El bono español a diez años se mueve en el entorno del 3,43% en un inicio de trimestre marcado por la presión sobre los tipos y el repunte del petróleo tras el conflicto con Irán. Las previsiones de mayor inflación han reforzado la expectativa de tipos de interés elevados durante más tiempo, lo que ha mantenido la rentabilidad de la deuda en niveles que no se veían hace unos años.
Aun así, el dividendo no ha perdido terreno dentro del Ibex 35. Según los datos de mercado, más de un tercio de las compañías del Ibex 35 superan actualmente esa rentabilidad con sus pagos al accionista, en un contexto además de incremento generalizado de la retribución con cargo a los beneficios de 2025.
En abril, esa comparación se concreta en tres nombres con calendario todavía abierto. CaixaBank, BBVA y Aena mantienen pagos previstos en las próximas semanas y, en los tres casos, la rentabilidad por dividendo se sitúa por encima de la referencia que marca la deuda pública.
El mes arranca con cuatro pagos dentro del selectivo, pero uno ya ha desaparecido del mapa operativo. Bankinter ha repartido su dividendo el 2 de abril después de cerrar el acceso el 31 de marzo. Desde este punto, el foco se desplaza únicamente hacia compañías donde el calendario sigue permitiendo posicionarse.
Retornos de entre el 3,5% y el 5%
La siguiente ventana se abre en CaixaBank. El banco abonará 0,3321 euros brutos por acción el 9 de abril, con cargo a los resultados de 2025. La acción dejará de cotizar con derecho a ese cobro el 7 de abril, lo que fija el 6 como última sesión efectiva para entrar.

La cifra eleva la remuneración total con cargo a 2025 hasta 0,5 euros brutos por acción, después de los 0,1679 euros repartidos en noviembre, y supone una mejora del 15% frente a los 0,4352 euros del ejercicio anterior. La junta de accionistas ha aprobado además destinar 3.499 millones de euros a dividendos, con un payout del 59,4%, dentro del rango previsto por la entidad. En Bolsa, el valor mantiene además una revalorización anual del 1,4%. A los precios actuales, esa retribución sitúa la rentabilidad por dividendo del banco en el entorno del 4,9%, claramente por encima del nivel que ofrece la deuda soberana.
BBVA y Aena
En esa misma semana, BBVA ejecutará un pago de 0,6 euros brutos por acción el 10 de abril. El mercado descuenta el derecho al cobro a partir del 8 de abril, lo que sitúa el 7 como última referencia de entrada. En términos de política de retribución, la entidad ha elevado el pago total previsto para 2026 hasta 0,92 euros por acción, un 31% más que en el ejercicio anterior, en línea con el incremento de resultados en los últimos trimestres. Con esa remuneración, el banco se mueve en una rentabilidad por dividendo en torno al 5%, en niveles similares a los de otras grandes entidades europeas.
La cotización de BBVA, sin embargo, ha tomado otro camino en el corto plazo. Desde finales de febrero, tras el inicio del conflicto en Irán, el valor acumula una caída superior al 8%, en línea con el ajuste cercano al 10% registrado por el sector bancario europeo en ese mismo periodo.

El último pago del mes dentro de este grupo será el de Aena, previsto para el 27 de abril por 1,09 euros brutos por acción. La cifra supone un incremento superior al 11% respecto al ejercicio previo y responde a una política de distribución del 80% del flujo de caja libre. Antes, el 16 de abril, la junta de accionistas deberá validar el reparto. En su caso, la rentabilidad por dividendo se sitúa en el entorno del 3,5%.
El calendario se amplía con compañías del Mercado Continuo y europeas
Junto a esos tres pagos del Ibex, abril incorpora además otras tres citas en el Mercado Continuo. Ebro Foods abrió el calendario el 1 de abril con 0,23 euros por acción, Renta 4 Banco pagará 0,25 euros el día 7 y Naturhouse Health distribuirá 0,05 euros el 20 de abril.
Y ya fuera del mercado español, hasta 19 grandes compañías europeas tienen previsto repartir dividendos en abril y varias de ellas superan ya el 3,5% que marca la deuda española. Zurich Insurance encabeza ese grupo con una rentabilidad del 5,54%, mientras UniCredit se sitúa en el entorno del 5,1% e ING roza el 5%. HSBC también se mantiene por encima del 4,7%, en una concentración que vuelve a señalar al sector financiero como principal motor del dividendo en Europa.
Mientras el calendario de dividendos recupera tracción en España y en Europa, la renta fija atraviesa un ajuste que complica una de sus viejas promesas, la estabilidad. Los bonos ofrecen más rentabilidad que hace unos años, pero ya no sin coste en precio. Ese desplazamiento vuelve a poner al dividendo en el centro del debate, justo cuando el mercado empieza a descontar que la inflación puede tardar más en moderarse.
