A sus 93 años, Kim Novak sigue hablando de Hollywood con la mezcla de lucidez, dureza y desconfianza de quien conoció su maquinaria en una de sus épocas más implacables. La actriz de Vértigo ha vuelto a ocupar titulares tras cuestionar abiertamente la elección de Sydney Sweeney para interpretarla en Scandalous!, la película que reconstruirá su romance con Sammy Davis Jr.
Pero lo que ha convertido la entrevista en polémica no ha sido solo su desacuerdo con el casting, sino la forma en que lo ha expresado. Kim Novak aseguró que la actriz es “totalmente equivocada” para el papel y deslizó una crítica a su físico que ha reactivado de inmediato el debate en torno a cómo Hollywood sigue mirando el cuerpo de las mujeres, incluso cuando quien habla es una de sus viejas supervivientes.
La frase ha corrido con rapidez porque combina dos elementos especialmente explosivos. Por un lado, el choque simbólico entre una leyenda del cine clásico y una de las intérpretes más mediáticas de la nueva generación. Por otro, el hecho de que Kim Novak haya explicado su rechazo no solo en términos artísticos, sino también físicos. Considera que la imagen pública de Sydney Sweeney empujaría el relato hacia una lectura demasiado sexual de aquella relación. Ahí está el verdadero corazón de la controversia: No tanto si una actriz se parece más o menos a otra, sino qué historia teme Novak que acabe contándose sobre su pasado.
Kim Novak no cuestiona solo el casting, sino el enfoque del biopic

Según lo publicado tras su entrevista en The Times, Kim Novak dejó claro que jamás habría aprobado la elección de Sydney Sweeney para interpretarla en Scandalous!. Su objeción principal no se limita a un desacuerdo estético. La actriz expresó su preocupación por que la película convierta su relación con Sammy Davis Jr. en una historia dominada por el deseo y el escándalo, cuando ella insiste en que estuvo marcada sobre todo por la afinidad personal, la complicidad y el contexto racista del Hollywood de los años cincuenta.
Ese matiz es importante porque explica el tono de sus palabras. Para Novak, el problema no sería solo quién la interpreta, sino lo que esa elección comunica. Su temor, tal y como lo recogen varios medios estadounidenses, es que el proyecto reduzca una historia compleja y dolorosa a una reconstrucción más superficial, dominada por la dimensión sexual del vínculo. Esa sospecha acompaña al proyecto desde hace tiempo y ella ya había mostrado reservas en entrevistas anteriores sobre el propio concepto de escándalo aplicado a aquella relación.
El proyecto que vuelve a unir a Sydney Sweeney y Colman Domingo

El biopic Scandalous! fue anunciado con Sydney Sweeney como protagonista y con Colman Domingo como director en su debut tras las cámaras. El actor David Jonsson figura además como el elegido para dar vida a Sammy Davis Jr. Desde su presentación, la película despertó interés por el peso simbólico de la historia que pretende contar: el romance interracial entre una gran estrella blanca del Hollywood clásico y uno de los artistas negros más célebres de su tiempo, en una industria y una sociedad atravesadas por el racismo.
La propia Sweeney se ha mostrado entusiasmada con el proyecto en el pasado y ha defendido el papel de Domingo al frente de la película. Sin embargo, el estado actual del filme no parece del todo claro. Aunque en 2025 seguía presentándose en mercados internacionales y conservaba su impulso industrial, las últimas informaciones públicas no sugieren que haya arrancado aún una fase visible de rodaje o promoción intensa. Eso ha alimentado la impresión de que el proyecto atraviesa una fase de desarrollo más lenta de la prevista. Esa conclusión es una inferencia razonable a partir de la cronología pública del proyecto y de la ausencia de novedades de producción recientes.
Una vieja herida de Hollywood vuelve al presente
El trasfondo de todo esto va mucho más allá del casting. Kim Novak aprovechó su entrevista para recordar el clima opresivo del Hollywood en el que triunfó. Un sistema donde, según ella misma ha explicado, una mujer hermosa podía ser observada mucho más que escuchada.
También volvió a referirse al racismo feroz que rodeó su relación con Sammy Davis Jr. Un episodio que durante décadas se ha contado como uno de los grandes escándalos sentimentales de la industria, pero que para ella estuvo marcado sobre todo por la violencia del contexto y por las amenazas que pesaron sobre ambos.
Ahí se entiende mejor por qué la actriz sigue vigilando tan de cerca cómo se representa la historia. Lo que para una nueva generación puede ser material de biopic prestigioso, para Kim Novak sigue siendo una herida biográfica muy concreta. Y esa tensión entre memoria personal y reinterpretación contemporánea es lo que vuelve tan delicado el proyecto. No se trata solo de si Sydney Sweeney encaja o no en el papel, sino de si la película será capaz de contar esa relación con la gravedad histórica que Novak considera imprescindible.
