Laia Sanz afronta su 16ª participación en el Rally Dakar. Con una mezcla de ambición y determinación que define a una piloto acostumbrada a desafiar sus propios límites. Esta edición no es una más en su brillante trayectoria. Es la primera vez que compite de la mano de EBRO Audax Motorsport y la primera vez que conduce un T1+ en la categoría reina Ultimate. Laia, que ha demostrado ser una de las deportistas más sólidas y constantes en la historia del Dakar. Será la figura central del proyecto en el que EBRO y Audax unen fuerzas para irrumpir en la carrera más exigente del planeta. Con un historial que incluye 20 títulos mundiales y resultados memorables sobre dos y cuatro ruedas. La piloto llega a Arabia Saudí decidida a dar un salto competitivo y a liderar una aventura que aspira a dejar huella desde su primera edición.

Laia Sanz nunca ha escondido su orgullo por formar parte de un proyecto que nace con vocación de trascender. Durante la presentación oficial, la catalana aseguró que “es un honor poder ser la primera piloto de este proyecto y formar parte de un equipo que está construyendo algo tan ambicioso desde sus inicios”. Laia llega al Dakar con el objetivo de exprimir el potencial del EBRO s800 XRR T1+, un vehículo desarrollado en tiempo récord para competir de tú a tú con los referentes de la categoría Ultimate. Para la piloto, este debut conjunto representa un paso crucial en su carrera y un desafío en el que quiere aplicar su conocimiento, su capacidad de adaptación y su experiencia acumulada en 15 participaciones anteriores. Su liderazgo y su experiencia serán pilares fundamentales en esta primera aventura compartida entre EBRO, Audax y una de las pilotos más respetadas del rally-raid mundial.
Confianza total para un debut exigente
En este sentido, Sanz también quiso remarcar la importancia de la confianza mutua que se ha generado desde el primer día con la marca y el equipo técnico. “Desde que probé el coche por primera vez noté que todos remábamos en la misma dirección“. El EBRO tiene un potencial enorme y el ambiente dentro del equipo es muy profesional, pero también muy humano. “Eso te da tranquilidad antes de un Dakar tan duro”. Estas sensaciones, según la piloto, serán determinantes para afrontar las dos semanas de carrera con la estabilidad emocional y deportiva necesarias para aspirar a un resultado sólido.

La piloto encara esta edición como un punto de inflexión. Aunque ya acumula cinco participaciones en coche, esta será la primera vez que compita en un T1+, el concepto más avanzado y competitivo del Dakar. Laia misma reconoce que “competir con un T1+ era un objetivo que perseguía desde que empecé a correr en coches” y que esta oportunidad supone “un gran paso adelante”. Su planteamiento, fiel a su estilo, se centra en un ritmo creciente y en una estrategia que prioriza la inteligencia sobre el impulso. “Mi idea es disputar un rally de menos a más, sin precipitarme, y darlo todo para llevar el EBRO lo más adelante posible”. Este enfoque será clave para gestionar las 14 etapas y los casi 8.000 kilómetros de recorrido. Caracterizan una de las ediciones más exigentes de los últimos años.
Un proyecto industrial y energético que impulsa el desafío
El proyecto EBRO Audax Motorsport llega al Dakar apoyado en dos pilares complementarios: el renacimiento industrial de EBRO y la visión energética de Audax Renovables. EBRO celebra apenas un año desde que reactivó su histórica planta de Zona Franca, relanzando la marca con nuevos modelos, una red de más de 80 concesionarios y un crecimiento industrial acelerado que culmina ahora con su presencia en el mayor rally del mundo. Audax, por su parte, aporta estructura, solvencia y una filosofía basada en la innovación y la sostenibilidad. Su presidente, José Elías, lo resumió así. “Este proyecto no es solo poner un nombre en el coche; es apoyar una historia que inspira y que demuestra que en España podemos hacer cosas grandes”. La presencia conjunta de ambas compañías en el Dakar ejemplifica un proyecto que mezcla ambición deportiva, industria nacional y energía limpia.

Con la salida programada en Yanbu y casi 8.000 kilómetros por delante. El Dakar 2025 exigirá al máximo al EBRO s800 XRR T1+ y a todo el equipo. Las etapas incluirán zonas de dunas infinitas, navegación técnica, tramos pedregosos y largas jornadas de resistencia. Pondrán a prueba tanto la mecánica como la fortaleza mental de la piloto. La experiencia previa en el Rally de Marruecos, donde Sanz y Taye Perry completaron un test clave para desarrollar el coche en condiciones reales. Ha generado un conocimiento valioso para ajustar la puesta a punto y fortalecer la cohesión del equipo. Todo ello, unido al regreso de Maurizio Gerini como copiloto habitual de Laia. Esos factores dan forma a una estructura sólida y lista para afrontar un desafío monumental.
Un Dakar que marca un punto de partida
El debut de EBRO Audax Motorsport en el Dakar marca el inicio de una etapa que aspira a consolidarse en el tiempo. Laia Sanz es el eje sobre el que gira todo. Con su experiencia, su constancia y un enfoque estratégico madurado durante más de una década y media en el rally. La piloto lidera un proyecto que quiere crecer etapa a etapa y construir una identidad propia dentro del rally-raid mundial. A su lado estará Maurizio Gerini. Un copiloto experimentado cuya precisión en la navegación y capacidad para gestionar momentos críticos será clave para aspirar a completar las 14 etapas con garantías. EBRO aporta tecnología e industria, Audax visión y estabilidad, y Sanz la capacidad deportiva para convertir esta primera participación en el punto de partida de algo mucho mayor. Este Dakar no es solo un desafío: es el comienzo de una historia que quieren escribir juntos.


