La marcha de los hijos del hogar familiar suele marcar un antes y un después en la vida de muchos padres. Para Gwyneth Paltrow, esa transición fue mucho más dura de lo que había imaginado. La actriz y empresaria estadounidense, de 53 años, confesó recientemente que la partida de sus hijos para comenzar la universidad la sumió en una profunda crisis emocional, hasta el punto de compararla con un divorcio.
Un golpe emocional inesperado
En una conversación íntima en el pódcast Talk Easy with Sam Fragoso, la fundadora de Goop habló sin filtros sobre el impacto que tuvo quedarse sola en casa tras la salida de Apple y Moses, fruto de su matrimonio con Chris Martin. “Fue realmente difícil”, reconoció, describiendo ese periodo como un auténtico ajuste de cuentas personal.
Aunque era consciente de que ese momento llegaría, la experiencia la descolocó por completo. La sensación de vacío fue tan intensa que la actriz llegó a sentir que se separaba no solo de sus hijos, sino también de la vida que había construido junto a ellos.
“Cómo divorciarme de mi propia vida”
Paltrow explicó que la marcha de sus hijos supuso una ruptura simbólica con todo lo conocido. “Fue como divorciarme de mi casa, incluso de la ciudad en la que vivía”, afirmó. Para la actriz, ese periodo se convirtió en una pausa forzada, casi un paréntesis de conciencia, que la empujó a replantearse quién era y qué deseaba hacer a partir de ese momento.
La maternidad como eje absoluto
La intérprete reflexionó también sobre cómo la maternidad termina ocupándolo todo. “Cuando eres madre, todo gira en torno a tus hijos: sus emociones, sus horarios, sus actividades, su alimentación. Es una dedicación constante y absorbente”, explicó. Cuando esa estructura desaparece, añadió, llega una necesidad inevitable de reorganizar la vida desde cero.
Crisis de identidad y nuevos comienzos
Ese vacío emocional vino acompañado de una profunda crisis de identidad. Paltrow confesó haber sentido miedo y desconcierto: no tenía claro dónde quería vivir, ni qué rumbo tomar, ni siquiera quién era en esa nueva etapa. Coincidiendo con ese momento de incertidumbre, decidió volver a la interpretación tras un largo paréntesis profesional, aceptando un papel en Marty Supreme, donde comparte pantalla con Timothée Chalamet.
Una vida marcada por las transiciones
La actriz ya había atravesado otros cambios importantes en su vida personal. Tras su separación de Chris Martin, anunciada en 2014 bajo el concepto de “desvinculación consciente” y formalizada en 2015, volvió a casarse en 2018 con el guionista y productor Brad Falchuk, padre de dos hijos de una relación anterior.
Hoy, con sus hijos construyendo su propio camino, Gwyneth Paltrow se enfrenta a una nueva etapa marcada por la introspección, el reajuste y la búsqueda de un equilibrio distinto, demostrando que el síndrome del nido vacío no distingue entre celebridades y el resto del mundo.

