La hasta ahora portavoz del grupo Por Andalucía, Inma Nieto, ha confirmado su salida del Parlamento andaluz tras más de una década en la Cámara autonómica, poniendo fin a una trayectoria de cuatro legislaturas consecutivas desde 2012.
La dirigente de Izquierda Unida ha anunciado el cierre de esta etapa coincidiendo con la disolución del Parlamento por la convocatoria de elecciones el próximo 17 de mayo, y ha calificado su paso por la institución como “un honor y un privilegio“, agradeciendo el respaldo recibido durante estos años.
Nieto ha asegurado que inicia ahora “una nueva etapa“, aunque ha dejado claro que seguirá vinculada a la política y a su organización, especialmente desde su entorno local en Algeciras, donde prevé implicarse con mayor intensidad.
Un balance político marcado por la cercanía
Durante su trayectoria parlamentaria, Nieto se ha consolidado como una de las voces más reconocibles de la izquierda andaluza, destacando por un estilo que ella misma define como firme en el contenido pero respetuoso en las formas.
En su balance, ha subrayado el valor del contacto directo con colectivos sociales y profesionales como eje de su labor política. “La mayor parte del tiempo lo he invertido en sentarme con la gente“, ha señalado, reivindicando la cercanía como herramienta esencial para trasladar los problemas reales a la Cámara.
Entre los asuntos que marcaron su etapa, ha recordado su implicación en la defensa del sector de la estiba, las reivindicaciones sobre las conexiones ferroviarias en el Campo de Gibraltar o sus críticas a la gestión sanitaria en Andalucía.
Relevo político y respaldo a Maíllo
La salida de Nieto se produce también en un contexto de renovación dentro del espacio político de la izquierda andaluza. En este sentido, ha expresado su respaldo al candidato de Por Andalucía, Antonio Maíllo, al que ha definido como “un lujo de candidato” y una figura clave para afrontar la nueva etapa.
Asimismo, ha defendido el proyecto de la coalición integrada por Izquierda Unida, Movimiento Sumar Andalucía e Iniciativa del Pueblo Andaluz como una propuesta “sólida” capaz de movilizar al electorado progresista.
Fin de etapa, pero continuidad en lo público
La decisión de no repetir como parlamentaria responde, según ha explicado, a un relevo natural tras más de diez años de actividad institucional, en línea también con los principios de limitación de mandatos de su formación.
En el plano personal, este cambio le permitirá disponer de más tiempo para proyectos pendientes, como retomar sus estudios de Derecho, sin renunciar a su compromiso político.
Con su salida, Inma Nieto pone fin a una de las etapas más prolongadas y reconocidas dentro del Parlamento andaluz reciente, aunque insiste en que su implicación en la vida pública “no termina aquí“.
Su despedida deja, en cualquier caso, una lectura poco habitual en el actual clima político: la de quien abandona la primera línea sin estridencias ni confrontación, reivindicando la política desde la serenidad. “Una buena manera de intervenir suele ser pensar en lo que le gustaría a tus padres oírte decir y en lo que le sirva de algo a tus hijos“, ha señalado. En un contexto marcado por la polarización, su salida invita a una reflexión sobre el valor de una forma de hacer política más útil que ruidosa, más centrada en lo que podría servir a quienes vienen detrás que en el desgaste del adversario.
