El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha afirmado en una entrevista con el diario británico The Telegraph que está considerando sacar a su país de la OTAN, después de no sentirse respaldado por esta organización en la guerra en Irán.
“Tigre de papel”
El mandatario estadounidense califica a la alianza como un “tigre de papel” y cree que “ya no se puede reconsiderar” mantener a su país dentro de la OTAN. “Nunca me convenció la OTAN. Siempre supe que era un tigre de papel, y Putin también lo sabe, por cierto”, ha declarado.

“Reevaluar el valor de la OTAN”
Mientras, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó este martes que la Casa Blanca tendrá que “reevaluar el valor de la OTAN” después de que varios países de la Organización del Tratado del Atlántico Norte hayan limitado el uso que permiten hacer de sus bases a Estados Unidos para sus operaciones militares contra Irán, con España llegando a prohibir el uso de las bases estadounidenses de Rota (Cádiz) y Morón (Sevilla) y del espacio aéreo español en estas acciones militares. “Lamentablemente, una vez que este conflicto termine, tendremos que reevaluar esa relación. Tendremos que reevaluar el valor de la OTAN y de esa alianza para nuestro país”, ha declarado Rubio en una entrevista con la cadena estadounidense Fox News.
En concreto, el jefe de la diplomacia norteamericana ha subrayado que Estados Unidos debe “reconsiderar si esta alianza, que ha servido bien a este país durante un tiempo, sigue cumpliendo ese propósito, o si ahora se ha convertido en una calle de sentido único donde Estados Unidos simplemente está en posición de defender a Europa, pero cuando necesitamos la ayuda de nuestros aliados, nos niegan los derechos de base y de sobrevuelo”.
“Se trata simplemente de que tenemos tropas en Europa para defenderla, pero cuando necesitamos su ayuda, no les pedimos que realicen ataques aéreos, cuando necesitamos que nos permitan usar sus bases militares, ¿su respuesta es no?”, ha cuestionado antes de preguntarse por qué Washington invierte “cientos de miles de millones de dólares a lo largo de los años, billones de dólares, y todas estas fuerzas estadounidenses estacionadas en la región, si en un momento de necesidad no se nos permite usar esas bases”.
Rubio ha afeado así las restricciones impuestas por gobiernos como el español y, en menor medida, el francés y el italiano, pero ha reconocido también, como “uno de los más firmes defensores de la OTAN” durante su tiempo como senador, que la pertenencia estadounidense a la alianza noratlántica “no se trataba solo de defender Europa”, sino que también permitía a Washington “tener bases militares en Europa” para “proyectar poder en diferentes partes del mundo”, un argumento ya empleado por el secretario general de la organización, el neerlandés Mark Rutte, en anteriores ocasiones.
