La trayectoria de Hayley Raso en el mundo del fútbol no ha sido un camino de rosas. La futbolista australiana vivió un auténtico calvario allá por 2018. Superó una lesión muy grave (se rompió tres vértebras) y en la que la incertidumbre y el miedo se apoderaron de ella. Con el paso del tiempo, ese momento tan duro ha hecho que su historia sea un auténtico ejemplo de superación.
Sus dolores y sus lágrimas ya forman parte del pasado. De esos recuerdos que cuando vuelven a la mente cuesta no emocionarse. Tragar saliva y quizás pausa antes de hablar, es lo que tiene que hacer Hayley Raso cada vez que recuerda aquella pesadilla. Aquel preciso momento en el que todo un estadio se silenció, sabiendo que algo grave estaba ocurriendo.
Todo sucedió durante un partido con el Portland Thorns de la NWSL, Raso sufrió un choque muy duro con una rival. Esta le clavó su rodilla en la espalda de la australiana. Al instante se desplomó sobre el césped encendiendo todas las alarmas. Fue trasladada en camilla al hospital donde dieron la noticia de que se había roto tres vértebras y que su pronóstico en aquel entonces era reservado. Un acontecimiento que puso en duda no solo su vuelta a los terrenos de juego sino que no se sabía si iba a poder volver a caminar con total normalidad, con toda la vida por delante. En aquel momento solo tenía 23 años.
Hayley Raso y la historia que conmocionó al mundo
Pero, la resiliencia y las ganas de seguir disfrutando del fútbol le mantuvieron a flote. Sin hundirse ni un solo momento en la tristeza que estaba viviendo. Seis meses de duro trabajo de rehabilitación y alejada de los terrenos de juego. Con mucho esfuerzo consiguió volver a ver la luz al final del túnel. Comenzó a volver a entrenar y a mirar un horizonte que no parecía tan lejos. Su único sueño en aquella camilla de hospital era volver a jugar al deporte de su vida, el fútbol.
Tras pasar uno de los momentos más duros de su carrera deportiva y poder disputa el Mundial celebrado en su país natal, Australia. Habló sobre este suceso que acabamos de narrar y las palabras de la ex-madridista son realmente desgarradoras. “Fue realmente traumático para mí tanto mental como físicamente, y cuando estaba en el hospital recuerdo que pensé que probablemente no iría a la Copa del Mundo ni volvería a jugar al fútbol. Básicamente no podía hacer nada, aprendiendo cosas tan triviales como caminar de nuevo”, dijo Raso cuando fue convocada para disputar su tercer mundial con Australia.
Tras poder volver a disfrutar del fútbol y con la pesadilla vivida aún en su cabeza, recibió una de las noticias más ilusionantes de trayectoria deportiva. Cuando parecía que el destino no le tenía bueno preparado, el Real Madrid llamó a su puerta. Y, con ilusión Hayley la abrió. Dejó el Manchester City para volar hasta Chamartín y vestir la camiseta del conjunto blanco.
Un centenario especial para Hayley
Siete años después de aquel terrible accidente, ha conseguido cumplir 100 partidos con la camiseta de su país. Un centenario que ha logrado en este 2025 y que es un hecho histórico para todo fútbol femenino. Son muchas las compañeras, entrenadores y personalidades del fútbol quiénes han seguido de cerca la recuperación de Hayley Raso. Muchos aplaudieron cuando volvió a sentirse futbolista profesional.

La australiana que siempre juega con un lazo en el pelo, un detalle que le hizo su abuela, ha cumplido uno de sus sueños. Desde aquella silla de ruedas veía el fútbol desde la televisión con el anhelo de volver a disfrutarlo sobre el césped. Cuando ese anhelo se convirtió en realidad, empezó a jugar con un lazo en su pelo. Un lazo que demuestra que los sueños se hacen realidad y que a veces hay que atarlos para que no se escapen jamás.
Ahora, tras cerrar un año bonito para ella, en la memoria solo queda un accidente que solo le sirve para coger impulso y seguir demostrando al mundo que con ilusión las cosas siempre llegan.


