En esta ventana de concentración están sucediendo muchas más cosas que las estrictamente deportivas. Ante Islandia la selección evidenció de nuevo calidad, técnica y superioridad goleadora.
Pero mucho más allá del césped, los acontecimientos de este parón merecen un análisis a parte.
Misa Rodríguez se quedó sin estrenarse bajo palos, una decisión que ni ella misma entendió, a pesar de portar el 1 a la espalda.
Pese a no defender la portería de la Roja volvimos a escuchar su voz. Puede parecer insólito o exagerado pero la realidad es que la última vez que la oímos en público fue en la sala segunda de la Audiencia Nacional hace un año y un mes como testigo de la defensa de Jenni Hermoso.
En esta ocasión, claro, se producía por su comparecencia en un programa deportivo, concretamente en El Larguero, más de 500 días después de haber defendido la elástica de la Roja ante Brasil en los Juegos de París, concretamente el 6 de agosto de 2024, el día que caímos ante la canarinha y tuvimos que resignarnos a no hacer historia en los JJOO.
Reparar los platos rotos
La seleccionadora madrileña desde su llegada al cargo ha optado por reparar los platos rotos de la era Montse Tomé y Misa era una cuenta pendiente.
El caso es que la portera canaria ha podido contar cómo vivió aquella turbulenta etapa, además de esbozar la salida del Real Madrid.
Quizá no esté muy de acuerdo con ese hermetismo por parte del conjunto blanco que impide que sus jugadoras se comuniquen con ningún medio que no sea la propia televisión del club. Quizá la recuperación de Merle Frohms le hace pensar en volver a pasar por el banquillo y como es lógico, la gran canaria quiere evitarlo a toda costa. Pau Quesada dejó muy claro que su portera era la germana y hasta el cruzado, Merle jugó absolutamente todo, cuando ha llegado la hora de responder sobre su renovación, el técnico lo ha querido dejar en el aire con un “ya conocemos su situación“.
La decepción de Olga
Sea como sea, despedirse del Madrid no debe ser fácil, sobre todo cuando te pasa como a Olga Carmona. La sevillana triunfaba en el fútbol español, cambió de aires agasajada con un gran contrato en el PSG. El club francés no logró ganar un sólo partido de Champions, se despidió a las primeras de cambio y ve como el Olimpyque de Lyon le “come la tostada” de Liga y Europa. Las lionessas pueden ser las primeras campeonas del continente mientras en el Parque de los Príncipes el femenino pelean por meterse cuartas, mientras se sumen en una crisis que tiene decepcionada a Olga.
Marcharse, aunque sea por mejorar la nómina, a veces no es del color de rosa que lo pintan.
Que se lo digan a Jenni Hermoso, quien ha reconocido esta misma semana que “mi paso por el PSG fue el peor año de mi vida, perdí la ilusión por el fútbol, lloraba cada día”.
Eso si, esta ventana de concentración la recordará siempre por ser en la que le otorgaron la medalla de Andalucía junto a la medallista olímpica María Pérez y personalidades de la música, la cultura o el periodismo como Ana Mena, Eva González o Sandra Golpe.
Cuando ya no es sólo fútbol
Un sábado repleto de fútbol como exponente del éxito. Porque ver a Alexia entrega un ‘cabezón’ en los Goya significa que es una celebrity más (la que más camisetas vende de España, muy por encima de muchos futbolistas hombres de Primera). En la fiesta del cine español se critica el intrusismo de algunos sectores, pero a Putellas le pusieron la alfombra roja literal y figuradamente.
Vestida de Balenciaga para la citada alfombra con guante blanco que hacía las veces de brazalete, la dos veces Balón de Oro tenía el mismo gesto que en las zonas mixtas, tocarse el brazo izquierdo a modo para responder lo que a veces uno no quiere.
Era lógico que en un contexto de desconocimiento absoluto del futbol femenino le comparasen con sus homólogos. No sabemos si había preparado esa respuesta con Reyes Bellver quien la había acompañado a la gala, o si fue cosecha propia, pero Alexia comparó el camino de este fútbol a cincuenta años atrás, cuando en España la mujer aún no podía votar.
Tampoco la pillaron, como suele ser habitual en estas ocasiones, con las películas nominadas, y Alexia respondió a quien quiso preguntarle que su favorita era ‘Los Domingos’.
Una vez entregado el premio, con cambio de outfit incluido, la capitana de la Selección española ejercía como tal y sacaba pecho del fútbol nacional, “somos número uno del mundo en ambas selecciones” recordaba. El mejor reclamo para ver el choque ante la descafeinada Islandia de este martes noche.
Alexia, su aura y su temple conquistaron al cine español y a sus compañeras de vestuario quienes quisieron alabar este paso tan importante para el futfem.
