El periodismo es uno de los sectores con más cambios, en cuanto a trabajos. Es difícil ver a una misma persona en un mismo puesto durante varios años, está en continuo cambio.Y, para las nuevas generaciones llegar a conseguir vivir de él, es en muchos caso, casi misión imposible. Susana San Pedro (25 años, Madrid) estuvo durante siete meses en esta situación, pero cuando parecía que iba a perder la esperanza, ocurrió ‘el milagro’.
Casi sin buscarlo y de una forma un tanto accidental se encontró en una cafetería al mítico periodista Julio Maldonado, conocido por todos como Maldini. Cuando le vio, Susana no dudó en acercarse y lo que a priori fue un simple saludo, se convirtió en la oportunidad y el sueño de su vida.“La verdad es que surgió de la nada. Yo llevaba una sequía de siete meses sin trabajo, desde que acabé en Movistar hasta que me puse a buscar el mundo laboral. Yo lo buscaba y lo perseguía. De hecho, estuve a punto de decir que no me podía dedicar a ser periodista. Y al final, de la manera más inesperada, un día me encuentro a Maldini en una cafetería”.
“Esto es una oportunidad única, pensé. Entonces me acerco a la mesa y le digo: Oye, Julio, que tú a mí no me conoces, pero yo a ti sí. Te admiro mucho, sigo tu canal, me gusta un montón el fútbol. Ahora mismo no tengo trabajo, pero me encantaría tener la oportunidad de trabajar contigo. Y entonces se quedó un poco asombrado, me sorprendió lo humilde que era y me dijo. Joder, pues como le has echado narices. Y me dijo siéntate, que hacemos una entrevista improvisada. Me empezó a preguntar cuál era mi trayectoria”, narra todavía sin terminar de creérselo.
He tenido que leer que por ser mujer no sé de fútbol
Tras varios minutos de charla amigable, se quedó todo en “ya te llamaremos”, unas palabras que la periodista ya había escuchado en muchas ocasiones. Lo típico que se dice, pensó. Pero, en esta ocasión, esas palabras se hicieron realidad. Recibió la llamada de Maldini y fue entrevistada por You First (la agencia de Maldini) y consiguió el trabajo que tanto estaba soñando.
Los inicios con Maldini
Cuando se llega a un sitio nuevo, se sale de esa de confort a la que está acostumbrada, todo es complicado. Con perspectiva y con una sonrisa en la cara cuenta las dificultades que se encontró. “Yo creo que mi mayor dificultad fue pensar que sabía mucho de fútbol hasta que me puse al lado de Julio. Entonces cuando tú oyes a una persona que es un auténtico erudito del fútbol. Que tiene toda la historia del fútbol, no la historia reciente, la historia entera, metida en la cabeza. Eso creo que me impactó mucho y llegué a tener ese síndrome del impostor”.
En cuanto a la preparación de los videos y de los temas, San Pedro es consciente que tienes que estar al día de todo lo que pasa en el mundo del fútbol. “Hay algunos vídeos que surgen de creación propia o de idea propia y otros que los piensa Maldini y nosotros le tenemos que dar un poco la vuelta”.

Y, a pesar de llevar poco tiempo con Maldini, Susana todavía se sigue sorprendiendo de todo lo que trabaja, de todo lo que sabe y de lo cercano que es. “Lo mejor de Maldini es que la persona que veis en televisión es exactamente la persona que es en el día a día. O sea, sé que suena como muy cliché, pero no es un personaje. Es tal y como se ve en la televisión”, aclara.
Su presente en Mundo Maldini
Tener como jefe a una persona con Maldini a veces puede pasarte factura, sin embargo a San Pedro no le está ocurriendo. Tal y como es en su vida personal, trabajadora y meticulosa, es lo que está haciendo cuando se pone a diseñar un video para el canal. Sin olvidar que la exigencia es máxima. “Maldini es exigente en el sentido que tenemos un volumen alto de trabajo, pero no exige nada a los demás que no se exigiría a sí mismo. O sea, es decir, no te va a pedir nada que él no es capaz de hacer. Él es capaz de trabajar un montonazo de horas. Entonces él sabe lo que es la constancia, sabe lo que es el trabajo, sabe lo que es el esfuerzo, entonces yo creo que de ahí viene. Tiene que mantener una exigencia igual para los demás que para él mismo”, cuenta.
Y, como en todos los trabajos siempre se viven trabajos de tensión o de agobio, con mucha carga de trabajo y a veces eso puede factura a nivel mental. Susana reconoce que ahora están teniendo momentos complicados porque están ampliando ‘Mundo Maldini’ también al fútbol femenino. “Es un nuevo reto para él, no lo ha hecho antes por falta de tiempo, pero creo que lo va a afrontar como cualquier otra competición”, cuenta.
Centrándonos de nuevo en su persona, Susana habla de algunos momentos en los que ha tenido que hacerse fuerte. Las redes sociales se han convertido en el escenario de las críticas y de los comentarios desafortunados en muchos casos. Ella tampoco ha podido evitarlo y los ha tenido que recibir: “he leído que por ser mujer no sé de fútbol y que me estaban metiendo por la cuota”. Al principio reconoce que le afectaban algo más, pero ahora sabe que forma parte del trabajo. “No le puedes gustar a todo el mundo, ahora los leo pero me los tomó de otra manera”.
El futuro del periodismo según Susana San Pedro
Que el periodismo está mal, no es ningún secreto. Es difícil meter cabeza y crecer profesionalmente, es un mundo que se mueve por contactos. Por dejar buenas sensaciones en cada sitio que vas. Con perspectiva y habiendo estando en varios medios, Susana sigue pensando de igual manera: “Creo que se puede vivir del periodismo pero para vivir del periodismo deportivo tienes que sacrificar muchas otras cosas, muchísimas. Y, hay mucha gente que no está dispuesta a hacerlo”.
“O sea, para tú vivir del periodismo deportivo tienes que tener claro que es tu prioridad. Yo he sacrificado pues eso, mucho tiempo de ocio, de libre con la familia, los fines de semana y todo lo que estás dispuesto a hacer. Tienes que tener muy claro que el deporte, en este caso el fútbol, el que te quieras dedicar tiene unos horarios y no van a cambiar por nadie. Se puede vivir pero se necesita mucho trabajo, mucha constancia y mucho sacrificio”, aclara.

Con apenas 25 años, ya es una de las caras más reconocidas del canal de Maldini, pero con su humildad habitual sabe que todavía le queda mucho camino por recorrer. “He crecido a nivel de conocimientos, se mucho más de fútbol gracias a estar con Maldini. Me he quitado el miedo a la crítica y sobre a todo he aprendido a gestionar las emociones”.
Y, si tuviera que dar un consejo a la Susana de hace unos años o incluso a las nuevas generaciones, ella lo tiene claro. “Sobre todo que no se rinda. A pesar de que todo el mundo te dice periodismo no tiene salidas, diría confía hasta el final, confía en quién eres, confía en lo que has trabajado desde el primer día de carrera. Yo no me imaginaba trabajar con Maldini después de siete meses en paro. Hay que aprovechar las oportunidades siempre”, concluye.
