Meses después de los sucesos de Ceuta, que han vuelto a poner a las Fuerzas Armadas en el foco, el reconocimiento de la carrera militar como profesión de riesgo sigue siendo un debate abierto. Las asociaciones ASFASPRO, AUME y UMT han dirigido un escrito conjunto a la ministra de Defensa, Margarita Robles, en el que solicitan una reunión presencial para que esa declaración avance, ante el temor de que los militares vuelvan a quedar fuera de las mejoras que, según indican, están logrando otros colectivos.
La propuesta de marzo
El asunto ya estaba en la agenda del Ministerio. En marzo, Defensa anunció que propondría iniciar los trámites para la declaración de la carrera militar como profesión de riesgo en el seno del Consejo de Personal de las Fuerzas Armadas. Según las asociaciones, desde entonces no se aprecia un camino claro para que esa propuesta se concrete, y recuerdan que sus demandas llevan más de una década planteadas en ese órgano, sin avances tras la reciente convocatoria de elecciones.

El argumento de los firmantes
Las tres organizaciones cuestionan que la profesión militar no esté considerada de riesgo cuando, sostienen, en su práctica diaria se manejan armas y explosivos y se realizan actividades de evidente exigencia psicofísica, como la permanencia en zonas de guerra, el fuego real, la desactivación de explosivos, el paracaidismo, los vuelos o la navegación.
Para ASFASPRO, AUME y UMT, la cuestión va más allá de lo económico y se enmarca en la “dignificación de la profesión militar”. Consideran que ha superado el ámbito técnico del Consejo de Personal y que requiere, en sus palabras, “una interlocución directa con la persona que encabeza el ministerio”. Por eso piden que la reunión se convoque con carácter urgente.
Lo que se negocia en Interior
El detonante del escrito, según explican, es el avance de las conversaciones en el Ministerio del Interior. Las asociaciones aseguran que los sindicatos de la Policía Nacional y las asociaciones de la Guardia Civil están próximos a cerrar disposiciones normativas para aplicar coeficientes reductores en la edad de jubilación y equiparar las pensiones.
No es la primera vez que una asociación militar establece esa comparación. Hace unos meses, ATME ya contrastó la actuación de Defensa con la de Interior, que, según esta asociación, sí había constituido una comisión técnica con participación de asociaciones y sindicatos para estudiar el reconocimiento de la profesión de riesgo en la Guardia Civil y la Policía Nacional. “El Ministerio del Interior sí lo ha hecho, y están trabajando conjuntamente con las asociaciones”, afirmó entonces su portavoz.

La reivindicación de ATME
ATME reivindicó además haber sido la primera asociación de España en plantear la demanda con esa literalidad. “Nadie había hablado de profesión de riesgo hasta que nosotros lo sacamos a la luz”, recordó su portavoz, que añadió que también fueron los primeros en trasladarla a los partidos políticos. La asociación insistió en que cualquier regulación futura debe incorporar las aportaciones de quienes conocen las condiciones de servicio e incluir al personal adscrito a Clases Pasivas y a los militares temporales que abandonaron las Fuerzas Armadas.

