La Policía Nacional ha puesto fin esta madrugada, martes 3 de noviembre, a la acampada instalada en la Puerta del Sol de Madrid desde el pasado 26 de septiembre. Después de 38 días de movilizaciones por el derecho a la vivienda, un amplio dispositivo policial ha desalojado a los manifestantes que todavía permanecían en la plaza. La intervención, desarrollada en coordinación con la Policía Municipal, se ha saldado con dos personas detenidas.
El desalojo de la Puerta del Sol ha comenzado alrededor de las tres de la madrugada, según fuentes policiales citadas por EFE. En ese momento dormían aproximadamente 300 personas entre las tiendas de campaña, aunque un balance posterior de la Delegación del Gobierno, recogido por Europa Press, eleva a 334 el número de desalojados.
Un operativo policial con 400 agentes y dos detenidos
La intervención ha movilizado a 220 agentes de la Policía Nacional y 180 de la Policía Municipal de Madrid, según los datos facilitados por la Delegación del Gobierno. También han participado efectivos de bomberos y servicios sociales, encargados de colaborar en las actuaciones necesarias para recuperar el uso habitual de la plaza.
Las fuentes policiales han confirmado dos detenciones relacionadas con la resistencia y la desobediencia durante el operativo. Tras la salida de los acampados, los servicios municipales han comenzado a retirar las tiendas, lonas y demás materiales que ocupaban este espacio del centro de Madrid.
El Ayuntamiento ha previsto trasladar las pertenencias retiradas a depósitos municipales, donde podrán ser reclamadas por sus propietarios. La operación supone el desmantelamiento de un asentamiento que había convertido la plaza en uno de los principales escenarios de las protestas por la vivienda durante las últimas semanas.
Los organizadores denuncian golpes y gas pimienta

La actuación policial ha provocado versiones enfrentadas sobre las circunstancias del desalojo. Desde las redes sociales de la Acampada 26S, sus integrantes han denunciado una intervención violenta que habría provocado varios heridos como consecuencia de golpes y del supuesto empleo de gas pimienta por parte de los antidisturbios.
Los organizadores han difundido vídeos en los que aparecen agentes acompañando a personas fuera del campamento. Asimismo, han solicitado grabaciones y testimonios de quienes presenciaron los hechos para estudiar posibles acciones legales. Por el momento, no existe una verificación independiente de todas las lesiones y actuaciones denunciadas.
La Delegación del Gobierno en Madrid sostiene una versión diferente. La institución asegura que la operación se ha desarrollado sin episodios violentos ni alteraciones graves del orden público y defiende que los agentes actuaron respetando los principios de proporcionalidad y oportunidad.
Por qué el Gobierno ha ordenado desalojar la Puerta del Sol
La Delegación del Gobierno, dirigida por Pilar Trinidad, justifica la decisión en el cambio experimentado por la acampada desde su instalación. Según su explicación, las principales organizaciones convocantes habían abandonado progresivamente la protesta y buena parte de quienes seguían pernoctando en la plaza eran personas sin hogar o pertenecientes a colectivos vulnerables.
A esta circunstancia añade informes policiales sobre presuntos hechos delictivos e incidentes registrados en el interior y las inmediaciones del campamento. Para la Delegación, estos acontecimientos generaban riesgos para la seguridad de las personas y los bienes, por lo que considera el desalojo una medida de último recurso.
La intervención estuvo precedida por varios requerimientos. El 26 de octubre, el entonces delegado Francisco Martín instó a los organizadores a finalizar la protesta. Tres días después, el 29 de octubre, se remitió una nueva comunicación solicitando el desmontaje de las instalaciones.
El 30 de octubre, los interlocutores de la acampada comunicaron la disolución de sus comisiones organizativas. Sin embargo, parte de los participantes decidió continuar en la plaza, una circunstancia que desembocó en la actuación policial de este martes.
El final de una acampada que comenzó por la crisis de la vivienda

La movilización comenzó el 26 de septiembre, impulsada por las protestas contra los desahucios y la situación del mercado inmobiliario. Entre sus desencadenantes estuvo el caso de Maricarmen Abascal, una mujer de 87 años desahuciada que posteriormente falleció, cuya historia se convirtió en un símbolo para los manifestantes.
Durante más de un mes, los participantes reclamaron medidas para garantizar el acceso a una vivienda digna. Sin embargo, el movimiento anunció durante el último fin de semana de octubre que trasladaría buena parte de su actividad a los barrios para preparar la huelga general convocada para el 11 de noviembre.
Algunos integrantes defendían permanecer en Sol hasta esa fecha. También se había constituido una asociación formada por personas sin hogar que pretendían continuar en la plaza, independientemente de las comisiones originales.
El operativo de esta madrugada pone fin a la ocupación física del espacio, pero no necesariamente a las reivindicaciones que impulsaron la protesta. El Movimiento 26S mantiene su intención de continuar organizándose fuera de la Puerta del Sol, mientras permanece abierta la controversia sobre las circunstancias de la intervención policial.

