El 20 de julio de 1995, en Schœlcher, Martinica llegaba al mundo Wendie Theresa Renard. Creció admirando el fútbol masculino, y sin conocer que en Europa poco a poco el femenino iba construyendo una realidad. Hasta que un día, por televisión, vio un partido de la selección y le dijo muy segura a su madre que ella vestiría esa camiseta.
Pionera desde Martinica
Las risas de su progenitora no la frenaron en su convicción. “En Martinica, un asesor técnico luchó para que yo fuera la primera chica en ingresar en un centro de entrenamiento masculino. Luego me encontró una prueba en Lyon y todo cambió” recuerda de aquel punto de inflexión en el que la niña con sueños se convirtió en una mujer con un gran futuro por delante.
Hoy, 30 años después, es una de las principales figuras del combinado nacional francés además de una pieza fundamental para el Olympique de Lyon que dirige Jonatan Giráldez bajo la batuta de una de las reinas Midas del fútbol mundial, Michelle Kang.
Renard analiza su trayectoria y tiene muy clara cual ha sido la receta para lograr su éxito. Para ella “es un estado de ánimo”, donde la clave es “la confianza”. Este mensaje lo dirige especialmente a las mujeres a quienes cree que les falta dar ese paso adelante para creer en sí mismas.
“Si tuviera una varita mágica, le daría a las mujeres la confianza que merecen. Les daría el poder de, cuando asuman una posición, ya sea en el fútbol o en cualquier campo, sentirse seguras y legítimas, que dejen de dudar de sus habilidades”, explicaba en el podcast que su club ha articulado para conocer más de cerca a sus estrellas, Cafe des Lyonnes.
“Se trata atreverte a ocupar tu lugar y conservarlo. El fútbol femenino ha progresado enormemente, pero aún queda un largo camino por recorrer. Tenemos todo para triunfar: talento y determinación“, continuaba en una charla de vida en la que el fútbol sólo era el telón de fondo.
Intenciones y disciplina
A las intenciones y a las palabras, Wendie Renard les ha añadido una férrea disciplina que aplicó desde su llegada a Lyon. “Tenía que hacer siete entrenamientos por semana, vivir internada en el rigor y el frío, pero fue exactamente lo que quería. Entendí que esta era mi oportunidad y que no podía dejarla pasar”, relata.
Por eso su mensaje ahora que ha llegado a la cima es muy poderoso para las nuevas generaciones. “A las jóvenes las animo a que vayan allí, hacia sus sueños, con sinceridad y sobre todo a tener confianza en ti mismo. El camino está lleno de obstáculos, no es fácil y no todos los días es color de rosa, pero vale la pena porque aprendes mucho sobre ti mismo, individualmente. También aprendemos mucho de los demás, nos inspiramos en los demás y nos encontramos rodeados de jugadores que quieren hacer lo mismo que tú: competir y ganar títulos”, explica Wendie que acumula en sus redes sociales más de 300.000 seguidores.
Wendie, de récord
La actual capitana del Olympique no sólo inspira y es referente. Además, no para de acumular récords. Uno de los más especiales el de las 100 victorias en la Womens Champions League, una cifra a la que ha llegado antes que otros colosos del futfem continental como Eugene Le Sommer o Caroline Graham Hansen.


