La estrategia de Santander: ¿Puede alcanzar los 20.000 millones de beneficios en 2028?

Banco Santander plantea un plan 2026-2028 con más beneficio, mejor eficiencia y mayor pago en efectivo al accionista

Ana Botín, presidenta de Banco Santander.
Banco Santander.

El Banco Santander ha presentado una hoja de ruta para 2026-2028 que coloca la remuneración al accionista en el centro del mensaje. La idea que más ha llamado la atención del mercado es esta: el grupo asegura que, si cumple sus objetivos, podrá más que duplicar el dividendo en efectivo por acción en 2028 frente a 2025. La propia entidad lo ha incluido entre los puntos destacados de su Investor Day.

No se trata de una promesa aislada ni de un titular sin números detrás. El planteamiento del Banco Santander descansa en una combinación de crecimiento del beneficio, mejora de eficiencia, disciplina de capital y una política de reparto más favorable al dividendo en metálico.

La pregunta, por tanto, no es solo si puede duplicarlo, sino qué condiciones necesita para lograrlo.

Un cambio clave: más peso del dividendo en efectivo

Una de las claves del plan del Banco Santander está en cómo repartirá el retorno al accionista. La entidad mantiene una política ordinaria de payout del 50%, pero cambia la mezcla interna: a partir de los resultados de 2027, prevé destinar en torno al 35% del beneficio a dividendo en efectivo y alrededor del 15% a recompras de acciones.

Ese ajuste es importante porque eleva el peso del pago directo al accionista, que es precisamente el dato que suele tener más impacto para el inversor minorista cuando se habla de dividendo. En otras palabras: aunque la remuneración total siga repartiéndose entre efectivo y recompras, el Banco Santander quiere que una parte mayor llegue en forma de dividendo en caja.

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Fotografía de una sucursal de la entidad.
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Ese movimiento explica por qué el banco puede hablar de una posible duplicación del dividendo por acción. No solo espera ganar más, sino que además prevé destinar una porción mayor de ese beneficio al pago en efectivo.

El motor de fondo: más beneficio y más clientes

Para que esa previsión sea creíble, el Banco Santander necesita aumentar su capacidad de generar resultados. Y ese es el segundo pilar del plan. La entidad se ha marcado como objetivo superar los 20.000 millones de euros de beneficio en 2028, con un crecimiento anual del beneficio por acción en doble dígito durante el periodo 2026-2028.

El banco también ha fijado una meta de escala: superar los 210 millones de clientes en 2028, frente a los 180 millones con los que cerró 2025, apoyándose en su presencia en Europa y América.

Dicho de forma simple, la tesis del Banco Santander es esta: más clientes, más ingresos, mejor aprovechamiento de su estructura global y, como consecuencia, más beneficio disponible para repartir.

Eficiencia y transformación: la palanca menos visible, pero decisiva

El tercer elemento es menos llamativo que el dividendo, pero probablemente más decisivo: la eficiencia. El Banco Santander quiere reducir su ratio de eficiencia hasta el entorno del 36% en 2028, frente a niveles más altos actuales, apoyándose en su proceso de transformación tecnológica y simplificación operativa.

Aquí entra en juego la llamada transformación global del grupo (ONE Transformation), que busca compartir plataformas, automatizar procesos y reducir costes estructurales. Si ese plan funciona, el banco no necesitará que todo el crecimiento venga solo por ingresos: una parte relevante llegará por ahorro de costes y mejora de productividad.

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Ana Botín es la presidenta ejecutiva de la entidad.
Kiloycuarto.

Este punto es clave para entender la ambición del Banco Santander. Duplicar dividendo no depende únicamente de que el negocio crezca; depende también de que crezca con márgenes mejores y con una estructura más rentable.

Capital y recompras: el equilibrio para sostener el plan

La fortaleza de capital es la cuarta pieza. El Banco Santander prevé operar con una ratio CET1 cercana al 13% en 2028, dentro de su rango objetivo del 12%-13%, y ha reiterado que devolverá a los accionistas el exceso de capital que supere ese umbral.

Además, el grupo ya ha comprometido al menos 10.000 millones de euros en recompras con cargo a resultados de 2025 y 2026, una señal de continuidad en su política de remuneración. La entidad también ha comunicado una propuesta de dividendo complementario en efectivo de 12,5 céntimos brutos por acción con cargo a 2025, pendiente de aprobación en junta.

Esto refuerza el mensaje hacia el mercado: el plan del Banco Santander no parte de cero, sino de un ciclo anterior de beneficios récord y retornos elevados al accionista.

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