Hasta 400 euros en juego en tu IRPF si inviertes en bolsa, fondos y letras

La base del ahorro es donde más margen se pierde en la declaración

El ocho de abril comienza la campaña de la Renta 2026 y más de nueve millones de contribuyentes volverán a declarar rendimientos positivos del capital mobiliario. La última estadística oficial disponible sitúa esa cifra en 9,2 millones de personas, con 20.394,8 millones de euros declarados y una media de 2.201 euros por contribuyente. A ello se suman 1,8 millones que afloran ganancias patrimoniales netas por más de 24.000 millones. Es el inversor medio que combina letras del Tesoro, fondos y algo de bolsa.

Según los Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha), el importe medio de los dividendos declarado por casi cinco millones de contribuyentes asciende a 3.148 euros. En el caso de las letras del Tesoro, el rendimiento medio ronda los 990 euros entre más de 125.000 personas. Son cifras que, aisladas, pueden parecer modestas. Sumadas, determinan cuánto se paga.

Todas estas rentas tributan en la llamada base del ahorro, un apartado del IRPF que incluye dividendos, intereses y ganancias patrimoniales. Es precisamente ahí donde más margen fiscal se pierde por desconocimiento o falta de planificación, ya que pequeñas decisiones sobre compensaciones pueden alterar de forma directa la cuota final.

La campaña que comienza en días no permite rehacer 2025. Las ventas ya se ejecutaron. Los dividendos ya se cobraron. Las pérdidas que no se materializaron ya no pueden generarse. El margen que queda está en revisar lo que sí existe y comprobar si se ha utilizado correctamente.

Verificar pérdidas pendientes

Gestha recuerda que casi 100.000 inversores declararon pérdidas del capital mobiliario por casi 140 millones de euros, con una media de 701 euros. Muchas de esas pérdidas se arrastran durante años.

Si un contribuyente tiene 1.500 euros en pérdidas pendientes y tributa en el primer tramo del ahorro (19%), la compensación íntegra de ese saldo supone un ahorro de 285 euros en cuota. Con 2.000 euros pendientes, el efecto asciende a 380 euros.

La regla del 25%

El Registro de Economistas Asesores Fiscales (REAF) explica que las pérdidas pueden compensarse hasta ese límite entre rendimientos del capital mobiliario y ganancias patrimoniales una vez agotadas las compensaciones internas. Ese cruce se aplica en la propia declaración.

Por ejemplo, en una cartera con 3.000 euros en dividendos e intereses, el 25% permite compensar hasta 750 euros adicionales si existe saldo negativo pendiente. Al 19%, el efecto supera los 140 euros. No siempre es acumulable a otras compensaciones, pero sí puede alterar la cuota final.

En perfiles donde coinciden pérdidas acumuladas superiores a la media, por ejemplo, saldos pendientes de 1.500 o 2.000 euros, y rendimientos positivos suficientes para activar ese 25%, el impacto total puede acercarse a los 400 euros en la cuota final, e incluso superar los 500 euros en escenarios extremos. En la media estadística, con pérdidas en torno a 700 euros, el ahorro suele situarse más cerca de los 130 euros. Para ello hay que asegurar primero que los datos del borrador son correctos.

Revisar el borrador

Gestha insiste en que confiar en que el programa optimiza automáticamente la declaración es un error habitual. El sistema incorpora datos, pero no decide por el contribuyente cómo aplicar pérdidas pendientes ni cómo ordenar los saldos negativos dentro de los límites legales. En la última estadística disponible, el saldo neto positivo de ganancias patrimoniales superó los 24.000 millones de euros. Cada una de esas operaciones tuvo un impacto distinto según cómo se compensó.

Medir el impacto de tramos y decisiones

El cuarto elemento no cambia la declaración actual, pero sí explica su resultado. La base del ahorro arranca en el 19% hasta 6.000 euros y escala hasta el 30% a partir de 300.000. El REAF expone el efecto con un ejemplo de dividendos empresariales. Un reparto de 6.000 euros implica una cuota de 570 euros. Con 50.000 euros, la factura asciende a 10.380. La diferencia no es solo volumen. Es concentración en un mismo ejercicio.

Qué decisiones empezar a tomar ya para 2026

La transmisión de un fondo seguida de reinversión en otro no genera tributación inmediata. Vender acciones con plusvalía sí. El REAF recuerda que esa diferencia fiscal sitúa a los fondos en una posición ventajosa cuando el objetivo es rebalancear cartera sin adelantar impuestos. En 2025 ya está hecho. En 2026, no.

El margen no es homogéneo. En carteras superiores a 150.000 euros, casi 150.000 personas concentran más de la mitad de las rentas del capital y ganancias patrimoniales declaradas en las comunidades de régimen común. Dentro de ese grupo, cerca de 14.000 inversores obtienen de media 881.546 euros en rentas del capital. En ese segmento, el seguimiento fiscal es continuo.

Según el REAF, la variable fiscal rara vez se incorpora al deshacer posiciones y suele analizarse solo cuando el ejercicio ya está cerrado.

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