Protestas en Irán

Las cifras del horror y la barbarie en Irán

Una relatora especial de la ONU para Irán estima que más de 20.000 personas murieron durante las protestas antigubernamentales que estallaran el 28 de diciembre

La gente participa en una manifestación en apoyo al pueblo iraní, organizada por la diáspora iraní.
EFE/EPA/TINO ROMANO

Después de dos semanas de apagón de internet y telecomunicaciones, las cifras de víctimas mortales, heridos y detenidos en las recientes protestas antigubernamentales en Irán no dejan de aumentar. Los guarismos, ya se trate de las cifras más conservadoras admitidas por el régimen -las autoridades iraníes admiten poco más de 3.100 muertos sin reconocer el carácter civil de ninguno de ellos- o los elaborados por las ONG, dan cuenta de la brutalidad de la respuesta protagonizada por las fuerzas de seguridad –la más cruel desde el nacimiento de la República Islámica en 1979– contra los manifestantes, la mayoría de ellos jóvenes.

Uno de los balances más devastadores de las víctimas registradas desde el comienzo de las protestas el pasado 28 de diciembre es el que la relatora especial de Naciones Unidas sobre la situación de los derechos humanos en Irán, la japonesa Mai Sato, difundió este jueves a partir de información recabada en centros médicos de toda la geografía persa: más de 20.000 muertos. A comienzos de esta semana la misma relatora estimaba solo 5.000 víctimas mortales. La citada relatora avanzaba entonces una investigación del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas sobre la posibilidad de que las autoridades iraníes hayan cometido crímenes contra la humanidad.

Más de 26.000 iraníes detenidos

La ONG estadounidense Human Rights Activist News Agency (HRANA) estimaba en su último conteo haber confirmado un total de 4.902 muertos, y trabaja en la verificación de 9.387 muertes más. Además, la entidad estima que más de 26.000 personas más han sido detenidas. Admitiendo lo provisional de las cifras, otra ONG, Iran Human Rights (IHRNGO) -con sede en Noruega-, aseguraba en su último balance haber documentado el deceso de 3.428 personas.

A partir de fuentes propias en el gobierno y las fuerzas de seguridad -incluidos los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria- en distintas ciudades del país, datos procedentes de centros hospitalarios y de testigos y familiares de víctimas, el medio de comunicación opositor Iran International aseguraba ya el día 13 de enero que la respuesta del régimen había causado más de 12.000 muertes, la gran mayoría de ellas entre los días 8 y 9 de enero. El digital dejaba constancia de que la orden de actuar contra los manifestantes procedía directamente del líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, y que contó con el respaldo del resto de teóricos poderes del Estado.

Los días más sangrientos: 8 y 9 de enero

Además, el diario británico The Sunday Times arrojaba el 17 de enero la cifra de 16.500 manifestantes muertos y 330.000 heridos -la mayoría de ellos en las dos funestas jornadas del 8 y el 9 de este mes- a partir de los datos ofrecidos por personal sanitario de los centros hospitalarios del país.

Por su parte, a través del Consejo de Seguridad Nacional, el régimen reconoce oficialmente 3.117 decesos, incluidos 2.437 que las autoridades iraníes describen como “inocentes”, incluidos entre ellos miembros de las fuerzas de seguridad del Estado. El recuento oficial no deja constancia de la existencia de víctimas civiles, pero distingue entre “mártires” y “terroristas”. El día 16, Jamenei había admitido la muerte de “varios miles” de individuos sin más precisión.

En un post publicado en la red X, el investigador estadounidense de origen iraní del Carnegie Endowment y profesor de la Universidad de Georgetown Karim Sadjapour aseguraba que los “islamistas iraníes llegaron al poder retocando los datos sobre abusos de derechos humanos en tiempos del sha para las ONG y los medios occidentales. Está cada vez más claro que ellos han matado a más iraníes en las últimas semanas que los que murieron durante las cuatro décadas de reinado del sha”.

TAGS DE ESTA NOTICIA