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El oro bate récords: el precio de la onza de este metal supera los 5.000 dólares

Kristalina Georgieva, directora gerente del Fondo Monetario Internacional(FMI), vincula el precio al alza del oro a la incertidumbre internacional: "Abróchense los cinturones"

La cotización del oro continúa imparable. Este lunes la onza a pulverizó la barrera de los 5.000 dólares, un récord absoluto frente a las cifras de 2024, cuando el metal superó por primera vez los 2.500 dólares. El oro se impulsa hoy más de un 2%, hasta un máximo histórico de 5.120 dólares por onza.En lo que va de 2026, el oro acumula una subida cercana al 18%, tras dispararse casi un 70% en el conjunto de 2025 y rebasar a finales de diciembre los 4.500 dólares por onza.

Estas cifras y la subida constante del oro no se entiende sin el aumento de la incertidumbre global, cuyo desenlace “nadie puede anticipar con certeza”, según advirtió Kristalina Georgieva,  la directora gerente del Fondo Monetario Internacional(FMI).

A este respecto, la inseguridad internacional tiene un papel importante, alimentada por los choques geopolítico: el pulso internacional después de que el presidente, Donald Trump, haya amenazado a Canadá con aranceles del 100%, por el acercamiento del país norteamericano a China, hasta la situación en Venezuela o el temor a una posible escalada entre Estados Unidos e Irán. Esto demuestra que cualquier indicio de inestabilidad internacional, hace prever que provocará un mayor aumento en el precio del oro.

El oro, refugio de lo conocido

Durante su intervención en un acto organizado en Bruselas por el think tank Bruegel, la economista búlgara recordó que, en tiempos convulsos, países, empresas y ciudadanos tienden a refugiarse en lo conocido. “Y el oro se conoce desde hace siglos como una reserva de valor en la que se puede confiar”, señaló.

“Cuando digo que la incertidumbre es la nueva normalidad, el precio del oro lo demuestra con bastante claridad”, insistió Georgieva, quien reconoció que, mientras no se vislumbre el final de este escenario, resulta imposible anticipar hasta cuándo se prolongará la situación.

La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva. EFE/EPA/GIAN EHRENZELLER. EFE/EPA/GIAN EHRENZELLER

El dólar: la divisa dominante

En paralelo, la directora del FMI abordó la evolución del dólar en un mundo cada vez más multipolar. “No es el futuro: el futuro ya ha llegado y ha ido tomando forma poco a poco en los últimos años”, afirmó. En este contexto, explicó, ha aumentado la confianza en las monedas de países medianos con buen desempeño económico, como la corona sueca, el franco suizo o el dólar australiano.

“El panorama ha ido cambiando”, admitió, al recordar que el dólar ha pasado de representar el 72% de las reservas mundiales a alrededor del 57% en la actualidad. Una caída que desvinculó del auge del yuan y atribuyó, en cambio, al atractivo de las llamadas “monedas medianas” para diversificar carteras, así como al tirón del propio oro, reflejo, afirmó, de una creciente preocupación por la fragmentación financiera.

Euro/dólar
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Con todo, Georgieva subrayó que el billete verde sigue siendo la divisa dominante, gracias a la profundidad y liquidez de los mercados estadounidenses y al tamaño de su economía, por lo que considera poco probable un vuelco abrupto del sistema monetario internacional. “La multipolaridad implica mayor diversificación, pero no un cambio drástico”, concluyó.

También sería necesario observar el papel de la Reserva Federal de EE.UU y la implementación de los tipos de interés a lo largo del año. Un escenario de tipos más bajos reduce el atractivo relativo de activos como los bonos y favorece el desplazamiento de los inversores hacia materias primas como el oro, que además permiten diversificar las carteras.

La plata también se revaloriza

La plata tampoco se queda atrás en cifras positivas: después de superar el viernes pasado por primera vez los 100 dólares, este lunes llegó a tocar los 109 dólares por onza, con una revalorización superior al 50% en lo que va de año.

A ello se suma un dólar más débil, menores rendimientos reales y la persistente inestabilidad política, factores que han reforzado el apetito por los activos tangibles. Además, el ajuste de los balances físicos en un contexto de crecimiento limitado de la oferta minera está añadiendo presión adicional al alza.

“Las tensiones geopolíticas, las compras de los bancos centrales y los déficits estructurales de oferta dejan a ambos metales bien posicionados”, concluyen.

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