Las elecciones legislativas estadounidenses han dejado un mapa político muy diferente al que Donald Trump encontró tras su regreso a la Casa Blanca. El Partido Demócrata ha recuperado el control de la Cámara de Representantes y del Senado, mientras los republicanos han sufrido importantes retrocesos incluso en estados que parecían fuera del alcance de la oposición. La magnitud del resultado refleja un desgaste que va más allá de los habituales castigos electorales al partido gobernante.
Cinco gráficos permiten comprender la victoria demócrata, los territorios donde se ha producido el vuelco y los sectores del electorado que han contribuido a cambiar el equilibrio político estadounidense.

1. El Senado cambia de manos
La Cámara Alta representa uno de los mayores golpes para los republicanos. Antes de los comicios, el partido de Trump disponía de 53 senadores frente a los 47 demócratas. Con 33 de las 35 elecciones decididas, el reparto provisional sitúa a los demócratas en 54 escaños y a los republicanos en 44.
El cambio resulta especialmente significativo por las victorias de la oposición en Texas, Kansas y Carolina del Sur, territorios tradicionalmente conservadores. En Kansas, por ejemplo, los demócratas no conseguían elegir a un senador desde 1932.
2. La Cámara de Representantes también se tiñe de azul
El avance demócrata se extiende a la Cámara Baja, donde estaban en juego sus 435 escaños. Con 367 distritos adjudicados, los demócratas sumaban 228 representantes, suficientes para garantizar la mayoría, frente a los 139 republicanos.
La oposición ha conseguido conquistar al menos 25 distritos anteriormente controlados por sus adversarios.

3. Los bastiones republicanos dejan de ser intocables
Texas constituye uno de los ejemplos más ilustrativos del cambio electoral. El demócrata James Talarico ha obtenido el 55,2% de los votos frente al 42,9% del republicano Ken Paxton, rompiendo una hegemonía que se prolongaba desde 1988 en las elecciones al Senado.
En Carolina del Norte, Roy Cooper ha logrado una ventaja cercana a los veinte puntos sobre Michael Whatley.
4. Los jóvenes y los hispanos se alejan de Trump
El comportamiento de determinados grupos demográficos también ayuda a explicar el resultado. Los territorios con mayor presencia de menores de 30 años han registrado avances especialmente importantes para los demócratas.
Algo similar ha ocurrido en comunidades de mayoría hispana. En el condado texano de Starr, donde Trump obtuvo el 58% de los votos en 2024, el demócrata Talarico ha alcanzado ahora el 77%.
El género también ha marcado diferencias en las urnas. Según los sondeos realizados a pie de urna, las mujeres se han inclinado mayoritariamente por el Partido Demócrata, mientras que entre los hombres el respaldo ha estado prácticamente dividido entre ambas formaciones.
(Fuente: BBC)
5. La economía pasa factura al presidente
Detrás del vuelco electoral aparece el malestar por el encarecimiento de la vida. Un 79% de los votantes asegura que la inflación ha perjudicado a su economía familiar, mientras más de seis de cada diez responsabilizan a las decisiones de Trump.
La guerra contra Irán tampoco ha favorecido al presidente: el 63% considera equivocada la intervención estadounidense. Ambos factores han contribuido a transformar unas elecciones legislativas en un examen político a su Administración.

