Los fallos de cobertura y las disfunciones técnicas detectadas en el actual sistema de pulseras antimaltrato para el control de las órdenes de alejamiento han llevado al Ministerio de Igualdad a rediseñar en profundidad este mecanismo de protección. El contrato vigente, que concluye el próximo 6 de mayo, será sustituido por un nuevo acuerdo que apuesta por tobilleras más seguras, mayor control tecnológico y un refuerzo integral del sistema.
El Consejo de Ministros autorizó este martes la contratación del servicio integral de seguimiento por medios telemáticos de agresores en casos de violencia de género y violencia sexual por un importe inicial de 71,3 millones de euros, ampliable hasta 111 millones si se ejecutan las prórrogas previstas. El contrato tendrá una duración inicial de tres años, con posibilidad de ampliación hasta cinco.
Tobilleras más fiables
El nuevo acuerdo incorpora un amplio paquete de mejoras técnicas, operativas y de personal destinado a corregir los problemas detectados durante la transición entre adjudicatarias y a reforzar la fiabilidad del sistema.
La principal novedad es la sustitución de los actuales brazaletes por tobilleras, consideradas por los técnicos como dispositivos más fiables y difíciles de manipular. Estas tobilleras contarán con mecanismos antivandálicos, mayor resistencia al agua y sensores de movimiento y de temperatura corporal.
Tarjetas eSIM inextraíbles
Además, las nuevas tobilleras dispondrán de geolocalización autónoma, lo que permitirá seguir localizando al agresor incluso si deja intencionadamente el teléfono móvil en su domicilio. Tanto los dispositivos del agresor como los terminales que portan las víctimas incorporarán tarjetas eSIM inextraíbles, para evitar cortes de comunicación por manipulación del sistema.
Una nueva alerta
El contrato también introduce una alerta adicional de proximidad, basada en detección directa por bluetooth entre los dispositivos del agresor y de la víctima, que se sumará a las alertas ya existentes. A ello se añade una mejora en la seguridad criptográfica, de forma que la vinculación entre los dispositivos de agresor y víctima no pueda romperse ni alterarse.
Mayor número de dispositivos
Otra de las novedades es el aumento del número total de dispositivos, que alcanzará los 17.660, así como la fijación de un stock mínimo de 2.000 equipos disponibles para su instalación en cualquier punto del territorio en menos de 24 horas. El contrato garantiza también la sustitución o reparación de dispositivos manipulados o averiados en plazos más reducidos y la posibilidad de adquirir por separado los distintos elementos del kit (tobillera, teléfono móvil, cargadores) en función de las incidencias detectadas.
Baterías de mayor capacidad
Se incorporan igualmente baterías de mayor capacidad, una mejora solicitada por las propias víctimas, y la posibilidad de modificar a distancia los parámetros de envío de geolocalización en situaciones de riesgo, para reducir los intervalos de transmisión de datos.
Refuerzo de la Sala Cometa
El nuevo contrato refuerza además el funcionamiento de la Sala Cometa, el centro de monitorización del sistema. El servicio contará con un mínimo de 151 trabajadores, frente a los 70 previstos inicialmente, e incorporará nuevas figuras de coordinación, perfiles jurídicos, dos puestos de atención psicológica y un número 900 exclusivo para la comunicación directa de las víctimas con la sala.
Mejora la interoperabilidad
También se mejora la interoperabilidad con otros sistemas, como VioGén y Lexnet, y se refuerza la coordinación con las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado. La Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género dispondrá además de una aplicación para consultar en tiempo real los datos del servicio.
Se endurecen los mecanismos de control
El contrato endurece los mecanismos de control, seguimiento y calidad, con planes de contingencia más exigentes ante caídas del sistema, reducción de los tiempos de notificación de incidencias técnicas graves y penalizaciones en caso de incumplimiento por parte de la empresa adjudicataria. También se regula con mayor detalle el proceso de transición y devolución del servicio al final del contrato.
Tras la aprobación del acuerdo, la ministra de Igualdad, Ana Redondo, defendió la renovación del sistema y subrayó que “gobernar es dar respuesta y seguir mejorando”. “La tecnología puede fallar”, afirmó, “pero lo que no puede fallar es la respuesta de un Gobierno responsable”.
Si algo de lo que has leído te ha removido o sospechas que alguien de tu entorno puede estar en una relación de violencia puedes llamar al 016, el teléfono que atiende a las víctimas de todas las violencias machistas. Es gratuito, accesible para personas con discapacidad auditiva o de habla y atiende en 53 idiomas. No deja rastro en la factura, pero debes borrar la llamada del terminal telefónico. También puedes ponerte en contacto a través del correo 016-online@igualdad.gob.es o por WhatsApp en el número 600 000 016. No estás sola.


