La primera dama de Estados Unidos, Melania Trump, se ha convertido en una suerte de diplomática en jefe. Mientras a su marido, el presidente Donald Trump, se le escapa la paz entre Kyiv y Moscú, ella ha logrado ciertos avances. Este jueves, la primera dama ha reunido en la Casa Blanca a representantes de Rusia y Ucrania en un encuentro centrado en los resultados de la tregua humanitaria alcanzada en Oleshki, una localidad de la región de Jersón ocupada por las fuerzas rusas desde 2022.
“Ahora debemos aprovechar el valor que demostramos en Oleshki para encontrar puntos en común a través de nuestra preocupación compartida por el sufrimiento de personas inocentes”, ha declarado Melania durante su intervención. “Juntos podemos crear algo más duradero que un alto el fuego temporal”, ha añadido, antes de expresar su deseo de que esta iniciativa sirva como punto de partida para futuros acercamientos. La primera dama ha comparado el acuerdo con una pequeña chispa capaz de convertirse en una llama que impulse la paz.
La reunión ha contado con la participación del enviado especial ruso Kiril Dmítriev y de Yana Lantrátova, responsable de derechos humanos de Rusia. Por parte ucraniana han asistido Dmitró Lubinets, defensor del pueblo, y David Arajamia, dirigente parlamentario del partido de Volodímir Zelenski. Todos ellos han participado, desde sus respectivas responsabilidades, en los contactos que hicieron posible la suspensión temporal de las hostilidades.

Melania revela cómo negoció la tregua
Uno de los principales anuncios de la jornada ha sido la explicación de Melania sobre su implicación directa en las negociaciones. Según ha relatado, comenzó a interesarse por la situación humanitaria de Oleshki en septiembre y encargó a su asesor Marc Beckman que estableciera contactos con las autoridades de ambos países.
La primera dama ha asegurado que Moscú y Kiev aceptaron reconocerla formalmente como intermediaria exclusiva, una función que quedó recogida en documentos suscritos por las dos partes el pasado 23 de octubre.
Su participación, según ha explicado, fue más allá de facilitar las conversaciones diplomáticas. Melania ha afirmado que supervisó distintos aspectos de la planificación.
“Participé en todas las etapas de la planificación”, ha señalado, detallando que examinó imágenes aéreas, planes de desminado y posibles rutas de salida para los civiles.
La operación permitió introducir alimentos, medicamentos y agua potable en las zonas afectadas y, según las cifras difundidas por la Casa Blanca, facilitó la evacuación de cerca de 800 personas. Durante varios días, los habitantes de Oleshki pudieron desplazarse por sus calles sin la amenaza inmediata de los bombardeos.

Zelenski condecora a la primera dama
Otro de los momentos destacados del encuentro ha sido la entrega a Melania Trump de la Orden de la Princesa Olga de primer grado, concedida por el presidente ucraniano en reconocimiento a su contribución humanitaria.
La distinción, reservada a mujeres, reconoce especialmente su intervención en la evacuación de civiles y sus anteriores gestiones para favorecer el regreso de menores separados de sus familias durante la guerra.
Melania ha agradecido públicamente el reconocimiento y ha dedicado parte de su discurso a los niños afectados por el conflicto. “No hemos nacido para pasar nuestras vidas escondidos aterrorizados, mirando al cielo en busca de drones y misiles o vigilando el suelo por las minas”, ha afirmado.
La primera dama también ha reconocido la colaboración de los dos presidentes enfrentados. “El alto el fuego en Oleshki no habría sido posible sin el presidente Putin y el presidente Zelenski”, ha asegurado.

Cartas personales para Putin y Zelenski
Antes de finalizar la ceremonia, Melania ha anunciado que había redactado dos cartas personales dirigidas a los presidentes ruso y ucraniano. La primera dama ha encargado a Dmítriev y Arajamia que las hagan llegar a sus respectivos destinatarios, aunque no ha revelado su contenido.
Tras las intervenciones, los invitados han podido contemplar dos objetos históricos de la colección de la Casa Blanca, seleccionados por Melania como símbolos de reconciliación entre antiguos adversarios.
Entre ellos figuraban un botiquín del siglo XVIII vinculado a la guerra entre Estados Unidos y Reino Unido de 1812 y una copa entregada en 1899 al diplomático francés Jules Cambon por su contribución a las negociaciones que pusieron fin a la guerra hispano-estadounidense.
El encuentro se ha celebrado a pocos días de las conversaciones previstas entre Rusia y Ucrania en Abu Dabi, los próximos 10 y 11 de noviembre. Aunque la tregua de Oleshki no supone un acuerdo general para detener la guerra, la Casa Blanca aspira a que la cooperación humanitaria facilite nuevos acercamientos entre ambos gobiernos.

Zelenski denuncia desde Madrid los ataques rusos
Mientras Melania Trump defendía en Washington la necesidad de avanzar hacia una paz duradera, Volodimir Zelenski denunciaba desde Madrid la continuidad de los ataques rusos contra la población ucraniana. Durante un encuentro con dirigentes iberoamericanos, celebrado en el marco de la XXX Cumbre Iberoamericana, el presidente ucraniano elevó a 43 el número de fallecidos en el bombardeo ruso contra una escuela subterránea en Zaporiyia.
“Os pido que levantéis la voz cuando hablamos de asesinatos, asesinatos en masa de nuestra población. Todos los días Rusia está matando ucranianos, con bombas, con misiles y con drones. Docenas de personas, todas las semanas”, reclamó Zelenski ante los mandatarios, entre los que se encontraba Pedro Sánchez.
También acusó a Moscú de reclutar para su Ejército a menores ucranianos trasladados por la fuerza a territorio ruso. Según denunció, Rusia se ha llevado a miles de niños desde el comienzo de la invasión en febrero de 2022, una situación que calificó como “una de las partes más horribles de esta guerra”.

