Mayra Villamarín nació en Ecuador, pero lleva sirviendo en el Ejército de Tierra desde el año 2005. Además de alcanzar el rango de suboficial, se convirtió en abuela a una edad muy temprana, cosa que parece sorprender más que su camino castrense.
Conoce su peculiar historia y cómo ha vivido ella estas más de dos décadas de servicio a continuación.
Mayra Villamarín, de Ecuador al Ejército de Tierra de España

Mayra Villamarín nació en Ecuador, en el año 1980. Su familia es de militares, siendo su padre una gran inspiración para ella.
En el instituto, Mayra decidió escoger una optativa llamada Premilitar. En ella, los estudiantes ecuatorianos de bachillerato aprenden desde disciplina hasta defensa personal, e incluso a manejar y disparar algunas armas de fuego.
Se convirtió en madre soltera, así que puso rumbo a España con su hija recién nacida buscando una vida mejor. Así pues, Villamarín se nacionalizó, y fue empleada del hogar durante un tiempo.
Tuvo que dejar a su bebé con sus padres cuando decidió opositar para el Ejército de Tierra. Y, en el año 2005, consiguió el ingreso. Completó su formación y se especializó en sistemas de telecomunicación y electrónica de helicópteros.
Poco después, acabó en el Batallón de Cuartel General de las Fuerzas Aeromóviles del Ejército de Tierra (BCG FAMET). Y allí ha permanecido desde hace ya más de dos décadas.
Este cuerpo cumple principalmente funciones de acciones de combate, de apoyo al combate y de apoyo logístico al combate. Ejecutan su labor, generalmente, en el espacio aéreo próximo al suelo gracias a sus helicópteros.
Servir en las Fuerzas Aeromóviles del Ejército de Tierra (FAMET)

Desde el año 2002, Defensa empezó a aceptar ciudadanos provenientes de Guinea Ecuatorial y Latinoamérica en las Fuerzas Armadas. Estos alcanzaron un pico de casi 5.000 militares en 2007.
Hoy apenas son 100, en parte por los que se han nacionalizado en estos años, como Mayra Villamarín.
Ella fue escalando poco a poco en la BCG FAMET, hasta convertirse en Suboficial e incluso en abuela. Su hija fue madre con 16 años, cuando ella aún le quedaban unos años para los 40. De vez en cuando cuida al pequeño, mientras su hija estudia Enfermería con el fin de seguir los pasos de su madre en la vida castrense.
La suboficial Villamarín también ha servido en el extranjero, concretamente en Irak. Fue en 2018, y pasó seis meses destinada en la base de Taji, al norte de Bagdad.
Con la BCG FAMET, Mayra realiza maniobras, ejercicios y misiones de diferente índole. Ha vivido de todo, pero nunca se ha sentido diferente a los demás.
Según contó ella misma a El Periódico: “No he percibido ningún racismo o xenofobia aquí dentro. Igual soy yo, que no lo noto, pero de verdad que no lo he percibido. Y como mujer tampoco he tenido ningún problema. Ningún trato diferente, ninguna discriminación y tampoco favoritismo o voluntad de sobreprotección para hacerme las cosas más fáciles”.
Por ahora, la suboficial seguirá sirviendo en el Ejército hasta que llegue el momento de jubilarse o cambie drásticamente de opinión. Mientras tanto, seguirá sorprendiendo a los desconocidos con su particular historia.
“La gente se suele sorprender mucho más cuando digo que soy abuela que cuando les cuento que soy militar. ¿Por qué? Pues porque soy muy joven”, contó en la mencionada entrevista entre risas.
