Las recientes palabras del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, con las que menospreció la labor de las tropas aliadas en Afganistán no han sentado bien entre los políticos europeos. El mandatario estadounidense declaró que los países de la OTAN estuvieron “un poco alejados de la primera línea” en el país asiático.
La ministra de Defensa, Margarita Robles, manifestó en el Congreso de los Diputados su “rechazo más absoluto” a las declaraciones de Trump: “No vamos a aceptar que nadie nos dé lecciones”. Por su parte, el primer ministro británico, Keir Starmer, calificó las palabras del mandatario estadounidense como “insultantes y espantosas”, mientras que el canciller alemán, Friedrich Merz, expresó que “no permitiremos que esta misión sea menospreciada y desacreditada”.
En el caso de España, los datos aportados por Robles en la Cámara Baja constatan que 97 militares perdieron su vida durante los 19 años en los que las Fuerzas Armadas estuvieron desplegadas en el país asiático. Además, murieron tres guardias civiles, dos policías nacionales y dos intérpretes nacionalizados. También hubo 86 militares y un intérprete seriamente heridos y muchos de ellos todavía continúan con secuelas psicológicas.

Idoia Rodríguez, Niyireth Pineda y Manuel Argudin
Idoia Rodríguez, Niyireth Pineda y Manuel Argudin son algunos de los militares que fallecieron en Afganistán. Rodríguez conducía una ambulancia blindada por la zona de Herat, la cual formaba parte de un convoy de cuatro vehículos sanitarios. Estaban en una misión de apoyo a los equipos italianos que instruían al Ejército afgano.
La ambulancia que conducía la cabo Rodríguez atravesó una mina escondida en el camino. La explosión generada causó unas graves heridas, que le arrebataron la vida. Tenía apenas 23 años y se convirtió en la primera mujer militar española en perder la vida en zona de conflicto. Los otros dos militares que iban con ella en el vehículo resultaron heridos, pero se recuperaron y quedaron fuera de peligro.
Tras su repatriación, se celebró un funeral que culminó en entierro en su Friol natal, el 24 de febrero de 2007. El 8 de marzo de ese año, pocos días después de la sepultura y coincidiendo con el Día de la Mujer Trabajadora, el Ministerio de Defensa anunció la creación e institución del Premio Soldado Idoia Rodríguez, Mujer en las Fuerzas Armadas.
Por su parte, Niyireth Pineda formaba parte del Regimiento de Infantería Soria número 9, y llegó en marzo de 2011 a Afganistán como parte del contingente Aspfor XVIII. El 26 de junio de 2011, durante una patrulla cerca de Qala-I-Naw, su transporte pisó una mina. Estaba junto al sargento Manuel Argudin y ambos murieron en el acto.
Los cuerpos de Pineda y Argudin recibieron un Funeral de Estado en Las Palmas de Gran Canaria. El acto fue presidido por el entonces Príncipe de Asturias, ahora Rey Felipe VI. Después, por petición de su familia, Niyireth Pineda fue repatriada a su Colombia natal.

Tres misiones en 19 años
Libertad Duradera (Enduring Freedom), ISAF (Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad) y Apoyo Decisivo (Resolute Support), las dos últimas bajo el mando de la OTAN, fueron las tres misiones en las que participó España en Afganistán.
Un primer contingente de 350 militares fue desplegado por primera vez en enero de 2002, tras los atentados del 11 de septiembre de 2001. En la misión de la ISAF, entre 2002 y 2014, las Fuerzas Armadas contribuyeron con diferentes capacidades y la intervención de los dos Ejércitos y la Armada, con el cometido de mantener la seguridad.
El Ejército de Tierra se hizo cargo, entre otras capacidades, del Equipo de Reconstrucción Provincial de Badghis, integrado por efectivos militares y también civiles, a través de la Agencia Española para la Cooperación Internacional y el Desarrollo.
La Armada desplegó, junto a los ejércitos, Equipos Tácticos de Control Aéreo y Equipos de Mentorización y Enlace, mientras el Ejército del Aire asumió el mando de la Base Aérea Avanzada de Herat, además de hacerse cargo de la Unidad Médica de Apoyo al Despliegue.
También la Guardia Civil, a través de diferentes contingentes, contribuyó a normalizar el funcionamiento de la policía afgana, según la información del Ministerio de Defensa.
En 2015 la nueva misión de la OTAN –Resolute Support– se centró en el adiestramiento, y asesoramiento a las instituciones de seguridad afganas y sus Fuerzas de Seguridad y Defensa. Ya en 2018 España adaptó su aportación a esta misión con el despliegue de una Fuerza de Operaciones Especiales, que se replegó el 13 de mayo de 2021.
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