Una organización radical rusa, de ideología antifeminista y ultranacionalista, ha aparecido en el centro de las investigaciones sobre la oleada de falsas amenazas de bomba que sacude Europa desde principios de semana. Se trata de Estado Masculino, conocido internacionalmente como ‘The Male State’, un movimiento extremista cuyo nombre ha figurado en varios de los correos electrónicos que han obligado a activar protocolos de emergencia en aeropuertos de distintos países.
La organización ha reivindicado algunos de los avisos dirigidos contra vuelos comerciales, aunque las autoridades todavía no han confirmado que sus integrantes sean los responsables ni que exista una conexión entre todos los incidentes registrados. Pese a ello, los mensajes atribuidos al grupo han abierto una nueva línea de investigación sobre el origen de unas amenazas que, sin necesidad de materializarse, están consiguiendo alterar el funcionamiento del transporte aéreo europeo.

¿Qué es Estado Masculino?
Estado Masculino es un movimiento extremista surgido en Rusia que defiende postulados abiertamente misóginos, antifeministas y nacionalistas. Su discurso trata sobre el rechazo a la igualdad de género y de la oposición a lo que sus seguidores consideran una pérdida de poder y protagonismo de los hombres en la sociedad.
La organización ha desarrollado su actividad principalmente a través de internet, donde difunden mensajes radicales, captan simpatizantes y promueven campañas de intimidación.
El nombre de la organización ha adquirido ahora una dimensión internacional después de aparecer en comunicaciones que advertían de supuestos explosivos colocados en aviones comerciales. Aunque todavía se desconoce quién envió realmente esos mensajes, su contenido refleja una retórica de confrontación contra el feminismo que coincide con los postulados atribuidos al grupo.
Los correos que han puesto a Europa en alerta
Una de las principales pistas procede de Italia. Según informó CNN, una empresa de logística vinculada al aeropuerto de Roma-Fiumicino recibió un correo electrónico firmado por un grupo que se identificaba como ‘The Male State’.
En él se advertía de la supuesta presencia de explosivos en dos aeronaves que tenían previsto aterrizar en la capital italiana. Los vuelos señalados eran el AY1751, procedente de Helsinki, y el EI402, que cubría la ruta entre Dublín y Roma.
La autenticidad de una captura del correo, difundida por la cadena italiana Sky TG24, fue confirmada a CNN por un portavoz aeroportuario. Sin embargo, eso no demuestra que sus autores pertenezcan realmente a la organización.
Según la información publicada por el medio rumano Informat.ro, el texto estaba redactado en italiano y contenía numerosos errores lingüísticos. Sus autores arremetían contra lo que denominaban un “régimen feminista” y hacían referencia a una supuesta conspiración criminal.
Además, aseguraban que los artefactos explotarían en un plazo de 60 minutos. La advertencia obligó a intervenir a los servicios de seguridad y a inspeccionar los aparatos, aunque finalmente no se encontraron explosivos.
Las comunicaciones fueron trasladadas a las autoridades policiales italianas para investigar su procedencia y determinar si guardan relación con otras amenazas registradas durante la semana.

Una oleada que va más allá de los aviones
Los incidentes no se han limitado al transporte aéreo. Según las informaciones recogidas por medios rumanos, el pasado 2 de noviembre 271 centros educativos italianos recibieron amenazas similares, lo que provocó evacuaciones y la intervención de efectivos policiales.
También se han investigado alertas contra otras infraestructuras, incluido un crucero en Grecia. No obstante, no se ha demostrado que estos episodios tengan un mismo origen ni que Estado Masculino esté detrás de todos ellos.
En el ámbito aeroportuario, la sucesión de avisos ha afectado a países como España, Francia, Italia, Polonia, Dinamarca, Bulgaria y República Checa.
En Madrid-Barajas, tres vuelos de Iberia y Air Europa fueron objeto de amenazas durante la jornada del jueves. Las comprobaciones realizadas permitieron descartarlas.

La incógnita de la guerra híbrida
Los avisos incitan a especular sobre una posible estrategia de desestabilización. Las falsas amenazas permiten interrumpir vuelos, movilizar recursos policiales y militares y generar incertidumbre entre los pasajeros, incluso cuando no existe un peligro real.
Estas consecuencias son algunas de las tácticas utilizadas en operaciones de guerra híbrida, aunque por ahora no existen pruebas que permitan relacionar los incidentes con una campaña organizada por Rusia o cualquier otro estado.
La Comisión Europea ha activado un mecanismo de intercambio de información entre los países miembros para facilitar las investigaciones.
El comisario europeo de Transportes, Apostolos Tzitzikostas, ha pedido reforzar la cooperación entre gobiernos, aerolíneas y aeropuertos, al tiempo que ha advertido de que todavía resulta prematuro establecer conexiones entre las amenazas.
Mientras tanto, Estado Masculino se ha convertido en uno de los nombres que aparecen en las pesquisas. La gran incógnita es si sus integrantes están realmente detrás de los mensajes o si alguien está utilizando la identidad del grupo para sembrar el caos en el espacio aéreo europeo.

