Profesiones a 40º

Carol Aixut Pernia, agricultora: “El calor se combate mejor tapados, por la humedad y los mosquitos”

Carol dejó hace nueve años la restauración para dedicarse al campo. Hoy cultiva 20 hectáreas de perales en Artesa de Lleida

Carol Peixut, agricultora
Carol Peixut, agricultora

Carol nunca imaginó que acabaría dedicándose a la agricultura. Sus padres tenían un restaurante y, tras terminar la carrera de Turismo, trabajó con ellos en el negocio familiar. Sin embargo, en 2017 decidió dar un giro a su vida. Su pareja es agricultor y, con dos hijos pequeños, buscaba una profesión que le permitiera conciliar mejor la vida familiar. Así fue como se incorporó al campo con veinte hectáreas de perales, una decisión que, asegura, no solo le permitió estar más presente en la crianza de sus hijos, sino también descubrir una profesión que hoy vive con pasión.

“Hice la incorporación agraria y me involucré en ello para hacer sobre todo de madre, tenía dos hijos pequeños a los que apenas veía, era una conciliación laboral maravillosa y lo sigue siendo.”

El calor marca las jornadas

Durante los tres meses que dura la campaña de recolección, coordina a diez trabajadores y el calor marca los horarios de cada jornada. Se organiza el trabajo según lo que dicte el termómetro. “Las altas temperaturas nos afectan mucho, pero el año pasado y este con varios golpes de calor, cuatro o cinco, nos afecta a la hora de trabajar.”

La prevención frente a los golpes de calor se ha convertido en una prioridad.

“Desde el Gobierno de Cataluña, dentro de los riesgos laborales, nos dicen lo que tenemos que hacer. Yo tengo a diez personas trabajando durante la recolección durante tres meses en el campo y ellos tienen derecho a saber cómo deben actuar en los golpes de calor y yo la obligación de saberlo y nos hemos hecho un curso de primeros auxilios y sobre cómo gestionar estos golpes de calor.”

La solución pasa por adelantar la jornada para evitar las horas de mayor riesgo.

“Comenzamos a trabajar a las 6 de la mañana, llevamos unos frontales, y hasta la una de la tarde. De 1 a 5 no trabajamos y nos vamos a casa, como autónomos seguimos haciendo la faena pero los trabajadores se van al albergue del pueblo y descansan y hacen un poco de vida social.”

En plena campaña, incluso empiezan todavía antes. “Empezamos a las 5:00 horas de la mañana, a esa hora nos levantamos, voy a buscar a los trabajadores y nos adaptamos, hacemos horario intensivo que es lo mejor para los trabajadores y para la recolección.”

Una de las imágenes que más sorprende, al menos para quienes nunca han trabajado en el campo, es ver a los agricultores completamente cubiertos en pleno verano. No visten con camiseta y pantalón corto, sino que van protegidos de arriba abajo, con manga larga. Y el motivo es sencillo. “No es que haga frío, estamos a 30 grados, pero vamos tapados, con pantalones largos y sudadera o camisa de manga larga, porque al empezar a las cinco hay mucha humedad y el calor lo combatimos mejor tapados, además hay muchos mosquitos.”

La producción se ve afectada

Las altas temperaturas también están afectando a la producción. “En cuanto a la fruta, notamos que las peras han bajado de producción, hay mucha menos producción de Williams, de esa variedad.”

Esta variedad es especialmente sensible a las temperaturas extremas. “Son árboles que no soportan el calor tan fuerte con cuarenta grados y no les deja respirar y eso nos deja con poca producción y con calibres pequeños y eso nos afecta la venta porque al mercado pide calibres grandes.”

Ante esta situación, los agricultores intentan adaptarse. “Estamos intentando favorecer la situación implantando redes que se ponen encima de los árboles para dar más sombra.”

Nuevas vías para el verano

Sin embargo, considera que es necesario investigar nuevas soluciones.

“Hemos pedido a la consejería que estudien este fenómeno, para buscar una variedad de pera que se pueda adaptar a todo esto, porque ahora hay que adaptarse a otras variedades que no tenemos.”

El cambio climático está alterando el calendario de la recolección.

“La recogida de la pera comienza a finales de junio y este año se ha adelantado una semana, de siete a diez días.” Además de adaptarse a unas condiciones meteorológicas cada vez más extremas, pide a los consumidores que valoren el origen de los productos que compran.

“Sobre todo pedir a los consumidores que miren el origen, tenemos unas normativas y calificaciones desde la Unión Europea que nos obliga a tener unos productos.”

También cree que la competencia exterior está perjudicando al sector.

“El Mercosur nos ha hecho mucho daño, sobre todo la carne, que no tiene la calidad que tiene en este país y debemos hacernos más patrióticos con lo nuestro. En Francia no se vende una manzana de fuera hasta que se acaban sus manzanas. Hay que comprar lo nuestro, a los consumidores les pediría que este país necesita de los agricultores y los agricultores de este país.”