La huelga de médicos vuelve a tensar la relación entre los facultativos y el Ministerio de Sanidad. El conflicto por el nuevo Estatuto Marco, la norma que debe regular las condiciones laborales de las profesiones sanitarias, continúa sin una salida clara después de meses de negociación fallida. Y el Sindicato Médico CESM ha elevado el tono contra la ministra Mónica García, a quien acusa de no implicarse lo suficiente para resolver una crisis que ya afecta a pacientes, profesionales y servicios sanitarios.
Durante una concentración celebrada en el Hospital Clínico de Valladolid, el secretario autonómico de CESM en Castilla y León y representante en la negociación con el Gobierno, José María Soto, afirmó que la ministra parece no querer arreglar la situación porque “está a otras cosas menos urgentes”. La crítica llega en plena nueva semana de paros, la tercera de este año, y en un momento en el que los sindicatos médicos sostienen que el conflicto lleva “ocho meses enquistado”.
La huelga de médicos tiene su origen en el rechazo al borrador del Estatuto Marco que prepara Sanidad. Para CESM y las organizaciones convocantes, el texto no responde a las necesidades reales del colectivo médico ni reconoce adecuadamente sus particularidades profesionales. El Ministerio, por su parte, defiende que ha introducido avances dentro de sus competencias, aunque el desacuerdo sigue bloqueando cualquier cierre definitivo.
Una huelga de médicos con impacto en consultas y quirófanos
El efecto de la huelga de médicos ya se nota en la actividad asistencial. Según los datos comunicados por la Consejería de Sanidad de Castilla y León, el seguimiento del paro este martes fue del 16% en el turno de mañana. En Atención Hospitalaria alcanzó una media del 20%, con 935 profesionales en huelga, mientras que en Atención Primaria se situó en el 9%, con 207 médicos participantes.
La administración autonómica también ha informado de miles de consultas suspendidas durante las jornadas de paro. Solo en la segunda jornada de huelga de abril, la Consejería estimó 5.415 consultas de Medicina Familiar y Pediatría suspendidas en el turno de mañana. En la jornada anterior, los datos oficiales recogían 194 intervenciones quirúrgicas canceladas, 408 pruebas diagnósticas aplazadas y 3.028 consultas externas suspendidas en los hospitales de la comunidad.
Desde CESM, José María Soto ha señalado que los paros mantienen un seguimiento “parecido” semana tras semana en Castilla y León, en torno al 20% de los profesionales. También ha reconocido el desgaste que implica esta medida de presión. La huelga de médicos, ha subrayado, supone un “sacrificio tanto económico como profesional”, porque las citas que no se atienden durante los paros deben recuperarse después en el resto de semanas.
El Estatuto Marco, el centro del conflicto

El núcleo de la disputa está en el Estatuto Marco. Para el Sindicato Médico, el texto debería reconocer un marco propio para los facultativos, con un ámbito específico de negociación. CESM considera que las condiciones de los médicos no pueden quedar diluidas dentro de una negociación general con sindicatos que, según sostiene la organización, no representan de forma directa al colectivo médico.
Soto ha asegurado que en las últimas semanas sí ha habido conversaciones, pero ha denunciado que la posición del Ministerio sigue siendo “completamente cerrada”. Según el representante sindical, las reivindicaciones del colectivo son “justas y claras desde el primer momento”. Entre ellas figuran un estatuto propio, mejoras en jubilación, guardias, clasificación profesional y jornada laboral.
La huelga de médicos también se ha extendido a otras comunidades y ha tenido expresiones distintas según el territorio. Esta semana, el Comité de Huelga formado por CESM y otras organizaciones médicas pidió incluso al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que asumiera directamente la responsabilidad de la negociación para desbloquear el conflicto.
Críticas directas a Mónica García

El tono contra Mónica García se ha endurecido. José María Soto ha afirmado que a la ministra “ni siquiera se la ha visto en la mesa de negociación” de una norma que, según ha advertido, afectará a los profesionales sanitarios durante los “próximos 25 o 30 años”. Para CESM, la falta de avances convierte la propuesta del Gobierno en una propuesta “vacía”.
El sindicato asegura que sigue “tendiendo la mano” para alcanzar un acuerdo. Pero advierte de que la situación no puede prolongarse indefinidamente. Soto fue más allá al afirmar que, si la ministra no es capaz de resolver el problema, “debe dimitir o el presidente del Gobierno debe cesarla”. A su juicio, es “inasumible” que una cuestión que afecta a todo el sistema sanitario siga sin resolverse.
La huelga de médicos llega, además, en un contexto de creciente presión asistencial. Los profesionales denuncian sobrecarga, falta de reconocimiento y condiciones laborales que dificultan la retención de talento en el sistema público. El Gobierno insiste en que la negociación sigue abierta. Pero los sindicatos sostienen que los avances son insuficientes.
