Carlos Ortiz Sanchidrián, director del Área de Colegios del CEU y del colegio CEU San Pablo Sanchinarro de Madrid, ha fallecido en el accidente ferroviario ocurrido el miércoles 28 de octubre en Urda, Toledo, según ha podido confirmar Artículo14. Su familia y la comunidad educativa llevaban desde el siniestro pendientes de recibir información sobre su paradero.
Ortiz viajaba a Andalucía por motivos profesionales junto a Javier Tello, director general del CEU, que resultó herido. Ambos se desplazaban para mantener reuniones relacionadas con los centros de la institución en esa comunidad. Tello permanece hospitalizado y, según la última información comunicada por el centro a las familias, se encuentra fuera de peligro y ha podido hablar con sus allegados.
La confirmación de la muerte de Ortiz llega después de dos días de incertidumbre para quienes compartían con él las aulas y la dirección de los colegios. Durante la búsqueda, el centro de Sanchinarro había mantenido informadas a las familias y pedido prudencia hasta disponer de noticias oficiales.

El jueves por la tarde celebró una vigilia de oración en su capilla por las víctimas del accidente y, especialmente, por su director. En la comunicación remitida durante aquellas horas, el colegio invitaba a “permanecer unidos, a acompañarnos y a sostenernos unos a otros desde la esperanza”.
Una trayectoria ligada a las aulas
Ortiz había desarrollado buena parte de su carrera profesional en el CEU. Antes de asumir responsabilidades de dirección, fue profesor y tutor en el colegio de Montepríncipe entre los cursos 2007-2008 y 2013-2014. Después se incorporó a Sanchinarro, donde ejerció como coordinador de Secundaria en 2014-2015 y, desde el curso siguiente, como jefe de estudios de ESO y Bachillerato. Así consta en su biografía profesional publicada con motivo de un congreso educativo en 2017.
Había estudiado Filología Hispánica por su interés en la literatura y su deseo de enseñar. Su paso a la gestión educativa estuvo acompañado de formación empresarial y en recursos humanos, pero siguió identificándose con el trabajo en el aula. “Aunque ahora sea director, sigo siendo profesor, y esa es mi vocación”, explicó en una entrevista anterior al accidente.
En aquella conversación recordó su participación en el desarrollo de Secundaria y Bachillerato en Sanchinarro. Fue tutor de una clase de 22 estudiantes a los que acompañó hasta terminar su etapa escolar. Al mismo tiempo, intervino en la selección del profesorado y en la organización académica del centro.
Su concepción de la dirección daba especial importancia al cuidado de los docentes, a su reconocimiento profesional y a la participación de las familias. También defendía la formación del profesorado para acompañar a los alumnos y detectar dificultades relacionadas con su salud mental o situaciones de acoso.
El impacto en la comunidad del CEU
Su responsabilidad abarcaba tanto la dirección del colegio de Sanchinarro, situado en el distrito madrileño de Hortaleza, como el Área de Colegios de la institución. En abril de este año había participado, en calidad de director de esa área, en la entrega de los premios del concurso escolar ¿Qué es para ti el terrorismo?, donde defendió el papel de las aulas en la transmisión de la memoria de las víctimas. cefas.ceu.es
Durante las horas de búsqueda, las muestras de apoyo de las familias del colegio se dirigieron también a su esposa, Mónica, profesora de Educación Infantil en el mismo centro. La relación de ambos con la comunidad escolar había multiplicado la preocupación entre alumnos, docentes y padres.
El viaje del miércoles formaba parte de los desplazamientos habituales de los responsables del CEU para coordinar sus centros. La institución cuenta en Andalucía con el colegio de Sevilla y la Universidad CEU Fernando III. Carlos Ortiz y Javier Tello se dirigían a reuniones de trabajo cuando se produjo la colisión entre los dos trenes de alta velocidad.

