La noche de los Premios Goya 2026 confirmó lo que apuntaban las quinielas: que Los domingos, de Alauda Ruiz de Azúa, sería protagonista de la ceremonia. La película, coronada con cinco estatuillas —incluyendo Mejor Película, Mejor Dirección y Mejor Guion Original—, fue aclamada tanto por la Academia como por el público y la crítica. Durante su estancia sobre el escenario, la cineasta pronunció varios discursos entre la entrega de premios que hilvanan su visión artística, su trayectoria personal y una lectura más amplia de la igualdad de género dentro de la industria.
Al recoger el Goya a Mejor Dirección, Alauda Ruiz de Azúa evocó tempranamente una enseñanza de su padre: “Mi aita solía decirme que el miedo no era una buena razón para no hacer cosas, que me buscara otra excusa”. Esa reflexión, dijo, la ha acompañado en su trabajo creativo: “Nunca he sabido si porque era del Athletic o porque el miedo nos aleja, domestica y aleja de lo honesto. He escrito este guion sin miedo, desde la curiosidad, en una conversación constante con mis productores”. Con esa confesión, la directora situó el origen de su método narrativo en la valentía de abordar historias complejas y personales.

Ruiz de Azúa no rehusó un tono reivindicativo en su discurso. Al celebrar que Los domingos había conquistado el galardón principal de la noche, destacó la inusual presencia femenina en la categoría de dirección: “En 40 años de Premios Goya, solo tres mujeres han ganado Mejor Dirección: Isabel Coixet, Icíar Bollaín y Pilar Miró”. Ese dato, subrayó, obligaba a reconocer que el talento no entiende de género, aunque las oportunidades históricamente sí lo hayan hecho. “Por esa razón me gustaría agradecer este reconocimiento a todas las personas que han entendido que el talento no entiende de género pero las oportunidades, por desgracia, sí han entendido de género”, dijo, arrancando aplausos del auditorio.
La cineasta dedicó parte de sus agradecimientos a su equipo de Los domingos, con un tono cercano y efusivo: “Sois las personas que trabajan para que esa desigualdad quede atrás. Se lo agradezco a mi equipo de Los domingos, ¡mucha gente aquí! Vamos a celebrar, sois increíbles, igual de exigentes que yo”. Su énfasis en el trabajo colectivo refuerza la narrativa de que el éxito del filme no es solo suyo, sino de un equipo amplio que ha acompañado la película desde su concepción hasta su coronación en los Goya.

Más allá de la reflexión sobre género y trayectoria, Ruiz de Azúa enlazó su discurso con las preocupaciones contemporáneas más amplias. En un contexto en el que la gala se vio salpicada de mensajes sociales y políticos —como la solidaridad con Gaza, visible en multitud de discursos y chapas a lo largo de la noche—, la directora añadió una nota de compromiso: “Ojalá nunca tengamos miedo de condenar la barbarie, la que sea. No olvidemos Gaza”. Esa llamada a la conciencia global coincidió con otros discursos en la ceremonia que apelaron a la empatía y la responsabilidad ante conflictos internacionales.
El discurso de Ruiz de Azúa en los Goya 2026, por tanto, abarcó múltiples dimensiones: desde la introspección personal hasta la denuncia de desigualdades estructurales y el reconocimiento del cine como espacio para la reflexión ética. Los domingos —una película que gira sobre la decisión de una joven de abrazar una vida religiosa y que ha sido premiada también en festivales como San Sebastián antes de su triunfo en los Goya— se beneficia de una lectura que va más allá de un simple galardón cinematográfico para situarse en un diálogo sobre la cultura y el tiempo presente.
Con cada frase pronunciada en el escenario, Alauda Ruiz de Azúa celebró su victoria personal y profesional y articuló un punto de vista sobre el cine español que abarca igualdad de género, memoria afectiva y responsabilidad social. En una gala marcada por la reivindicación, su voz se destacó por combinar introspección y compromiso público, consolidando su posición como una de las cineastas más influyentes de la actualidad.
