La ciencia ficción más desconocida: qué esconde realmente la literatura china

La ciencia ficción china gana peso internacional con autores que exploran tecnología, poder y condición humana más allá de Liu Cixin

Hao Jingfang - Cultura
Una fotografía de archivo de la escritora china Hao Jingfang.
Aspen Institute

La ciencia ficción china ha dejado de ser una rareza para lectores especializados y se ha convertido en una de las corrientes más estimulantes del género. Durante años, para buena parte del público occidental, China era casi invisible dentro del mapa de la literatura fantástica y especulativa. Sin embargo, el éxito internacional de Liu Cixin y de El problema de los tres cuerpos abrió una puerta que ya no se ha vuelto a cerrar.

Esa puerta, eso sí, no conduce a un único camino. La ciencia ficción china no es solo Liu Cixin, invasiones extraterrestres o grandes ideas científicas desplegadas a escala cósmica. Detrás hay varias generaciones de autores, una relación compleja con la tecnología, una ambición cultural evidente y también debates políticos sobre traducción, censura, propaganda y soft power. El género ha pasado de ser una herramienta de alfabetización científica a convertirse en un espejo de las grandes inquietudes del siglo XXI.

Liu Cixin, la puerta de entrada más conocida

Para muchos lectores, la ciencia ficción china empieza con El problema de los tres cuerpos. La novela de Liu Cixin ganó el Premio Hugo a mejor novela en 2015. Un reconocimiento histórico que convirtió al autor en el primer escritor chino en lograr ese galardón en esa categoría y dio visibilidad mundial a una tradición que hasta entonces circulaba con mucha menos fuerza fuera de Asia.

El problema de los tres cuerpos - Ciencia ficción china
Portada de la novela de Liu Cixin.
Nova

La trilogía de Liu Cixin mezcla la Revolución Cultural, la física especulativa, la paranoia cósmica y una visión profundamente pesimista del contacto con otras civilizaciones. En El bosque oscuro, segunda entrega de la saga, aparece una de las ideas más famosas del autor: si el universo es un bosque oscuro, toda civilización inteligente debe esconderse, porque revelar su posición puede significar su destrucción.

Más allá de ‘El problema de los tres cuerpos’

La ciencia ficción china actual es mucho más diversa de lo que sugiere su obra más famosa. Hao Jingfang, por ejemplo, ganó el Premio Hugo a mejor novela corta en 2016 por Folding Beijing, traducida al inglés por Ken Liu, y se convirtió en la primera mujer china en recibir un Hugo. Su literatura se aleja de la gran escala cósmica para explorar desigualdad, tecnología, organización social y futuro urbano.

En español, su novela Saltonautas permite acercarse a otra sensibilidad dentro del género: una ciencia ficción menos obsesionada con la amenaza exterior y más interesada en los dilemas humanos, políticos y tecnológicos de un mundo dividido. La presencia de personajes chinos enfrentados al Primer Contacto, pero también a una nueva Guerra Fría futurista, muestra cómo el género puede hablar de cooperación, poder y responsabilidad global sin limitarse a la épica espacial.

Saltonautas - Ciencia ficción china
Portada de la novela de Hao Jingfang.
Nova

También están Chen Qiufan, Tang Fei, Baoshu, Xia Jia o Han Song, autores que han ido apareciendo en antologías como Planetas invisibles y Estrellas rotas. Estas recopilaciones, editadas y traducidas por Ken Liu en el mercado anglosajón, han sido esenciales para que los lectores occidentales descubran la amplitud de la ciencia ficción china contemporánea.

Tecnología, humanidad y una frontera cada vez más borrosa

Uno de los elementos más interesantes de la ciencia ficción china es su relación con la tecnología. Durante mucho tiempo, el género tuvo en China una función casi pedagógica: explicar el progreso, acercar la ciencia a los jóvenes y acompañar la modernización del país. Según la escritora Tang Fei, como recogen de manera extraordinaria en El Salto, ese modelo empezó a cambiar con fuerza en los años noventa, cuando el crecimiento tecnológico y la nueva posición internacional de China dieron al género una dimensión literaria más ambiciosa.

La propia Tang Fei sostiene que muchos autores procedentes de la literatura considerada “pura” han empezado a escribir ciencia ficción porque vivimos en una era tecnológica. Ya no se puede hablar del carácter humano, de los cambios sociales o de la economía sin hablar también de algoritmos, inteligencia artificial, ciudades inteligentes, vigilancia, automatización o nuevas formas de deseo y soledad.

Por eso, la vieja división entre ciencia ficción “dura” y “blanda” empieza a quedarse corta. Si una obra trabaja con psicología computacional, biotecnología o estructuras sociales moldeadas por la inteligencia artificial, ¿dónde termina la ciencia y dónde empieza la humanidad? La ciencia ficción china se mueve muchas veces en esa zona intermedia, donde la especulación tecnológica sirve para hablar de emociones muy reconocibles.

China también usa la ciencia ficción como escaparate

El auge de la ciencia ficción china no puede separarse del interés institucional por proyectar una imagen de potencia científica y tecnológica. La celebración de la Worldcon en Chengdu en 2023 fue un hito. Por primera vez, la gran convención mundial de ciencia ficción se celebró en China. Associated Press la presentó como parte de la transformación del género, que pasó de ser un nicho sospechoso o marginal a convertirse en una exportación cultural relevante.

Pero ese avance no estuvo libre de polémica. La elección de Chengdu generó críticas por la situación de los derechos humanos en China. Y después surgieron acusaciones de exclusiones y decisiones sensibles en torno a los Premios Hugo celebrados ese año. The Guardian informó de controversias relacionadas con autores que habrían quedado fuera por cuestiones vinculadas a contenidos políticamente delicados para China.

Ahí aparece una tensión central. La ciencia ficción china puede ser una literatura fascinante, arriesgada y llena de imaginación. Pero también circula en un contexto político donde el Estado entiende la cultura como una herramienta de prestigio internacional.

Ken Liu y el puente entre dos mundos

En este proceso, Ken Liu ocupa un lugar singular. Nacido en China y criado en Estados Unidos, ha sido traductor, editor y autor. Su papel ha sido decisivo para llevar la ciencia ficción china al mundo anglosajón. Especialmente, a través de la traducción de El problema de los tres cuerpos y de antologías como Planetas invisibles y Estrellas rotas.

Ken Liu - Ciencia ficción china
Una fotografía de archivo del escritor asiático Ken Liu en 2016.
Wikipedia

Pero Ken Liu no es solo un intermediario. También es uno de los grandes autores contemporáneos del género, ganador del Hugo, el Nébula y el World Fantasy Award. Su obra permite ver otro fenómeno importante: no conviene meter en el mismo saco a los escritores chinos que viven y publican desde China y a los autores de origen chino que escriben desde Estados Unidos o Europa.

A fin de cuentas, comparten referencias, heridas y herencias, pero no siempre los mismos filtros culturales ni políticos. Esa distinción ayuda a leer mejor la ciencia ficción china y sus alrededores. No es lo mismo una obra escrita bajo el marco editorial chino que una novela creada desde la diáspora, atravesada por el sueño americano, la identidad migrante o la mirada occidental sobre Asia.

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