El Alhama CF encara un fin de semana decisivo con el descenso llamando a la puerta. El conjunto murciano, penúltimo en la clasificación de Liga F Moeve con 13 puntos, llega a la jornada 28 obligado a reaccionar para evitar que la pérdida de categoría se haga oficial de forma matemática este mismo sábado.
Con solo tres partidos por disputarse, el margen de error prácticamente ha desaparecido para el equipo de Randri García. La temporada ha sido un ejercicio constante de supervivencia para las azulonas, que no han logrado encontrar estabilidad competitiva en su regreso a la máxima categoría del fútbol femenino español.
Los números explican perfectamente la situación: tres victorias, cuatro empates y veinte derrotas en 27 jornadas. Un balance que ha mantenido al Alhama durante gran parte del curso en la zona baja de la tabla y que ahora le obliga a jugarse buena parte de sus opciones de permanencia en una auténtica final.
Un regreso lleno de dificultades
El Alhama volvió esta temporada a Liga F Moeve después de recuperar la categoría el pasado curso en Primera Federación, pero el retorno a la élite terminó convirtiéndose en un desafío mucho más duro de lo esperado. Apenas un año después de su anterior descenso, el conjunto murciano regresó con ilusión y ambición, aunque la realidad competitiva de la máxima categoría acabó golpeando desde muy pronto.
Las azulonas no lograron encontrar continuidad en los resultados y pasaron buena parte del campeonato atrapadas en la zona baja de la clasificación. Cada intento de reacción quedaba frenado por nuevas derrotas, dejando al equipo en una lucha permanente por mantenerse con vida en la pelea por la salvación.
La fragilidad defensiva fue uno de los grandes lastres del curso. El Alhama sufrió demasiado atrás y perdió varios partidos en detalles concretos, especialmente en los minutos decisivos. A ello se sumó la falta de contundencia ofensiva en determinados encuentros, una combinación que dificultó enormemente sumar puntos con regularidad.

La permanencia entra en tensión
La lucha por la permanencia ya dejó su primer desenlace definitivo. El Levante UD confirmó matemáticamente su descenso la pasada jornada y se convirtió en el primer equipo que pierde la categoría esta temporada.
Con el conjunto valenciano ya sin opciones de salvación, la pelea por evitar la otra plaza de descenso se ha estrechado todavía más. Ahí aparece el Alhama, que afronta las últimas jornadas del campeonato en una situación muy delicada.
El equipo murciano es actualmente penúltimo y tiene la permanencia a cinco de distancia. La referencia la marca ahora el DUX Logroño, que suma 18 cuando apenas quedan nueve puntos por disputarse. Un margen reducido, pero que obliga al Alhama prácticamente a no fallar en este tramo final si quiere seguir soñando con continuar un año más en la máxima categoría.
Las cuentas del descenso
La jornada 28 puede marcar el final del camino para el Alhama CF ElPozo en primera división. El conjunto murciano recibe este sábado al Eibar en un partido convertido en una auténtica final por la permanencia, con la obligación de sumar para evitar que el descenso quede sellado matemáticamente.
El escenario es tan exigente como claro. A falta de solo tres jornadas para cerrar el campeonato, las azulonas apenas tienen margen de reacción y dependen tanto de sus resultados como de lo que ocurra en otros campos.
La combinación más peligrosa para el Alhama sería una derrota ante el Eibar unida a una victoria del DUX Logroño. Si eso sucede, el equipo murciano perdería la categoría de forma matemática y descendería a Primera Federación antes de disputar las dos últimas jornadas del curso.
Un empate mantendría con vida al conjunto azulón, aunque en una situación extremadamente complicada y con muy poco margen de error para el tramo final. La victoria, en cambio, permitiría al Alhama aplazar el desenlace y seguir soñando con una permanencia que ahora mismo parece muy cuesta arriba.

Las cuentas reflejan la dificultad del reto. En caso de perder, el Alhama seguiría con 13 puntos y solo podría aspirar a un máximo de 19 al finalizar la temporada. Si el DUX Logroño gana y alcanza los 21, la salvación sería ya inalcanzable para las murcianas.
Una final para sobrevivir
El duelo de este sábado entre Alhama y Eibar tiene aroma de final anticipada. Con la permanencia todavía en juego para ambos equipos, el partido aparece marcado en rojo como uno de los encuentros más tensos y decisivos de la jornada en la Liga.
El conjunto vasco tampoco ha certificado todavía su continuidad en la máxima categoría y llega a Murcia con la oportunidad de dar un paso casi definitivo hacia la salvación. Una victoria visitante aliviaría gran parte de la presión para el Eibar y dejaría al Alhama al borde del descenso matemático.
Para las murcianas, el escenario es mucho más límite. El equipo necesita ganar para evitar que la temporada termine antes de tiempo. Cualquier tropiezo podría convertir la jornada en un golpe prácticamente irreversible para las aspiraciones azulonas.
En la grada también se vive un ambiente de tensión. La afición del Alhama sabe que el equipo afronta una de las citas más importantes de los últimos años y espera empujar al conjunto murciano en un encuentro donde cada minuto puede resultar decisivo. Después de una temporada llena de dificultades, el club todavía se aferra a una última oportunidad para seguir compitiendo en Liga F Moeve.
Porque en el fútbol también hay equipos que sobreviven resistiendo, y el Alhama todavía quiere aferrarse a esa última esperanza que separa el sueño de la despedida.
