Alessandra Mussolini, la nieta de Benito Mussolini se proclamó ganadora de la última edición de Grande Fratello VIP, la versión italiana de Gran Hermano VIP, tras imponerse en la final a Antonella Elia con el 55,95% de los votos del público.
La victoria llegó después de una edición marcada por la tensión entre concursantes y por la fuerte presencia mediática de Mussolini, que a sus 63 años acumula una biografía difícil de encasillar. Ha sido actriz, cantante, política, eurodiputada, tertuliana y personaje habitual de la televisión italiana. Ahora suma un nuevo capítulo a esa trayectoria: ganadora de uno de los formatos más populares de la televisión privada del país.
Tras conocer el resultado, Mussolini celebró su triunfo en redes sociales con sorpresa y entusiasmo. “Me siento muy feliz. ¡No tenía ni idea! Hemos vivido en una burbuja”, escribió después de abandonar la casa. La final, emitida por Canale 5 y presentada por Ilary Blasi, tuvo también como tercer clasificado al bailarín Raimondo Todaro.
Su trayectoria
El interés por su participación no se explica solo por su perfil televisivo. Alessandra Mussolini nació del matrimonio entre Romano Mussolini, hijo del dictador fascista, y Maria Scicolone, hermana de Sophia Loren. Ese apellido, inseparable de la historia italiana del siglo XX, ha acompañado toda su carrera pública y volvió a convertirse en un elemento central durante el concurso.
Antes de consolidarse como rostro televisivo, Mussolini desarrolló una larga carrera política. Entró en las instituciones a comienzos de los años noventa con el Movimiento Social Italiano, una formación posfascista con la que fue elegida diputada en 1992. Después ocupó cargos como diputada, senadora y eurodiputada, y pasó por distintas siglas de la derecha italiana, entre ellas Forza Italia y el Pueblo de la Libertad, vinculadas a Silvio Berlusconi.
Su figura ha estado rodeada de polémicas. Una de las más recordadas fue su enfrentamiento televisivo con la activista trans Vladimir Luxuria, a quien dirigió un insulto homófobo. Con el paso de los años, sin embargo, Mussolini ha cambiado públicamente su posición sobre los derechos LGTBI y desde 2021 ha respaldado iniciativas contra la homofobia.
550.000 euros por participar en el concurso
Dentro del reality, el gran eje narrativo fue su enfrentamiento con Antonella Elia. La relación entre ambas estuvo cargada de reproches y momentos de tensión, hasta el punto de que Elia llegó a describir la convivencia con Mussolini como una experiencia insoportable. Esos choques alimentaron la conversación en redes y reforzaron el papel de la nieta del dictador como principal protagonista de la edición.
Además del premio final de 100.000 euros, medios italianos como Il Fatto Quotidiano han publicado que Mussolini habría cobrado alrededor de 550.000 euros por participar en el concurso. De confirmarse esa cifra, su paso por la casa habría sido una de las operaciones más rentables de la temporada.
La audiencia acompañó el desenlace. La final alcanzó 2.444.000 espectadores y un 23,13% de cuota de pantalla, el mejor dato de la edición, según la información difundida por medios italianos. El formato, que había tenido una temporada irregular, encontró en Mussolini un personaje capaz de generar conflicto, curiosidad y debate público.

