Contrario a los estereotipos que asocian la inestabilidad laboral con una mayor frecuencia de bajas, los datos de la AIReF de los estudios de la segunda fase del Spending Review 2022-2026: incapacidad temporal, ayuda oficial al desarrollo e ingreso mínimo vital, indican que la seguridad en el empleo y el tamaño de la organización son factores que elevan la probabilidad de solicitar una incapacidad temporal. El perfil con mayor propensión a iniciar una baja en España es el de una mujer joven, de entre 16 y 24 años, que cuenta con un contrato indefinido y trabaja en una gran empresa con un nivel salarial medio.
El estudio elaborado por la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal señala que el sexo es un factor determinante en la Incapacidad Temporal, ya que las mujeres presentan una probabilidad un 21% superior a la de los hombres de iniciar un proceso de IT. Se trata de una brecha que se mantiene constante a lo largo de toda la serie analizada entre 2017 y 2024.
Si se analiza la incidencia por tramos de edad, los que mayores riesgos presentan son los grupos más jóvenes. Concretamente, el grupo de mujeres de entre 16 y 25 años ha visto cómo su tasa de incidencia pasaba de 31,3 episodios por cada 1.000 afiliados en 2017 a 57,2 en 2024, lo que supone un incremento del 45%.
Estabilidad y tamaño de empresa: factores clave
El entorno laboral influye de manera drástica en el comportamiento de la IT. Trabajar en una empresa grande (250 o más trabajadores) supone una probabilidad un 81% más alta de cogerse una baja en comparación con las microempresas (hasta 10 empleados).
En este aspecto, también influye la estabilidad que otorga el contrato indefinido. Los datos demuestran que tener un contrato indefinido incrementa la probabilidad de baja en un 12% respecto a los fijos discontinuos. De hecho, el análisis de la AIReF sobre la reforma laboral de 2021 revela que el trasvase de contratos temporales a indefinidos elevó en un 30% la probabilidad de iniciar un episodio de IT.
En cuanto al nivel de ingresos, el estudio rompe con la idea de que los salarios más bajos son los que más recurren a la IT. La probabilidad es mayor en los niveles de salario medio (segundo y tercer cuartil de renta, con un incremento del 52% y 47% respectivamente frente al primer cuartil).
Por el contrario, los trabajadores autónomos son quienes menos bajas solicitan, con una incidencia significativamente inferior a la de los asalariados, aunque sus procesos, cuando ocurren, son mucho más largos: una media de 112 días frente a los 42 de los trabajadores por cuenta ajena.
Más probabilidades si ya has pasado por una enfermedad
Más allá de las condiciones laborales actuales, el factor más decisivo para predecir una baja es el historial clínico reciente. Haber estado en situación de IT el año anterior incrementa un 250% la probabilidad de iniciar un nuevo episodio en el año corriente. Esta es una de las mayores preocupaciones señaladas por la entidad que preside Inés Olóndriz, ya que los episodios están muy concentrados: apenas un 25% de los trabajadores acumula el 55% del total de las bajas en España.
Además, el sector público presenta una propensión ligeramente superior al privado en lo que a incapacidad temporal respecta, con un 14% más de probabilidad de iniciar estos procesos.
Por su parte, los sectores de actividad con mayor tasa de trabajadores de baja son las actividades sanitarias y de servicios sociales (23,9%), las actividades administrativas (19,1%) y la industria manufacturera (18,4%).
Diagnósticos y el impacto de las listas de espera
En términos de salud, las causas más frecuentes de las bajas son las enfermedades musculoesqueléticas y las respiratorias.
Sin embargo, el mayor crecimiento de la incapacidad temporal en los últimos años se observa en las enfermedades infecciosas y los trastornos mentales, habiéndose incrementado estos últimos un 80% en su incidencia desde 2017. Los trastornos mentales son, además, los que provocan las ausencias más prolongadas, con una media de 98,5 días en 2024.

