La Selección enfrenta este martes (20:00h, RTVE) uno de esos desafíos que trascienden los tres puntos. Ante Inglaterra, frente a la que perdió la final de la Eurocopa hace unos meses y en Wembley Stadium, un territorio sin conquistar para La Roja.
Aunque el partido va mucho más allá. Por su relevancia en la clasificación al Mundial: es el partido que puede marcar el liderato. Y, por ende, puede complicar la ruta de España para llegar a Brasil 2027. Pues no clasificarse como primera de manera directa le hace caer al camino de las eliminatorias y repescas.
También, y no menos importante, por el simbolismo del encuentro. Las de Sonia Bermúdez van a pisar uno de los templos del fútbol mundial, un escenario donde España aún no ha logrado ganar. Y, precisamente por eso, el reto se asemeja a un viaje a la Luna: ambicioso, simbólico y cargado de historia por escribir.

La seleccionadora, Sonia Bermúdez, lo dejó claro en la previa: “España no ha ganado aquí y esperamos que sea mañana”. Una frase que resume la dimensión del momento. Porque Wembley, con sus gradas llenas y su atmósfera imponente, representa ese territorio aún por conquistar.

“Es la primera vez que vengo. Es espectacular. Mañana lo van a tener lleno, es un campo precioso, pero ojalá nos podamos llevar los tres puntos”, señaló Bermúdez, consciente de que el contexto no puede ser más exigente. Inglaterra jugará en casa, con su público y con la memoria reciente de duelos cargados de tensión entre ambas selecciones.
Sonia Bermúdez: “Son tres importantes, pero no decisivos”
El enfrentamiento, correspondiente a la fase de clasificación para el Mundial de Brasil 2027, enfrenta a dos equipos empatados a seis puntos. El liderato del grupo, que da acceso directo al torneo, está en juego. No es definitivo, pero sí puede marcar el rumbo. “Son importantes, pero no decisivos”, matizó la seleccionadora, sin restar valor a un duelo que se decidirá “por pequeños detalles”.
Sin margen de error
España llega con confianza tras haber ganado sus dos primeros encuentros, pero sabe que en Wembley el margen de error se reduce al mínimo. Inglaterra, vigente potencia del fútbol femenino y vigente campeona de la Eurocopa, saldrá con intensidad desde el inicio, buscando imponer su ritmo con posesiones largas y el empuje de su afición.
Bermúdez no quiere excusas. Ni el escenario ni las condiciones serán un problema. “No he podido saltar aún al césped, pero se ve espectacular, muy bien cuidado. No hay excusas. Es una motivación”, afirmó. Y ese es, precisamente, el mensaje que se traslada al vestuario: disfrutar del desafío, competir sin complejos y aprovechar la oportunidad.
El partido tiene además un componente emocional. Es una rivalidad que ha crecido en los últimos años, con finales cruzadas y cuentas pendientes. Un “clásico”, como lo definió la propia entrenadora, que cualquier futbolista quiere disputar. Porque España sí que ha ganado recientemente a Inglaterra. Tanto en la final del Mundial de 2023 como en la fase de grupos de la Nations League.
Romper una barrera histórica
En este último enfrentamiento, las inglesas se impusieron por 1-0 en Wembley. Mientras, la Selección se impuso por 2-1 en Barcelona. Un triunfo previo a esa dura derrota en la Eurocopa de Suiza. La final se resolvió en los penaltis y el conjunto británico revalidó e
España no solo busca una victoria. Busca romper una barrera histórica y tachar otra cuenta pendiente en su lista. Como en los grandes hitos, no se trata solo de llegar, sino de dejar huella. Porque ganar en Wembley sería eso: un pequeño paso en la clasificación, pero un otro salto para la historia del fútbol femenino español.
