Islandia vuelve a pronunciarse sobre su relación con la Unión Europea. Este sábado los ciudadanos están llamados a responder a una única pregunta: “¿Debe Islandia reanudar las negociaciones de adhesión con la Unión Europea?”. La papeleta solo ofrece dos opciones: sí o no (Já o Nei).
La consulta recupera un proceso que quedó paralizado en 2013. El país nórdico presentó su solicitud de adhesión a la UE en 2009, pero las negociaciones fueron suspendidas cuatro años después por el entonces Gobierno de corte euroescéptico. La candidatura, sin embargo, nunca fue retirada formalmente, por lo que ahora se plantea reactivar aquellas negociaciones.
No es un referéndum sobre entrar en la UE
La principal clave de la consulta es que los islandeses no votarán este sábado sobre la adhesión a la Unión Europea. Un voto favorable únicamente daría paso a la reanudación de las negociaciones.

El objetivo de esas conversaciones sería alcanzar un tratado de adhesión, es decir, el acuerdo mediante el cual Islandia podría convertirse en el miembro 28 del club comunitario. Durante las negociaciones se podrían tener en cuenta las circunstancias particulares y los intereses nacionales fundamentales del país.
La eventual entrada en la UE requeriría varios pasos posteriores. Si las negociaciones culminasen en un tratado de adhesión, el Gobierno de Kristrun Frostadottir ha anunciado que celebraría un segundo referéndum para decidir si los ciudadanos aceptan ese acuerdo.

Además, el tratado tendría que ser aprobado por el Parlamento islandés y por la ministra de Asuntos Exteriores de Islandia, que al igual que la primera ministra y la presidenta es una mujer. También sería necesario modificar la Constitución. Para ello, las reformas constitucionales deben ser aprobadas por dos Parlamentos distintos, con elecciones parlamentarias entre ambas votaciones.
¿Qué ocurre si gana el ‘no’?
Un triunfo del ‘no’ significaría que Islandia no reanudaría las negociaciones con la UE y, siguiendo el resultado de la consulta, no se produciría una adhesión a la Unión Europea.

Eso no cerraría definitivamente la posibilidad de iniciar negociaciones en el futuro. La propia información oficial señala que Islandia podría planteárselo de nuevo más adelante.
Un referéndum consultivo
La consulta tiene carácter consultivo según la legislación electoral islandesa. Por tanto, el resultado no obliga jurídicamente al Gobierno. El Ejecutivo islandés, sin embargo, ha anunciado que respetará el resultado, tanto si vence el ‘sí’ como si lo hace el ‘no’.

Si gana el ‘sí’, comenzaría de nuevo el proceso negociador que quedó apartado hace 13 años. Si gana el ‘no’, las negociaciones ya no se reanudarán. En ninguno de los dos casos el referéndum de este sábado determina por sí mismo la pertenencia de Islandia a la UE, pero sí que toma el pulso a los islandeses y su eurofilia.

