Eva Olid empieza a dejar huella en el Manchester United. La entrenadora española ha conseguido transformar la dinámica de un equipo que comenzó la temporada con dificultades y que ahora atraviesa su mejor momento del curso. Diez encuentros consecutivos sin conocer la derrota, con siete victorias y tres empates en todas las competiciones, respaldan su trabajo. Una racha que supone el mejor registro del club como integrante de la Women’s Super League (WSL) en un mismo año natural y que confirma la evolución de un proyecto que necesitaba tiempo para encontrar su identidad.
De las dudas a la reacción
El comienzo no fue sencillo. El Manchester United perdió ante London City Lionesses (2-1) en su estreno liguero y recibió un contundente 0-5 frente al Chelsea. El empate ante el Arsenal (1-1) tampoco permitió estrenar el casillero de victorias. Tres jornadas que pusieron a prueba a Olid, recién llegada a una competición de máxima exigencia y con la responsabilidad de implantar su propia filosofía futbolística.
Precisamente aquel empate ante el Arsenal inició la secuencia que ha cambiado el panorama. La primera victoria llegó frente al West Ham (2-1), seguida de una goleada ante el Sheffield United (10-1) en la Subway Players Cup. Después superó al Durham (1-5) en la misma competición y al Liverpool (1-0) en liga. El triunfo ante el Charlton (1-3) dio continuidad a la mejoría, antes de otro resultado destacado frente al Liverpool, esta vez con un espectacular 3-5 en Copa.
Uno de los exámenes más importantes llegó ante el Manchester City. El United consiguió empatar (1-1) frente a un rival que todavía no había perdido ningún punto en la WSL. La victoria posterior ante el Burnley (3-0) y el empate sin goles contra el Everton completaron los diez encuentros invictos. El balance fue de 33 goles a favor y ocho en contra.
Una identidad propia
La mejoría del Manchester United también se nota sobre el césped. El equipo ha ido asimilando la propuesta de Olid, que busca tener más el balón, llevar la iniciativa y presionar cerca del área rival.
El cambio se aprecia especialmente en defensa. Después de encajar ocho goles en las tres primeras jornadas de liga, el United solo recibió tres en las cuatro siguientes. También ha ganado presencia en campo contrario, donde ha pasado de concentrar el 12% de sus toques al 23%.
En esa evolución han tenido un papel importante futbolistas como Ella Toone y Jess Park, claves para dar creatividad al ataque, y Julia Zigiotti Olme, que ha aportado llegada y gol. Olid también ha buscado soluciones desde los cambios de posición, como el de Medi, cuya capacidad ofensiva ha aprovechado sin perder de vista el trabajo defensivo.

De Escocia a Manchester
Antes de aterrizar en Inglaterra, Eva Olid ya había demostrado de lo que era capaz en Escocia. Al frente del Hearts logró el ascenso desde la segunda categoría y llevó al equipo a conquistar su primer título de liga. Un éxito que no pasó desapercibido y que le valió dos reconocimientos como mejor entrenadora de la temporada, tanto por parte de la liga escocesa como de la asociación de futbolistas profesionales.
Ese recorrido convenció al Manchester United, que apostó por ella con un contrato hasta 2028 y la posibilidad de ampliarlo una temporada más. El club busca crecer, dar oportunidades al talento joven y construir un equipo con una identidad propia. Olid tiene por delante el reto de convertir esa apuesta en un proyecto competitivo y su reciente racha invita al optimismo.
Los próximos retos de Eva Olid
El buen momento no debe ocultar la situación competitiva del equipo. Actualmente, el Manchester United ocupa la quinta posición de la WSL, con doce puntos en ocho jornadas, todavía por detrás de Chelsea, Manchester City y London City Lionesses. La regularidad será fundamental para acercarse a los puestos de cabeza.
El siguiente compromiso será frente al Aston Villa, antes de recibir al Crystal Palace. Después llegará otro enfrentamiento contra el Everton, esta vez en la Subway Players Cup, y la visita al Birmingham City. Más adelante, el United tendrá que medirse al Brighton y al Tottenham en liga, además de visitar al Newcastle en la competición copera.

Son pruebas importantes para comprobar si el equipo puede mantener su crecimiento en dos frentes. Olid ya ha conseguido cambiar las sensaciones de un vestuario que necesitaba respuestas y ha firmado una secuencia histórica para el club. Ahora, su desafío es convertir esos diez partidos sin derrotas en los cimientos de un proyecto capaz de competir por grandes objetivos en Inglaterra.

