El accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba) empieza a tener efectos directos en el conjunto de la red de alta velocidad. Adif ha decidido limitar de forma preventiva la velocidad en un amplio tramo del AVE Madrid-Barcelona. Una de las líneas más transitadas del país, tras las advertencias trasladadas por los propios maquinistas.
Según ha comunicado el gestor de infraestructuras, la decisión responde a criterios de seguridad después de que los conductores detectaran “baches” y vibraciones anómalas durante la circulación por ese corredor del AVE Madrid-Barcelona.
El AVE Madrid-Barcelona reduce su velocidad máxima
La limitación impuesta por Adif afecta a un tramo de aproximadamente 150 kilómetros del AVE Madrid-Barcelona, concretamente entre Mejorada del Campo (Madrid) y Alhama de Aragón (Zaragoza). En ese recorrido, la velocidad máxima queda fijada de manera temporal en 160 km/h, muy por debajo de los 300 km/h que permite habitualmente la infraestructura.
Fuentes de Adif explican que esta reducción se adopta “por seguridad” y que tiene carácter provisional, a la espera de una revisión técnica exhaustiva del trazado.

Desde el gestor ferroviario subrayan que la limitación en el AVE Madrid-Barcelona no es definitiva. “Esta noche el área de Mantenimiento revisará la vía y, si está todo correcto, lo normal es que se levante la limitación”, apuntan fuentes internas consultadas por Invertia, insistiendo en que se trata de una actuación preventiva.
La decisión llega en un contexto de máxima sensibilidad tras el siniestro de Adamuz, cuyas primeras hipótesis apuntan a un posible fallo en la infraestructura, con la rotura de uno de los carriles como posible desencadenante.
Las advertencias previas de los maquinistas
El AVE Madrid-Barcelona ya estaba bajo observación por parte de los profesionales del sector desde hace meses. El Semaf, sindicato mayoritario de maquinistas, había señalado tanto esta línea como la Madrid-Sevilla por la incidencia de vibraciones durante la circulación a alta velocidad.
De hecho, Semaf remitió una carta a Adif el pasado mes de agosto solicitando limitar la velocidad máxima a 250 km/h en determinados tramos del AVE Madrid-Barcelona. Aquella petición fue rechazada entonces por el gestor al considerar que no se aportaban “argumentos técnicos suficientes”.

La decisión de Adif sobre el AVE Madrid-Barcelona no puede desligarse del impacto del accidente de Adamuz, ocurrido el pasado domingo. Las investigaciones abiertas han puesto el foco en el estado de la vía. Eso ha llevado a extremar la prudencia en otros corredores estratégicos de la red.
Tanto la línea Madrid-Sevilla como el AVE Madrid-Barcelona han sido citadas por los maquinistas como puntos donde las vibraciones eran más perceptibles. Un factor que ahora cobra especial relevancia en el actual contexto de revisión general de la seguridad ferroviaria.
Qué supone esta limitación para los viajeros
Aunque la reducción de velocidad en el AVE Madrid-Barcelona es notable, Adif no ha informado por el momento de cancelaciones de servicios. Sí se esperan ligeros incrementos en los tiempos de viaje mientras se mantenga la restricción. Algo que podría notarse especialmente en horas punta.
Desde el sector insisten en que la prioridad debe ser la seguridad y que este tipo de decisiones, aunque incómodas para los usuarios, son necesarias cuando existen indicios técnicos que lo aconsejan.


