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Pino Montesdeoca: “Las mujeres somos duras con nosotras mismas a todas las edades”

La modelo y actriz Pino Montesdeoca debuta en el mundo editorial con un libro en el que reflexiona sobre el paso del tiempo

Pino Montesdeoca

A los 53 años, Pino Montesdeoca decidió cambiar el rumbo de su vida profesional y ponerse delante de una cámara. Lo que para muchas personas representa una etapa de retirada, para ella fue un punto de partida. Su carisma, unido a una disciplina férrea y a una actitud vital profundamente optimista, la ha llevado a protagonizar portadas de revistas internacionales y a convertirse en un referente de reinvención madura, lejos de los discursos edulcorados sobre la edad (y con más de cien mil seguidores en Instagram).

Esa filosofía personal es la que articula su libro La edad es un número. La actitud lo es todo, una obra en la que recorre su propia biografía para extraer aprendizajes sobre identidad, pérdida, autoexigencia y fuego interior. “El tiempo pasa y sigo aquí”, afirma, reivindicando una forma de estar en el mundo basada en la autonomía, el cuidado del cuerpo, la empatía, también hacia una misma, y la decisión consciente de ser feliz.

El título de tu libro es rotundo y muy inspirador. ¿En qué momento de tu vida te diste cuenta de que la actitud podía pesar más que la edad?

Es algo que siempre he intuido y de lo que hoy estoy segura.

A los 53 años decidiste reinventarte profesionalmente y ponerte delante de una cámara. Muchas mujeres sienten que a partir de cierta edad “ya no toca”. ¿Qué le dirías a quienes sienten que llegan tarde?

Respeto lo que cada cual siente. Si sientes que algo ya no es para ti está bien, solo les diría que dejen una puerta abierta porque… ¿quién sabe?

En el libro hablas de vivencias, orígenes y fuego interior. ¿Cómo se mantiene vivo ese fuego cuando la vida también trae pérdidas, miedos o cansancio?

Opino que ese fuego interior se mantiene vivo con actitud. Las pérdidas, los miedos y el cansancio son cosas que nos pasan a todos.

Vivimos en una sociedad que exige mucho a las mujeres: estar bien, ser productivas, jóvenes, cuidadoras… ¿Cómo practicas tú un feminismo realista, amable y sin culpas?

Manteniendo mis expectativas a un nivel de sentido común, con la empatía y perdonándome mucho.

¿Crees que las mujeres somos más duras con nosotras mismas a medida que cumplimos años? ¿Qué aprendiste sobre la autoexigencia con el paso del tiempo?

Pienso que las mujeres somos duras con nosotras mismas a todas las edades. Con el paso del tiempo aprendí que si puedo ser amable y empatizar con los demás también podía hacerlo conmigo misma.

Desde fuera vemos glamour, portadas y éxito. ¿Cómo es Pino Montesdeoca fuera de los focos? ¿Qué cosas sencillas te dan verdadera paz?

La llamada diaria de mis hijas, el saludo amoroso de mis perros, pedir un Glovo y tumbarme en el sofá; y por supuesto un libro hasta quedarme dormida.

Hablas mucho de la importancia del cuerpo, la salud y la autonomía. ¿Qué hábitos han sido clave para sentirte fuerte física y mentalmente hoy?

Mantenerme activa, caminar y estirar músculos mucho, comer con sensatez, mis suplementos y la decisión de ser feliz.

La palabra “vejez” sigue generando rechazo. ¿Cómo te gustaría que habláramos del paso del tiempo y de las etapas maduras de la vida?

No me importa qué nombre le pongamos al paso del tiempo, solo sé que el tiempo pasa y sigo aquí, mi responsabilidad es que mi vida sea tan digna como sea posible.

Si pudieras volver a hablar con la mujer que eras a los 40, ¿qué consejo le darías y qué le agradecerías?

A esa increíble mujer de 40 que fui le diría que ha llegado a ser una increíble mujer de más de 60.

 

Has elegido Cando para presentar este libro. ¿Qué te hizo sentir que este lugar encajaba con tu mensaje y con tus valores personales sobre la vida, la edad y el bienestar?

Cando representa para mí la dignidad, independencia y libertad para ser quien eres en el entorno que tú mismo eliges. Muy acorde a mis creencias y convicciones. La edad es un número, la actitud lo es todo.

Muchas mujeres sienten miedo a quedarse solas, a perder propósito o a no encajar en los modelos tradicionales. ¿Cómo se construye un sentido de propósito propio, más allá de lo que se espera de nosotras?

Cada una de nosotras debería explorar y escarbar en sus entrañas. Allí seguro que encuentra las respuestas que necesita.

Tu historia transmite que nunca dejamos de crecer. ¿Qué tren sientes que aún te queda por coger?

Hay tantos trenes, tantos viajes, tantos destinos… solo sé que todos me enseñarán algo.

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