La ayuda por hijo o menor a cargo se mantiene en 2026, pero lo hace con un alcance muy concreto y bajo un régimen claramente transitorio. Así lo confirma el Boletín Oficial del Estado (BOE) tras la aprobación del Real Decreto-ley 16/2025, de 23 de diciembre, que regula la continuidad de esta prestación para determinadas familias con bajos ingresos que ya venían percibiéndola antes de la implantación del Ingreso Mínimo Vital (IMV). La actualización introduce ajustes en las cuantías y reafirma los límites de acceso, despejando dudas sobre quién la recibe, cuánto se cobra y qué cambios se aplican desde el 1 de enero.
Una prestación que sigue, pero no se abre a nuevos beneficiarios
La principal clave de la ayuda por hijo a cargo en 2026 es que no se trata de una convocatoria abierta. Esta prestación quedó integrada de forma progresiva en el IMV y, desde entonces, solo se conserva para quienes ya tenían reconocido el derecho con anterioridad y no han pasado a percibir el Ingreso Mínimo Vital. Es decir, no se puede solicitar por primera vez ni existe un segundo plazo o lista de espera.
El objetivo de este mantenimiento transitorio es evitar que determinadas familias pierdan de golpe un apoyo económico del que dependían, siempre que continúen cumpliendo los requisitos económicos y familiares establecidos.
Cuánto se cobra en 2026: dos cuantías posibles
En 2026, la ayuda por hijo o menor a cargo se actualiza y mantiene dos niveles de prestación, en función de los ingresos del hogar. La cuantía general queda fijada en 588 euros anuales por cada menor de 18 años, lo que equivale a unos 49 euros al mes. Esta es la cantidad que perciben la mayoría de los beneficiarios incluidos en el régimen transitorio.
Además, se contempla una cuantía superior para los hogares con ingresos especialmente bajos. En estos casos, la prestación asciende a 637,92 euros anuales por menor, es decir, algo más de 53 euros mensuales. La diferencia entre una y otra no depende del número de hijos, sino del nivel de renta: cuanto más ajustados sean los ingresos, mayor será la ayuda.
Límites de ingresos para conservar el derecho
Para seguir cobrando la ayuda por hijo a cargo en 2026 es imprescindible no superar los límites de ingresos anuales fijados por la normativa. Con carácter general, el tope se sitúa en 15.356 euros al año para el conjunto del hogar. En el caso de las familias numerosas, el umbral se eleva hasta los 23.109 euros anuales.
Este límite puede incrementarse aún más: en las familias numerosas, se suman 3.745 euros adicionales por cada hijo o hija a cargo a partir del cuarto, incluido. De este modo, el número de menores y la estructura familiar influyen de manera directa en el derecho a mantener la prestación.
Compatibilidad y relación con el Ingreso Mínimo Vital
Uno de los aspectos más relevantes es la incompatibilidad con el IMV. Las familias que hayan pasado a percibir el Ingreso Mínimo Vital dejan automáticamente de cobrar la ayuda por hijo a cargo, ya que el IMV integra este tipo de apoyos en una prestación única más amplia.
Por el contrario, quienes no cumplen los requisitos del IMV pero sí los de la antigua asignación familiar pueden conservarla, siempre que se mantengan dentro de los límites económicos y no haya cambios en su situación personal.
Pago automático y sin trámites adicionales
Otra buena noticia para los beneficiarios es que la actualización se aplica de forma automática desde el 1 de enero de 2026. No es necesario presentar ninguna solicitud nueva ni realizar trámites adicionales para cobrar las cuantías actualizadas. El pago se efectuará de oficio a quienes ya tengan reconocida la prestación.
Solo será obligatorio comunicar cambios relevantes, como variaciones en los ingresos, en la composición de la unidad familiar o en la convivencia con los menores a cargo.
Una ayuda residual, pero aún importante
Aunque su alcance es cada vez más limitado, la ayuda por hijo a cargo sigue siendo en 2026 un respaldo económico clave para miles de familias con ingresos ajustados que quedaron fuera del IMV. La actualización de las cuantías y la claridad en los requisitos buscan ofrecer estabilidad y seguridad jurídica a quienes aún dependen de esta prestación para llegar a fin de mes.


