España pone a prueba en Huelva su defensa contra drones con el ejercicio conjunto Atlas 26

Fuerzas Armadas, Policía y Guardia Civil se integran para ensayar en Huelva sistemas de defensa y guerra electrónica contra drones

Atlas 26 - Defensa
Ejercicio Atlas 24 del Ejército de Tierra, en el Centro Nacional de Adiestramiento de San Gregorio.
Europa Press

Huelva se convierte desde este lunes en uno de los principales escenarios de experimentación de la defensa española contra drones. El ejercicio Atlas 26 reunirá hasta el próximo viernes, 23 de octubre, a unidades de los tres ejércitos junto a efectivos de la Guardia Civil y la Policía Nacional para poner a prueba una respuesta coordinada ante amenazas aéreas cada vez más complejas.

Las maniobras se desarrollarán en el Campo de Maniobras y Tiro de Médano del Loro y tendrán un objetivo muy concreto: comprobar si diferentes organismos, sensores y sistemas de armas pueden funcionar como una única estructura defensiva cuando se enfrentan a drones y otras amenazas aéreas de distintas características.

Atlas 26 está liderado por el jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), el almirante general Teodoro E. López Calderón. La organización corresponde al Mando de Apoyo a la Maniobra, mientras que la dirección recae en el Mando de Artillería Antiaérea del Ejército de Tierra.

Atlas 26 pone el foco en la amenaza de los drones

El principal desafío de Atlas 26 serán los sistemas aéreos no tripulados, conocidos internacionalmente por las siglas UAS. Defensa pretende validar las tácticas, técnicas y procedimientos conjuntos desarrollados para responder a drones de clases I y II dentro de un entorno de elevada exigencia operacional.

El ejercicio no plantea un escenario aislado en el que una unidad intenta derribar un único aparato. Las maniobras reproducen una amenaza aérea multicapa para comprobar cómo reaccionan los diferentes sistemas cuando deben detectar, seguir, identificar y neutralizar simultáneamente distintos objetivos.

La finalidad es obtener procedimientos que puedan utilizarse tanto en territorio nacional, dentro de las operaciones permanentes de presencia, vigilancia y disuasión, como en misiones en el exterior. En este segundo escenario, Atlas 26 probará la integración española en estructuras multinacionales de defensa aérea y antimisiles de la OTAN.

Misiles y guerra electrónica frente a una misma amenaza

Una de las claves de Atlas 26 será combinar diferentes formas de neutralización. Defensa distingue entre las denominadas capacidades hard kill, destinadas a destruir físicamente una amenaza mediante municiones guiadas o no guiadas, y las técnicas soft kill, que buscan inutilizarla mediante sistemas de guerra electrónica.

Esta segunda vía ha ganado protagonismo con la expansión de los drones. En determinadas situaciones no es necesario destruir físicamente un aparato: interferir sus comunicaciones, sus sistemas de navegación o el enlace con su operador puede bastar para impedir que alcance su objetivo.

El desafío consiste en determinar qué respuesta es la más adecuada para cada amenaza y coordinarla con el resto de medios disponibles. Atlas 26 servirá precisamente para comprobar esa capacidad de decisión y reacción dentro de una misma arquitectura defensiva.

El 5G conectará los diferentes sistemas de defensa

La comunicación entre unidades constituye otro de los pilares de Atlas 26. El ejercicio utilizará tecnología 5G para reforzar las capacidades de mando, control e interoperabilidad de las Fuerzas Armadas y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

El objetivo es integrar todos esos elementos en el Sistema de Defensa Aérea del Ejército del Aire y del Espacio. Sensores, puestos de mando y sistemas de armas deberán intercambiar información para construir una imagen común de la amenaza y coordinar la respuesta.

La idea es evitar que cada unidad actúe de forma independiente. Un sensor puede localizar un objetivo, otro sistema identificarlo y un tercer medio recibir la orden de neutralizarlo. Atlas 26 pretende comprobar que toda esa cadena puede funcionar de manera rápida y sincronizada incluso bajo presión.

Empresas y universidades participan en las maniobras

El ejercicio tiene también una vertiente tecnológica. Atlas 26 contará con la presencia de empresas españolas, universidades y centros de experimentación de las Fuerzas Armadas con el objetivo de evaluar nuevas soluciones y seguir desarrollando capacidades nacionales de defensa contra drones.

Los observadores universitarios y los representantes del Mando de Adiestramiento y Doctrina analizarán los resultados obtenidos durante las maniobras. Las conclusiones permitirán identificar fallos, mejorar procedimientos y actualizar la doctrina que determina cómo deben emplearse los diferentes sistemas del Ejército.

La edición de este año continúa el trabajo realizado en Atlas 25, celebrado también en Médano del Loro en octubre de 2025. Aquellas maniobras ya reunieron a los tres ejércitos, Policía y Guardia Civil para ensayar respuestas conjuntas frente a sistemas no tripulados y ataques aéreos complejos.

Durante cinco días, Atlas 26 tratará ahora de avanzar un paso más. El objetivo final no es únicamente comprobar si España dispone de medios capaces de detectar o derribar un dron, sino saber si todos ellos pueden actuar de forma coordinada cuando una amenaza aérea combina diferentes tecnologías y obliga a responder en cuestión de segundos.

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