El FC Barcelona volvió a imponer su dominio en la Supercopa de España tras ganar al Real Madrid en una final intensa y muy disputada. El conjunto azulgrana supo golpear en los momentos clave del partido y resistió el empuje blanco en los tramos de mayor sufrimiento, confirmando una vez más su hegemonía en la competición. Más allá del resultado, el Clásico volvió a dejar una final de alto ritmo, exigencia táctica y protagonismo individual en ambos bandos.
Patri Guijarro, “muy contenta de ayudar”
En la medular volvió a mandar Patri Guijarro, símbolo de equilibrio y jerarquía en las grandes citas. La centrocampista continúa avanzando con paso firme en su regreso a la competición y fue una de las claves para sostener al Barça en los momentos de mayor empuje del conjunto blanco. Con criterio, lectura táctica y presencia constante, ayudó a que el equipo mantuviera el control en una final de máxima exigencia. “Llevo poco entrenando con las compañeras y ya he jugado dos partidos, así que estoy muy contenta de poder ayudar”, reconoció tras el encuentro. Guijarro celebró además un nuevo título de Supercopa, un torneo con el que mantiene una relación especial, y destacó la creciente competitividad del rival en un Clásico que volvió a exigir la mejor versión azulgrana.

Misa, firme pese a caer
Bajo los palos y con el brazalete, Misa Rodríguez sostuvo al Real Madrid en una final marcada por la igualdad y decidida por pequeños detalles. La capitana blanca lamentó que un saque de esquina y un penalti acabaran desnivelando un Clásico en el que su equipo compitió hasta el final. “En este tipo de partidos no se te pueden escapar esas acciones”, reconoció tras el encuentro, con la frustración lógica de quien veía escapar el primer título de la temporada. Pese a la derrota, la guardameta quiso destacar el crecimiento del equipo y el cambio de escenario respecto al curso anterior, subrayando que el público pudo disfrutar de un duelo mucho más disputado y exigente, decidido, una vez más, por mínimos detalles.

Pau Quesada, orgulloso del equipo
Con gesto sereno pese a la derrota, Pau Quesada puso en valor la imagen ofrecida por el Real Madrid en la final de la Supercopa. El técnico blanco admitió la frustración por quedarse a las puertas del título, aunque quiso destacar el esfuerzo, la competitividad y la respuesta colectiva de su equipo ante el FC Barcelona. “Hemos generado ocasiones y ha sido un partido muy bonito de ver”, señaló tras el encuentro. Quesada insistió en que la final se decidió por acciones muy concretas, un gol a balón parado y un penalti, y defendió que el desenlace pudo caer para cualquiera de los dos lados. Además, elogió la aportación de las jugadoras que entraron desde el banquillo, la solidez defensiva y el trabajo del grupo. “Me voy enfadado, pero orgulloso de las mías”, reconoció el entrenador, antes de remarcar que, pese a la decepción, este equipo tendrá más oportunidades para levantar títulos y ya piensa en los próximos retos de la temporada.

El Madrid empujó hasta el final
Tras el pitido final, Sandie Toletti puso en valor la imagen ofrecida por el Real Madrid en una final de Supercopa marcada por la igualdad. La centrocampista subrayó la capacidad del equipo para competir hasta el último minuto, aunque reconoció el alto nivel del FC Barcelona y la exigencia de un encuentro que se decidió en acciones muy concretas. “Hemos competido hasta el final, pero ellas tienen un nivel muy alto y estos partidos se deciden por detalles”, explicó. Toletti quiso destacar también el ambiente vivido en Castalia, con cerca de 13.000 espectadores, y agradeció el respaldo constante de la afición madridista. Pese a la decepción por el resultado, la jugadora aseguró que el equipo supo afrontar y disfrutar una final muy exigente, marcada por el ritmo competitivo y la experiencia del Barça en este tipo de citas.


