Dividendos mundiales que cotizan en máximos históricos

A pesar de convivir con la volatilidad del petróleo y los tipos, empresas como Apple, Iberdrola o Allianz demuestran que se puede cotizar en niveles altos y elevar el pago de dividendos

Apple y Coca Cola cotizan en zona de récord en Wall Street, Iberdrola consiguió superar los 20 euros por acción por primera vez en su historia hace unas semanas, CaixaBank ha vuelto a atacar sus máximos y TotalEnergies, una de las grandes pagadoras europeas, acumula una fuerte subida en la bolsa de París. La coincidencia llega en un momento en el que la inflación, los bonos, el petróleo y las valoraciones de la tecnología vuelven a poner a prueba el apetito por riesgo de los inversores.

La búsqueda ya no pasa solo por encontrar las rentabilidades por dividendo más altas. El mercado empieza a distinguir entre compañías que pagan mucho porque la acción ha caído y empresas capaces de repartir caja sin haberse quedado fuera de la subida bursátil.

Wall Street cobra y sube

Un peatón pasa junto a un cartel de Wall Street cerca de la Bolsa de Valores de Nueva York en Nueva York, Nueva York, EE.UU., el 4 de abril de 2025.
EFE/EPA/JUSTIN LANE

Apple resume bien ese cambio de enfoque. La tecnológica no entra en una cartera de dividendos por su rentabilidad, que apenas ronda el 0,35% con la acción en el entorno de los 310 dólares, sino por la escala de la caja que devuelve al mercado. La compañía elevó en mayo su dividendo trimestral a 0,27 dólares por acción y autorizó otros 100.000 millones de dólares en recompras, una cifra que mantiene a la mayor empresa de Wall Street entre los grandes programas de remuneración al accionista, aunque el cupón sea pequeño.

Otro buen ejemplo es Coca Cola. La compañía cotiza en torno a los 81 dólares, cerca de sus máximos, y acaba de aprobar su 64ª subida anual consecutiva del dividendo. El pago trimestral pasa de 0,51 a 0,53 dólares por acción, lo que deja un dividendo anualizado de 2,12 dólares y una rentabilidad cercana al 2,6%.

Johnson and Johnson también se mueve en una línea parecida desde el sector salud, con una acción cerca de los 231 dólares tras elevar su dividendo trimestral de 1,30 a 1,34 dólares, equivalente a 5,36 dólares anuales y una rentabilidad aproximada del 2,3%.

Los clásicos

Dentro de los sectores más clásicos, ExxonMobil y Chevron no sirven ahora para contar una historia de máximos bursátiles, pero sí para medir hasta qué punto la remuneración al accionista sigue apoyada en caja real en los grandes grupos energéticos.

ExxonMobil declaró un dividendo trimestral de 1,03 dólares por acción para el segundo trimestre y devolvió 9.200 millones de dólares en el primer trimestre entre dividendos y recompras. Chevron elevó su pago trimestral a 1,78 dólares y destinó 6.000 millones a sus accionistas en el mismo periodo, con 3.500 millones en dividendos y 2.500 millones en recompras. Su atractivo no está en el récord de la cotización, sino en la capacidad de convertir beneficios energéticos en dividendos y recompras, con el matiz de que el crudo puede reforzar esa caja o estrecharla en muy poco tiempo.

Europa paga con tipos altos

En el caso de Europa, también nos encontramos con unos cuantos casos. Allianz ha recuperado niveles que no veía desde el año 2000 y aprobó un dividendo de 17,10 euros por acción, un 11% más que el año anterior. La aseguradora alemana se beneficia de un entorno en el que los tipos altos han mejorado los ingresos financieros del sector, aunque también obligan a vigilar el coste de capital y el impacto de los bonos sobre las valoraciones.

TotalEnergies representa la parte más cíclica de ese mismo fenómeno. La petrolera francesa propuso un dividendo de 3,40 euros por acción con cargo a 2025 y ya ha fijado un primer pago a cuenta de 0,90 euros para 2026, un 5,9% más, mientras su cotización se mantiene en zona alta en París.

España entra en máximos

Ibex 35 en mayo de 2026 - Economía
Interior del Palacio de la Bolsa de Madrid.
Europa Press/Ricardo Rubio

La parte española del mapa combina eléctricas, bancos, consumo y energía. Iberdrola pone el ejemplo más visible de dividendo con máximos. La eléctrica ha llegado a superar este año los 20 euros por acción por primera vez en su historia y ha propuesto repartir 0,68 euros por título con cargo a 2025, un 12% más, hasta destinar 4.500 millones a sus accionistas. El pago no llega aislado, porque la compañía cerró 2025 con un beneficio neto ajustado de 6.230 millones y prevé superar los 6.600 millones en 2026 gracias al peso del negocio de redes.

CaixaBank traslada esa misma combinación de cotización fuerte y remuneración creciente al sector financiero. El banco eleva el dividendo total a 0,50 euros brutos por acción, equivalente a 3.500 millones y al 59,4% del beneficio consolidado, mientras BBVA alcanza los 0,92 euros por título, un 31% más y el mayor pago de su historia, con 5.200 millones en dividendos ordinarios. Santander completa el bloque tras ganar 14.101 millones en 2025 y situar su dividendo en efectivo en 0,24 euros por acción, un 14% más que el año anterior.

Fuera del eje de eléctricas y bancos, Inditex y Repsol se suman a la lista. La textil cerró 2025 con un beneficio neto récord de 6.220 millones de euros y elevó su dividendo a 1,75 euros por acción, repartido en dos pagos de 0,875 euros en mayo y noviembre. La acción se ha separado de los máximos del arranque del año, pero el pago la mantiene entre los grandes nombres del Ibex por caja y remuneración.

Repsol entra por otra vía, con una retribución prevista de 1,051 euros brutos por acción en 2026, un 7,8% más, y cerca de 1.900 millones de euros entre dividendos y recompras este año. Su cotización, sin embargo, sigue mucho más condicionada por el ciclo del crudo que por una historia de máximos bursátiles.

El récord global del dividendo

El bum de los dividendos no se limita a una lista de compañías aisladas. Capital Group calcula que los dividendos mundiales alcanzaron 419.000 millones de dólares en el primer trimestre de 2026, un 8,2% más que un año antes y un récord para ese periodo. La gestora mantiene para el conjunto del ejercicio una previsión de 2,20 billones de dólares, con un crecimiento esperado del 5,1%. En España, los pagos crecieron por encima de la media global en el arranque del año, con un avance subyacente del 13,7% y un reparto total de 4.700 millones de dólares.

Alexandra Haggard, directora de Servicios de Clases de Activos para Europa y Asia Pacífico en Capital Group, sitúa ese arranque en un contexto de mayor incertidumbre geopolítica, presión sobre costes y energía. La lectura deja una diferencia importante para el inversor. No basta con encontrar empresas que paguen más dividendo en 2026. El filtro pasa por distinguir cuáles tienen capacidad para sostener o elevar esos pagos cuando la cotización ya está en niveles altos y el mercado deja menos margen para decepcionar.