Hace pocos días tuvimos el privilegio de escuchar en el podcast ‘El Patio’ una entrevista on la directora de Fútbol Femenino de la RFEF, Reyes Bellver.
No tenemos muchas ocasiones de poder atender a las impresiones, decisiones y opiniones de los dirigentes de los principales organismos del fútbol, por lo que, todo lo que en esa charla se contase tenía mucho que analizar.
Bellver cumple un año en el cargo, y con su usual honestidad, no quiso déjese ningún palo por tocar. Desde la Supercopa en Miami hasta la elección de Sonia Bermúdez como seleccionadora. Aunque quizá el más espinoso fuese el que atañe a la fragilidad de la Liga F y la posible solución con la reducción de los equipos.
Una liga sentenciada en marzo
La Liga F está a punto de decidirse y con la victoria del domingo del Barça en el Clásico, ya en marzo sabíamos que va a ser campeón de nuevo el equipo culé. “Casi, casi”, decía una elegante Patri Guijarro al finalizar el encuentro ante una evidencia rotunda. Lo será además por séptima vez consecutiva y salvo hecatombe en el mes de abril, uno de los títulos más precoces de los últimos años.
La emoción, por tanto, estará en ver si el Real Madrid aguanta el primer embiste y les aleja del título hasta dentro de una semana. Con no perder ante el Madrid CFF retrasarían el alirón una semana más, que ya podría ser en el campo del Espanyol, el eterno rival culé. Un ápice de punch extra a una competición a la que le falta eso mismo.

No es nuevo que las jugadoras clamen por eso. La tres veces Balón de Oro, Aitana Bonmatí ha sido una de las más reinvindicativas en ese sentido, asegurando que el recorte conseguiría “preservar la excelencia y garantizar el futuro”
Críticas constructivas a la Liga F
Lo que no sabíamos es que el run run de los doce equipos también estaba en la cabeza de quien encabeza la Federación. “Más que faltar, qué le sobran dos equipos” respondía a la pregunta de Andrea Peláez y Sandra Riquelme. “Creo que afecta mucho como tenemos estructurada la liga a día de hoy”, opinaba Bellver quien rápidamente matizaba que tenían una buena relación con la firma del convenio. “Pero las críticas constructivas también hay que aceptarlas”.
No podemos dejar de recordar que no hace tanto, 14 meses atrás para ser más concretos, Bellver era parte del sindicato Futpro. Un año antes, en 2024, hasta que el convenio llegó a firmarse, las tensiones entre patronal y sindicatos fueron recurrentes. Eso si, en la nueva etapa como cabeza visible de la Federación, las aguas han vuelto a calmarse. Aunque una afirmación tan contundente podría reabrir heridas pasadas.
Dos equipos menos supondría una competición más corta, con menos partidos y más nivel en los equipos. Concentrar recursos en clubes más preparados, repartir ingresos televisivos y comerciales entre menos entidades. Por lo tanto una liga más homogénea en el nivel con más capacidad para fichar y atraer a las estrellas.
Pero, como todo, el otro lado de la moneda caería en cruz para dos equipos que sin estar en la élite tendrían el riesgo de desaparecer. Sumar nivel pero restar clubes, y por lo tanto, oportunidades. La ecuación no es sencilla.
Está opinión que viene siendo cada vez más generalizada de reducir los clubes de la Liga F Moeve para semejarse al modelo inglés o italiano preocupa y mucho en la calle Fortuny.
La liga profesional de fútbol femenino no vería con buenos ojos el tijeretazo en su plantel de equipos, porque confían que la tendencia alcista siga manteniéndose y que sus objetivos de generar más público en las gradas y mejores audiencias puede darse con el actual modelo.
La dimisión de la presidenta
Beatriz Álvarez aún no se ha pronunciado al respecto. De hecho, técnicamente hoy ya no es presidenta de la LigaF tras su dimisión este lunes para dar inicio al proceso electoral que elegirá un nuevo candidato. No tenemos aún confirmación oficial de que Álvarez vaya a presentarse a la reelección, aunque todo indica que sí lo hará.
Antes de dimitir, eso sí, quiso dejar por escrito su opinión sobre la medida de la FIFA en una carta abierta. Ya saben, la medida revolucionaria en la que obliga a que se maximice la presencia de las mujeres en los banquillos. Para Álvarez, “la igualdad no puede ser exclusivamente del fútbol femenino” destacaba la asturiana. La verdadera igualdad llegará cuando veamos mujeres en los cuerpos técnicos de selecciones masculinas” apuntaba. “La igualdad no es sectorial es transversal”, añadía.
No cabe duda que en busca de la igualdad real con el fútbol masculino, como objetivo a largo plazo y espejo en el que mirarse, la competitividad que mantenga el espectáculo parece un debe mayúsculo.
¿O acaso no eso lo que buscan todas las competiciones deportivas? Como en la práctica totalidad de empresas, instituciones o clubes, las realidades se evidencian con cifras. Todo, casi siempre, es cuestión de números.
