La Delegación del Gobierno en Madrid ha defendido este martes el desalojo de la acampada en la Puerta del Sol, ejecutado durante esta madrugada por la Policía Nacional en coordinación con la Policía Municipal de Madrid, al asegurar que se trata de una medida de “último recurso” adoptada tras un “proceso de actuación gradual” y después de que la protesta perdiera su carácter reivindicativo inicial y derivara en alteraciones del orden público.
Según señala la institución dirigida por Pilar Trinidad en un comunicado, en el transcurso de la actuación se ha desalojado a 334 personas y se han practicado dos detenciones por desobediencia y resistencia. Asimismo, informa de que el dispositivo ha estado integrado por 220 agentes de la Policía Nacional y 180 de la Policía Municipal de Madrid, con la participación de bomberos y servicios sociales.
La Delegación del Gobierno en Madrid responde así a las denuncias vertidas por la organización de la acampada, que ha acusado a las unidades antidisturbios de acometer una intervención “violenta” con el uso de “gas pimienta” que habría dejado varias personas heridas.
El comunicado no hace mención a las cargas ni al uso de gases lacrimógenos denunciados por los acampados, pero según ha informado la Delegación del Gobierno a Europa Press “el desalojo se ha desarrollado sin violencia”.
Según el comunicado, el Ejecutivo protegió en un primer momento el derecho fundamental de reunión al concurrir una “finalidad reivindicativa común”. Sin embargo, la institución subraya que dicho derecho “no es ilimitado” y que, tras más de un mes de protestas, se ha constatado un “cambio en las circunstancias y naturaleza de la acampada”.
En concreto, señalan que las principales organizaciones participantes se retiraron y que un gran número de las pernoctaciones correspondían ya a “personas sin hogar” y “colectivos vulnerables”, lo que, sumado a “la existencia de diversos hechos presuntamente delictivos e incidentes ocurridos en el interior o en el entorno inmediato de la acampada” -comunicados por la Jefatura Superior de Policía de Madrid-, generó un “peligro concreto para personas y bienes”.
☀️ Buenos Días España.
🆕 Desalojada la acampada de la Puerta del Sol.
💪 Enhorabuena a todos los compañeros de la Policía Nacional que han participado en el operativo.
⚠️ Esperemos que ahora no pretendan desviar la atención con una cortina de humo, poniendo el foco sobre la Policía. El desalojo llega demasiado tarde y, a estas alturas, parece responder más a intereses políticos y a la necesidad de desviar la atención mediática que a una verdadera voluntad de actuar.
— JUPOL (@JupolNacional) November 3, 2026
Comunicaciones previas
La Delegación ha detallado que el desalojo no fue una acción sobrevenida, sino el resultado de semanas de mediación. Según el documento, el pasado 26 de octubre, el entonces delegado Francisco Martín remitió un escrito a los acampados advirtiendo de que el tiempo transcurrido era “razonable” para hacer llegar sus exigencias a la sociedad y planteando el fin de la protesta. Al no obtener respuesta, el 29 de octubre se envió un segundo requerimiento exigiendo el “desmantelamiento de la acampada a la mayor brevedad”.
El 30 de octubre, los propios interlocutores de la acampada comunicaron la disolución de todas las comisiones organizativas y el fin de la reivindicación inicial, pese a lo cual permaneció un grupo “residual” que se negó a abandonar la plaza.
Ante esta situación y los informes de la Jefatura Superior de Policía sobre incidentes en el entorno, la delegada emitió un oficio solicitando restablecer la normalidad “llevando a cabo las acciones necesarias”, aunque “siempre bajo los criterios proporcionalidad y oportunidad y con especial atención a las personas vulnerables”.

