El IPC adelantado de agosto se ha disparado hasta el 4,3%, siete décimas más que en julio, y ha elevado de golpe el listón. Si el objetivo es conservar poder adquisitivo, ya no basta con obtener rentabilidad. Hay que ganarle a una inflación superior al 4% y, además, competir con un bono a diez años que ofrece un 3,975%.
Eso no significa que cualquier compañía que pague más de un 4,3% sea automáticamente una buena inversión. La rentabilidad por dividendo relaciona el pago esperado con el precio de la acción y puede subir precisamente porque la cotización está cayendo. También puede hacerlo a costa de repartir demasiado beneficio, incrementar deuda o utilizar pagos extraordinarios difíciles de repetir.
Pero la Bolsa española ofrece ahora algunos casos que van bastante más allá de simplemente igualar la inflación. Dos cotizadas presentan rentabilidades esperadas para 2026 próximas o superiores al 13%, prácticamente el triple del 4,3% de inflación, mientras otras cuatro se mueven desde aproximadamente el 5,7% hasta más del 8%.
Triplicar la inflación
La cifra que más sobresale está en Neinor Homes, donde el consenso de S&P Global espera un dividendo de 2,53 euros por acción en 2026. Con el título alrededor de 15,4 euros, el rendimiento se mueve cerca del 16,5%, casi cuatro veces el IPC adelantado de agosto.
Ahora bien, un 16,5% obliga inmediatamente a hacerse otra pregunta: ¿de dónde sale una remuneración tan elevada? Buena parte de la respuesta está en el plan de distribución que Neinor lleva meses acelerando. La promotora anunció para 2026 un objetivo de unos 250 millones de euros y abonó ya en febrero un primer tramo de 92 millones, equivalente a 0,93 euros por acción, al que posteriormente añadió otros 77 millones. El objetivo completo va bastante más lejos: repartir 500 millones entre 2026 y 2027, unos 250 millones por ejercicio.

El negocio también ha cambiado de tamaño después de la compra de Aedas Homes. Neinor cerró el primer semestre con 680 millones de euros de ingresos, un 359% más, y un ebitda de 119 millones, mientras mantiene para todo 2026 una previsión de entre 240 y 260 millones. La adquisición de Aedas explica buena parte de ese salto y ha convertido a Neinor en la mayor plataforma residencial cotizada de España, aunque precisamente por eso conviene no confundir el 16,5% que arrojan hoy las estimaciones con una rentabilidad que necesariamente vaya a repetirse año tras año.
El segundo caso que alcanza prácticamente el triple del IPC es otra promotora, Metrovacesa. El consenso calcula un dividendo de 1,39 euros por acción en 2026, frente a una cotización cercana a los 10,8 euros, lo que deja una rentabilidad de alrededor del 12,9%. En 2027 volvería a 1,46 euros, con un rendimiento estimado próximo al 13,6% a precios actuales.
Para Metrovacesa, el beneficio por acción esperado para este año ronda los 0,48 euros, muy por debajo del dividendo previsto, una diferencia que se explica porque las promotoras pueden devolver al accionista caja procedente de ventas de activos y suelo más allá del beneficio contable generado en un solo ejercicio.
Más allá del 4,3%
No hace falta, en cualquier caso, acercarse al 13% para dejar atrás una inflación del 4,3%, y Naturhouse es el siguiente ejemplo. La compañía ha realizado ya tres pagos durante 2026 por un importe bruto conjunto de 0,20 euros por acción que, frente a una cotización cercana a 2,43 euros, equivalen aproximadamente a un 8,2%. Prácticamente el doble de la inflación, y eso teniendo en cuenta únicamente lo repartido desde enero, antes de saber si habrá nuevas distribuciones durante el resto del ejercicio.
La diferencia frente a Neinor o Metrovacesa es que aquí no existe una estimación de consenso suficientemente amplia para proyectar todo el año. Naturhouse mantiene, sin embargo, una política que establece un payout de al menos el 85% del beneficio neto consolidado, siempre que sea compatible con su fortaleza financiera, y en junio volvió a aprobar otro pago de 0,05 euros por acción con cargo a reservas de libre disposición.

El importe distribuido durante 2026 debe leerse además con cierta cautela porque parte de los pagos procede de reservas y la compañía no cuenta con la cobertura de analistas que sí existe en otros valores de la lista. El resultado de 2025 alcanzó algo más de 10 millones de euros y la propuesta de aplicación del beneficio contemplaba 6 millones destinados a dividendos, junto con la posibilidad de recurrir a reservas para mantener la remuneración.
Con una rentabilidad estimada del 7,6%, Atresmedia ocupa el siguiente escalón. S&P Global calcula un dividendo de 0,39 euros por acción en 2026 frente a una cotización de 5,15 euros, casi tres puntos y medio por encima de la inflación actual.
En este caso, además, el pago coincide con una mejora esperada del negocio después de un 2025 más débil. El consenso espera que el ebitda pase de unos 84 millones de euros el año pasado a cerca de 160 millones este año, mientras el beneficio neto avanzaría desde 62 hasta algo más de 103 millones. Durante el primer semestre, Atresmedia elevó sus ingresos un 2,6%, hasta 520 millones, y el ebitda un 2,5%, hasta 87,1 millones.
Después aparece Naturgy, con una rentabilidad más moderada, pero todavía claramente por encima de los dos grandes listones de referencia. Con un dividendo previsto de 1,80 euros por acción este año, la energética ofrece a los precios actuales alrededor de un 6,2%, casi dos puntos más que la inflación y también más de dos puntos por encima de la rentabilidad del bono español a diez años. Para 2027, además, el consenso eleva el pago hasta 1,90 euros.
La energética ya abonó en julio un primer dividendo a cuenta de 0,60 euros después de cerrar el primer semestre con un beneficio neto de 1.215 millones, un 6% más, y un ebitda de 2.975 millones, un 5% superior. La compañía aprovechó además esos resultados para elevar sus previsiones del ejercicio.
El último nombre es Colonial, donde la rentabilidad ronda actualmente el 5,7%. El consenso prevé unos 0,32 euros por acción tanto en 2025 como en 2026 y 0,33 euros para el año siguiente. No hay, por tanto, un gran crecimiento del pago, pero sí una diferencia de alrededor de 1,4 puntos frente al dato de inflación.
En su caso, el atractivo depende menos de esperar grandes aumentos del dividendo que de la estabilidad de las rentas procedentes de su cartera inmobiliaria. Los analistas prevén que el ebitda avance desde unos 333 millones en 2025 hasta 352 millones este año y 381 millones en 2027, mientras el valor neto de los activos por acción también seguiría aumentando.
De manera que el 4,3% de inflación ha vuelto a modificar el baremo. Un dividendo del 5% apenas deja ya margen real antes de impuestos, mientras superar el 10% vuelve a resultar llamativo incluso en Bolsa.

