Los grandes incendios forestales comienzan a dar un respiro. Tras varios días con las llamas fuera de control, el operativo desplegado en el gran incendio que afecta a Ávila y la Comunidad de Madrid logró estabilizar por primera vez el perímetro. Las personas evacuadas de 15 municipios pudieron regresar a sus casas y la evolución del incendio permite afrontar la noche de este martes con más optimismo.
La mejoría también se extiende a Toledo, donde el incendio de Almorox ha descendido a Situación Operativa Nivel 1, mientras que la principal preocupación se concentra ya en Castellón, donde el fuego de la Vall d’Uixó continúa activo pese a los avances registrados en las últimas horas y donde ha habido conatos y columnas de humo que han dificultado el trabajo de los 34 medios aéreos desplegados. Todo ello, con la expectación de una nueva ola de calor, que obligará a mantener la máxima vigilancia para consolidar el control de los incendios.

La evolución más positiva se registró en el incendio de Burgohondo (Ávila), el mayor de la historia registrado en España. El operativo ha conseguido mantener estable el perímetro durante las últimas 24 horas y centra ahora sus esfuerzos en consolidar las líneas de defensa, extinguir los puntos calientes y evitar posibles reactivaciones. Esta mejora permitió continuar con la desescalada de la emergencia y levantar nuevas evacuaciones y confinamientos en aquellos municipios donde las condiciones de seguridad ya lo permiten.
“Un último esfuerzo”
La secretaria general de Protección Civil y Emergencias, Virginia Barcones, pidió un “último esfuerzo” y “un poco más de paciencia” a las personas que todavía permanecen desalojadas, al tiempo que ha destacado la respuesta coordinada de todas las administraciones. Recordó que el incendio obligó a declarar por primera vez una emergencia de interés nacional por un incendio forestal y lo definió como “el peor incendio que ha sufrido el país”, un fuego de sexta generación favorecido por las altas temperaturas, el viento y la baja humedad.

El presidente de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, subrayó que el perímetro no registró avances durante la jornada y puso en valor la coordinación entre administraciones, la labor de la Unidad Militar de Emergencias (UME), de los operativos autonómicos y de los recursos desplazados desde otras comunidades e incluso desde el extranjero. También ha insistido en mantener la prudencia ante la llegada de la nueva ola de calor.
Poblaciones que vuelven a casa
La mejoría también se dejó notar en la Comunidad de Madrid, donde miles de vecinos han podido regresar a sus viviendas tras varios días evacuados. Además, las autoridades comenzaron la reapertura progresiva de las carreteras afectadas por el incendio, mientras el dispositivo mantiene la vigilancia permanente sobre el perímetro para consolidar el terreno ganado y evitar reproducciones del fuego.

Castilla-La Mancha también dio un paso importante hacia la vuelta a la normalidad. El incendio de Almorox (Toledo) ha descendido finalmente a Situación Operativa Nivel 1 después de que durante la mañana abandonara la emergencia nacional.
Preocupación por Castellón
Mientras el centro peninsular entró en una fase de estabilización, la principal preocupación se traslada a la provincia de Castellón. El incendio declarado el pasado sábado en la Vall d’Uixó continúa activo y ya ha arrasado alrededor de 10.000 hectáreas, con un perímetro de 75,5 kilómetros que afecta a la Sierra de Espadán. Aunque las autoridades levantaron el confinamiento en los núcleos urbanos de La Vilavella, Betxí y prácticamente toda Onda, cerca de 10.000 personas permanecen todavía evacuadas y varias urbanizaciones continúan desalojadas por precaución.

La jornada estuvo marcada por las dificultades para operar desde el aire debido a la inversión térmica, que mantuvo el humo atrapado en los valles durante buena parte del día. No fue hasta la tarde cuando los 34 medios aéreos pudieron incorporarse plenamente a las labores de extinción, realizando descargas continuas sobre los sectores de Tales, Alcudia de Veo, Benitandús y la carretera entre Artana y Eslida. En total, más de 640 efectivos participaron en un operativo que afronta la noche con mejores condiciones meteorológicas, aunque sin bajar la guardia.
Prudencia ante las altas temperaturas
Pese a la evolución favorable de los principales incendios, las autoridades mantienen la máxima prudencia ante la llegada de la cuarta ola de calor del verano. El aumento de las temperaturas y el descenso de la humedad podrían favorecer nuevas reactivaciones durante los próximos días, por lo que los dispositivos de extinción continuarán centrados en consolidar los perímetros y refrescar las zonas más sensibles para evitar que las llamas vuelvan a ganar terreno. Según avisó la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) y Protección Civil, el aumento de las temperaturas elevará de nuevo el riesgo de incendios y dificultará las labores de los equipos de extinción.

