Mundial 2026

Así ha cambiado España desde 2010: motor económico de la UE, más de 22 millones de afiliados y un paro por debajo del 10%

Dieciséis años después del Mundial de Sudáfrica, España tiene cinco millones más de afiliados y una tasa de paro inferior al 10%, pero también afronta un coste de vida mucho mayor y una nueva crisis de acceso a la vivienda

Iker Casillas besando a Sara Carbonero tras la final del Mundial de 2010.
Iker Casillas besando a Sara Carbonero tras la final del Mundial de 2010.

Si echamos la vista atrás hasta el año 2010, cuando España consiguió bordar en su camiseta la primera estrella tras haberse alzado con el Mundial, éramos un país diferente: salíamos de la crisis financiera, los parados superaban los cuatro millones, los afiliados a la Seguridad Social eran 17,5 millones, y el precio de la vivienda era un 40% inferior al actual.

Al igual que el once de la selección, el país también se ha visto sumergido en un profundo cambio. En 2026 España es el motor económico de la Unión Europea, los afiliados ya han superado la barrera de los 22 millones y el paro ha caído por debajo del 10%, aunque la vivienda sigue siendo el gran problema del país.

Crecimiento económico

La evolución del Producto Interior Bruto (PIB) en los últimos 16 años refleja los principales cambios económicos que ha vivido España. En 2010 el PIB alcanzó 1.088.145 millones de euros, pero entre 2011 y 2013 descendió hasta 1.025.652 millones como consecuencia de la crisis financiera, la recesión económica, los altos niveles de desempleo y las políticas de ajuste fiscal. A partir de 2014 comenzó la etapa de recuperación impulsada por el crecimiento del consumo, las exportaciones y el turismo, que ha sido uno de los dinamizadores de la economía en los últimos años. Esta mejora permitió que el PIB aumentara de forma continuada entre 2014 y 2019, alcanzando 1.253.710 millones de euros antes de la pandemia.

Evolución del PIB (Líneas)

 

En 2020, como consecuencia de la pandemia, la economía española sufrió una fuerte caída hasta 1.129.214 millones. Sin embargo, en 2021 comenzó una de nueva etapa de recuperación apoyada en las ayudas europeas por los Fondos Next Generation. En 2022 y 2023 el crecimiento continuó, aunque estuvo marcado por la inflación ocasionada por la guerra en Ucrania. Finalmente, en  2024 y 2025 se registró un PIB de 1.594.330 y 1.687.152 millones de euros, respectivamente, consolidando una senda de crecimiento impulsada por la demanda interna, la inversión y la estabilidad del mercado laboral.

Inflación

Desde el año 2010, los precios en España han sufrido una evolución del 40%, lo que refleja un cambio de la economía y un aumento del coste de la vida en España. Durante los primeros años, la inflación se mantuvo relativamente contenida debido a la lenta recuperación tras la crisis financiera. Sin embargo, a partir de 2021 y por el estallido de la guerra en Ucrania, se produjo un fuerte repunte del IPC, impulsado por el encarecimiento de la energía, las materias primas y los costes del transporte.

Evolución del IPC (Líneas)

 

Este aumento de los precios se ha trasladado de forma directa a productos de consumo habitual y el poder adquisitivo de muchas familias se ha visto reducido, ya que los salarios no han crecido al mismo ritmo que los precios.

Un ejemplo cotidiano que permite apreciar esta evolución de manera sencilla, y que será el más notorio este domingo se da en el consumo de cerveza y comida en los bares. Mientras que en 2010 era habitual pagar alrededor de 1,50 euros por una cerveza en un bar y entre 4 y 5 euros por una ración de patatas bravas, en la actualidad esos precios se han visto incluso duplicados, ya que hoy en día una cerveza suele costar entre 2,50 y 3 euros y la ración de patatas unos 7 u 8 euros la ración de patatas, dependiendo del establecimiento y de la ciudad.

Esta diferencia permite ver cómo el incremento acumulado del IPC se ha traducido en un mayor coste de bienes y servicios cotidianos, afectando al presupuesto de los consumidores.

Paro y afiliación

Durante estos 16 años el mercado laboral también ha experimentado una profunda transformación que ha permitido que el paro caiga por debajo del 10% y que los trabajadores superen los 22 millones. Además, las mujeres han sido uno de los colectivos que más se ha beneficiado de las contrataciones, ya que el mercado laboral del año 2010 contaba con 7.946.248 mujeres afiliadas, mientras que en junio de 2026 -último dato disponible- ese número se ha incrementado hasta los 10.620.477 de trabajadoras.

Entre 2010 y 2013, en plena crisis económica, el número de afiliados descendió desde 17,58 hasta 16,36 millones, mientras que el paro aumentó desde 4,1 hasta cerca de 4,85 millones de personas en 2012, uno de los niveles más elevados de la serie. En este contexto se aprobó la reforma laboral de 2012, cuyo objetivo era aumentar la flexibilidad del mercado de trabajo para facilitar la contratación y evitar una mayor destrucción de empleo.

Afiliación en España (Líneas)

 

A partir de 2014 comenzó una recuperación gradual. La creación de empleo permitió que la afiliación creciera de forma continuada hasta superar los 19,4 millones de trabajadores en 2019, mientras que el número de desempleados descendió hasta situarse ligeramente por encima de los 3,1 millones.

Evolución de los parados en España (Líneas)

 

En 2020, la pandemia de la COVID-19 interrumpió esta tendencia. La afiliación cayó hasta 19,05 millones y el paro volvió a aumentar hasta casi 3,9 millones de personas. No obstante, las medidas extraordinarias, especialmente los ERTE, limitaron una destrucción de empleo aún mayor y facilitaron la recuperación posterior.

Reforma laboral

Desde 2021 el mercado laboral volvió a mostrar una evolución positiva. La afiliación aumentó de forma constante hasta alcanzar superar los 22,47 millones de personas en 2026, mientras que el desempleo descendió hasta alrededor de 2,29 millones. En este periodo también destacó la reforma laboral de 2021-2022, orientada a reducir la temporalidad y fomentar la contratación indefinida. El incremento de los contratos estables contribuyó a mejorar la calidad del empleo y a consolidar una evolución favorable del mercado laboral, con más personas ocupadas y una tendencia general de reducción del paro.

Problema de la vivienda

La evolución del precio de la vivienda en España entre 2010 y 2026 refleja dos momentos de crisis muy diferentes. En 2010, el mercado inmobiliario todavía sufría las consecuencias del estallido de la burbuja inmobiliaria de 2008, con una demanda reducida, acceso limitado al crédito y elevado stock de viviendas que no se conseguían vender. Como consecuencia, el precio medio se situaba en 1.974 euros por metro cuadrado y continuó descendiendo durante los años siguientes hasta alcanzar su mínimo en 2016, con 1.509 euros por metro cuadrado.

Fue a partir de 2017 cuando comenzó el cambio de tendencia y, desde entonces, el precio de la vivienda ha crecido de forma continuada, acelerándose especialmente desde 2022. Según los datos disponibles, el precio medio alcanza los 2.823 euros por metro cuadrado en 2026, lo que supone un incremento superior al 40% respecto al año 2010.

Precio de la vivienda (Gráfico de barras)

 

Aunque el país vuelve a sufrir una crisis relacionada con la vivienda, la situación es distinta a la de hace quince años. Mientras que en 2010 la preocupación se centraba en el exceso de oferta y la caída del valor de los inmuebles, en la actualidad el principal desafío es la dificultad de acceso a la vivienda. El fuerte incremento de los precios, unido a una oferta insuficiente en muchas ciudades y al aumento de los costes de financiación y del alquiler, ha convertido el acceso a una vivienda en uno de los principales problemas económicos y sociales para una parte importante de la población, especialmente para los jóvenes.

Y es que, en el año 2010, un piso medio de dos habitaciones en Madrid costaba entre 650 y 750 euros al mes, mientras que actualmente, el alquiler de esa misma vivienda ronda de media entre 1.300 y 1.600 euros mensuales.