PSOE y Vox han tumbado la cuestión de confianza de la alcaldesa de Burgos (PP), Cristina Ayala, en una sesión plenaria que se ha celebrado este jueves y que ha contado con 16 votos en contra de PSOE y Vox, y los 11 a favor de los populares.
Ayala ha afirmado que el ejecutivo municipal ha intentado “todas las opciones” para poder sacar adelante el proyecto de presupuestos para 2026, como ha sido “negociar” con los dos grupos de la oposición y someterse a una cuestión de confianza.
Además considera que someterse a esta cuestión está poniendo “los intereses de la ciudad por encima” de su propio cargo de alcaldesa y tiene la sensación de que a muchos votantes de Vox les hubiera gustado que se hubieran apoyado los presupuestos desde esta formación. Les ha afeado que se hayan cerrado en banda para rechazar “el progreso de la ciudad“; a Vox porque reclama para el pacto cuestiones que “sólo reclama en Burgos” y al PSOE su sistemática negativa a llegar acuerdos.
A pesar de ello, la regidora enfatizó en que Vox es “nuestro socio natural” y que no le gustaría romper puentes con los de Abascal porque ambas formaciones están “condenadas a entenderse“.

Oposición
Desde el PSOE, en palabras de su portavoz Josué Temiño, han pensado que la actitud de Ayala es de “soberbia, prepotencia, arrogancia e incapacidad de diálogo” y está lastrada “por los escándalos“, el uso de la “chequera y por subirse el sueldo”. Temiño ha apuntado que Ayala “ha dinamitado puentes con la oposición y con colectivos”.
Se trata de la segunda cuestión de confianza a la que se somete Ayala en este mandato y la segunda que pierde. La conformación de una mayoría distinta al PP es remota ya que PSOE y Vox rechazan una alternativa conjunta. Aun así, ahora se abre un plazo de 30 días para la presentación de esa alternativa que presente sus cuentas y forme un nuevo ejecutivo. De no ser así, las cuentas del equipo de Gobierno actual quedarán aprobados.


