, aunque no necesariamente extraordinario en términos absolutos para estas fechas.
