Violencia contra las mujeres

“Casados a primera vista Reino Unido” retira sus episodios tras las denuncias de violación

Dos concursantes acusaron a sus parejas televisivas de agresión sexual y aun así se emitieron los programas en la televisión británica

Fotografía de Shona Manderson en el programa "Casados a primera vista" de Channel 4.
Fotografía de Shona Manderson en el programa "Casados a primera vista" de Channel 4.
Ig: @shoniemandy

Channel 4 ha retirado todos los episodios de Married at First Sight UK de sus servicios de emisión y de streaming después de que una investigación de la BBC revelara graves acusaciones de violencia sexual relacionadas con el programa. Dos mujeres aseguran haber sido violadas durante el rodaje del formato, mientras que una tercera denuncia haber sufrido un acto sexual no consentido por parte de su pareja en pantalla.

El Departamento de Cultura, Medios y Deporte calificó las acusaciones de “graves” y señaló que cualquier posible delito o mala práctica debe investigarse y tener consecuencias. También recordó que todas las personas que trabajan o participan en televisión deben ser tratadas con dignidad y respeto. Ofcom, el regulador británico de medios, indicó que los canales tienen la obligación de cuidar a los participantes que puedan estar expuestos a daños significativos por aparecer en un programa.

La investigación fue emitida por Panorama, el programa de investigación de la BBC. Según el reportaje, las tres mujeres consideran que ni Channel 4 ni CPL, la productora independiente responsable de la versión británica del formato, hicieron lo suficiente para protegerlas. Algunas de las acusaciones, además, habrían sido comunicadas antes de que los episodios se emitieran o permanecieran disponibles en la plataforma de streaming.

Married at First Sight UK, conocido como MAFS UK, es uno de los programas más populares de Channel 4. El formato presenta a personas solteras que aceptan casarse con desconocidos elegidos por un equipo de expertos. Aunque los matrimonios no tienen validez legal, las parejas conviven, viajan juntas en una especie de luna de miel y comentan la evolución de sus relaciones ante cámaras y especialistas. La versión británica lleva diez temporadas y suele alcanzar audiencias millonarias.

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Los casos de “Casados a Primera Vista”

Una de las mujeres, identificada por la BBC con el nombre ficticio de Lizzie para proteger su anonimato, sostiene que su marido televisivo la violó y la amenazó con un ataque con ácido si contaba lo ocurrido. Según su testimonio, detectó comportamientos preocupantes desde el inicio de la convivencia, especialmente durante el viaje posterior a la boda ficticia. También afirmó que la relación sexual se volvió violenta y que llegó a tener moratones. Lizzie asegura que informó al equipo de bienestar del programa de parte de lo ocurrido, aunque no contó inmediatamente la agresión sexual que ahora denuncia. Su abogado sostiene que hubo fallos en la protección ofrecida por la productora.

Los abogados del hombre acusado por Lizzie niegan la violación, cualquier conducta violenta y las amenazas. Según su versión, todo contacto sexual fue consentido. CPL, por su parte, afirma que actuó de manera inmediata cuando Lizzie manifestó sentirse insegura y que, en aquel momento, la información transmitida al equipo de bienestar no coincidía con una denuncia de violación.

Una segunda mujer, llamada Chloe por la BBC para preservar su identidad, afirma que fue violada por su pareja en el programa después de haber dicho que no quería mantener relaciones sexuales. Según su testimonio, informó posteriormente tanto a CPL como a Channel 4, antes de que su temporada terminara de emitirse. Aun así, sus episodios salieron al aire y continuaron disponibles en la plataforma. Chloe también dijo que ver el programa tuvo un impacto devastador en su salud mental.

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Los abogados del hombre acusado por Chloe defienden que el encuentro comenzó de forma consentida y que, al percibir que ella ya no quería continuar, él se detuvo de inmediato. También niegan otra acusación de tocamientos no consentidos. CPL sostiene que siguió sus protocolos de bienestar, que trató las preocupaciones de Chloe con seriedad y que ella recibió apoyo durante y después de la producción.

La tercera mujer, Shona Manderson, sí aparece identificada públicamente. Participó en la edición de 2023 junto a Bradley Skelly. Manderson asegura que ambos habían acordado utilizar la marcha atrás como “anticoncepción”, pero que él eyaculó dentro de ella sin pedirle permiso. Según explicó, se sintió confundida y sorprendida porque, en su versión, ese límite ya había sido establecido. Más tarde acudió a por la píldora del día después acompañada por una productora de bienestar.

Bradley Skelly niega cualquier conducta sexual indebida y afirma que entendió que Manderson había consentido. También rechaza haber sido controlador. CPL y Channel 4 decidieron retirar a la pareja del programa poco después, al considerar que la relación podía no ser saludable. Manderson supo después que estaba embarazada y decidió abortar, aunque ha señalado que no sabe si el embarazo estuvo relacionado con el episodio denunciado.

Channel 4 ha defendido que actuó de forma rápida, adecuada y sensible cuando se plantearon preocupaciones sobre el bienestar de participantes. La cadena también ha encargado una revisión externa sobre los sistemas de cuidado del programa tras recibir acusaciones graves de mala conducta. CPL, a través de sus abogados, ha descrito su sistema de protección como “gold standard” e “industry-leading”.