Quienes ya lo han perdido todo pueden hablar sin pelos en la lengua. Y lo hacen ahora que empiezan ya a ser conscientes de lo que ha sucedido. De la realidad a la que se enfrentan. Así, a la desesperación por no ser informadas en tiempo real sobre el fallecimiento de sus seres queridos se suma ya la queja por el trato recibido por Renfe. Y hay víctimas que ya sopesan la vía judicial y se están organizando entre ellas.
Este miércoles, por primera vez, una familia haya hablado ya públicamente de la posibilidad de emprender acciones judiciales contra el organismo público, dependiente del Gobierno, por el trato recibido desde que sucedió la tragedia el pasado domingo.
“Renfe es lo peor de lo peor, todos los chavales que han estado ahí han trabajado, pero en el momento que dependían de Madrid o de las esferas altas, asquerosos. Todo lo han ralentizado”, denuncia Miguel Cotán, padrastro de Mario Jara, uno de los pasajeros en el Alvia y fallecidos en la noche del 18 de enero en Adamuz. Confirma que “evidentemente” está pensando en denunciar a la empresa pública. Lo que piden son sobre todo responsabilidades políticas. “Han jugado con nosotros”, se lamenta. Se sienten abandonados por Renfe en estos días de incertidumbre.

No son los únicos que contemplan la posibilidad de acudir a la vía judicial. Fuentes de las familias reconocen a Artículo14 que ya se está sopesando la creación de un grupo para dirigir estas denuncias por la vía penal. Sin embargo, las mismas fuentes dudan del efecto de esta medida. “Ni en la Dana, ni en el volcán de la Palma o en Angrois ha servido para mucho”, lamentan.
María del Mar es la hermana de Agustín Fadón, tripulante del Alvia que en la tarde del martes recibió la confirmación de que este había fallecido tras tres días en los que su nombre no aparecía en la lista de la Guardia Civil.
Los familiares de Agustín, de Leganés, fueron los primeros en llegar a Córdoba en búsqueda de respuestas y los últimos en irse. Ahora, después de los trámites funerarios y la licencia del enterramiento que debe autorizar el juzgado de Montoro, viajarán a Madrid con las cenizas de Agustín.

Marimar había dirigido también su frustración contra el ministro de Transportes, Óscar Puente, mientras que excluía a los trabajadores de la responsabilidad. “Que rueden cabezas, las que tengan que rodar, donde sean responsables”, dijo en declaraciones a medios.
¿Una plataforma de afectados?
La vía judicial que pueden emprender es todavía un galimatías. Un camino largo por recorrer. A falta de conocer si se constituye una plataforma de afectados y víctimas, lo cierto es que la investigación se centrará en los próximos días en demostrarse si la causa del trágico accidente de Adamuz proviene de una actuación irregular por parte de ADIF. Esto es, si podría derivarse o no en una responsabilidad patrimonial al Estado por el funcionamiento anormal del servicio, tal y como explica a este diario Alfonso Villagomez, magistrado de lo Contencioso Administrativo de Madrid.
El malestar de los familiares de las víctimas llega, sobre todo, después de horas y horas en las que se han sentido desatendidas y con muy poca información. “A las siete de la tarde (por el martes) mi niño estaba desaparecido y a las nueve estaba muerto. Dos horas después, por Dios”, relata Charo, la madre de Mario Jara. Su hijo habría cumplido años el día de su muerte.

Cordobés de nacimiento y residente en Huelva, volvía el 18 de enero a su casa tras haberse presentado en Madrid a los exámenes de las oposiciones de Instituciones Penitenciarias. En casa le esperaban con una tarta y velas para celebrar su 42 cumpleaños y celebrar el fin de exámenes. Fue uno de los opositores que tomó el Alvia en Atocha. Mario se encontraba en los momentos del accidente en el vagón de la cafetería del tren.


