Hay destinos cuya resolución está sellada. No por azar, ni por una fuerza superior, sino por el fuerte compromiso por hacerlos realidad de las personas que los ansían.
Se puede decir que ese es el caso de Nuria Moral, capitán del Ejército del Aire y del Espacio y una de las cuatro mujeres piloto españolas que han superado el curso de élite de cazas de la OTAN.
Conoce a continuación su trayectoria en las Fuerzas Armadas, así como la compleja operación que tuvo que superar para hacerse con el importante título de la Alianza Atlántica.
De Burgos al dominio de los aviones de caza y combate del Ejército del Aire y del Espacio

Nuria Moral Gorráiz nació en el año 1989, y es de Burgos. Desde los 12 años, ella quería ser piloto de caza. Y, con empeño, consiguió convertir su sueño en realidad.
Ingresó en la Academia General del Aire y del Espacio de San Javier (Murcia) en el año 2010, tras superar la oposición. A los pocos años desde el ingreso como Cadete, Nuria se fue a la Base Aérea de Talavera la Real para recibir instrucciones en aviones de caza y combate, en el Ala-23.
Ya como teniente graduada en 2015, pasó por el Ala-15 de Zaragoza, poniéndose a los mandos del F-18. Otro destino que tuvo fue Salamanca, en Matacán, pilotando los icónicos C-101 del Ejército del Aire y del Espacio.
En 2017, pasó unos meses de misión internacional en Estonia. Formó parte de las operaciones de la Policía Aérea de la OTAN en el Báltico, de nuevo a los mandos del polivalente F-18.
Entre 2020 y 2023, se convirtió en la primera mujer instructora de cazas F-5, en el Ala-23 del Ejército del Aire y del Espacio. Además, precisamente en 2020 se produjo su ascenso a capitán.
Y, desde junio de 2023, sirve en el Ala-12 del Mando Aéreo de Combate (MACOM), con base en Torrejón de Ardoz, Madrid.
A comienzos de 2024, Nuria Moral fue la única mujer española en el curso de élite de cazas de la OTAN, el cual sucedió en la base de Los Llanos de Albacete.
En concreto, esta formación es el Programa de Liderazgo Táctico (TLP, Tactical Leadership Programme) de la Organización del Tratado del Atlántico Norte.
Una de las cuatro pilotos españolas en posesión del curso de élite de cazas de la OTAN
El papel de la capitán fue de mission commander, la máxima autoridad en vuelo. La formación aérea estuvo compuesta por 24 cazas y 2 aviones de mando y control, dentro de un escenario de alta amenaza. La burgalesa cumplió con el objetivo y demostró ser más que capaz de superar la presión en una misión de este calibre.
Era la primera vez que asumía este tipo de rol, marcando el tempo de una misión de Dynamic Targeting. Es decir, una operación donde había poca o nula información de los objetivos antes de lanzarse contra el enemigo.
La capitán Moral Gorráiz formó parte de una promoción de 28 pilotos de la OTAN del curso de TLP, como parte del primer Curso de Vuelo de COMAO (siglas en inglés de operaciones aéreas compuestas). Así lo relató Defensa en su Revista.
Se considera una especie de “doctorado”, demostrando la capacidad de poder planear, organizar y dirigir operaciones aéreas multinacionales complejas con intervención de un gran número de medios aéreos.
Nuria es la cuarta mujer piloto española que supera este curso de cazas de élite de la OTAN, o Tactical Leadership Programme. La primera en lograrlo fue Rosa García-Malea López, en el año 2011. A la comandante le siguieron unos años después Rocío González Torres y Natalia Sanjuan Cortés.
Sobre su trabajo, Moral Gorráiz afirmó para Hoy que es “el menos monótono, más exigente y más divertido que existe. Cada día es diferente. Puede ser arriesgado, pero no lo considero peligroso porque cada operación se hace con la máxima seguridad”.
Gracias a excepcionales pilotos como ella, los cielos de España y de Europa son más seguros cada día.
