“Estaba en casa porque era feriado. De repente, todo empezó a moverse y fue subiendo a sacudidas. “Se oía”, explica Jenny a Artículo14 desde Caracas. Salió corriendo a la calle, guiada por “el instinto de supervivencia”, mientras el rugido seguía. Nadie la había avisado. “Nada me alertó, ni el móvil ni sirenas en la calle”, reconoce. “Ni un pitido ni una alarma”, insiste ante las preguntas.
Como ella, decenas de miles de venezolanos. Su situación resume el drama que vivieron los vecinos del norte de Venezuela que fueron sacudidos por dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 sin que existiera ningún mecanismo oficial para advertir a la población.
Sin sistema de alarma
Y es que Venezuela no tiene un sistema nacional de alerta temprana ante terremotos (EEW, por sus siglas en inglés). Tampoco cultura sísmica. Eso, en un país ubicado sobre una de las fallas más potentes de América Latina. Además, Caracas “se encuentra en un valle con depósitos sedimentarios, que pueden amplificar las ondas sísmicas y hacer que el temblor sea más fuerte o más prolongado en algunos barrios”, indicó a Artículo14 Whitney Behr, catedrática y subdirectora del Departamento de Ciencias de la Tierra y Planetarias de la Escuela Politécnica Federal (ETH).

Los dos seísmos seguidos registrados esta semana se encuentran entre los más fuertes que ha sufrido el país en más de un siglo, y la población venezolana los afrontó sin protocolos de emergencias, sin alarmas sísmicas y, en la mayoría de los casos, sin información.
Lo que pudo hacer Google, el Estado no lo hizo
En ese vacío institucional, fue la tecnología privada la que actuó. El sistema de alertas sísmicas de Android, desarrollado por Google, envió avisos a teléfonos móviles en Venezuela segundos, antes de que comenzara el temblor. El sistema funciona a través de los acelerómetros de los propios teléfonos: cuando un dispositivo Android estático detecta una onda sísmica primaria, envía una señal a los servidores de Google, que cruzan esa información con la de otros teléfonos en la zona y, si se confirma el seísmo, lanzan la alerta.
En sus redes sociales, Google ha explicado cómo funciona su sistema Android Earthquake Alerts System. A través de los sensores del teléfono, esos que miden tus pasos, cambian la posición de la pantalla o hacen funcionar la brújula.
Camila Domínguez, líder de Android en Google para Colombia, Perú, Chile y Argentina ha querido dejar claro que no es un sistema de detección de terremotos per se, sino que registra los datosde todos los dispositivos Android conectados a su sistema en tiempo real.
“Un punto importante para aclarar: esta tecnología no predice los sismos, los anticipa para darte segundos valiosos que te pueden permitir salir o refugiarte a tiempo“, ha explicado Domínguez.
Leyendo sobre como Google "predijo" segundos antes el terremoto de Venezuela, realmente lo que hace es detectar que ya ha empezado en otro punto.
Los acelerómetros de móviles Android (los mismos que notan si giramos la pantalla) quietos pueden notar las onbdas sísmicas P… pic.twitter.com/7rQXHCvvmI
— Antonio Ortiz (@antonello) June 25, 2026
Es el caso de Pericles Sánchez, escritor caraqueño de 39 años, que recibió el aviso en su teléfono Android con tiempo suficiente para salir de su casa antes de que llegara el temblor. “No fue hasta que ya estábamos fuera cuando empezamos a sentirlo”, relató a la agencia AP.
En redes sociales, los usuarios han compartido imágenes y vídeos de cómo fue el aviso de sus móviles Android y cómo pudieron salir de sus viviendas gracias a ello.
🇻🇪 #ÚltimaHora 🇻🇪
🔴 Una persona logró evacuar su casa debido a una alerta de Android diez segundos antes del terremoto.#Venezuela #Urgente pic.twitter.com/4QoxMTn6b5
— 𝙋𝙤𝙡𝙞𝙖𝙣𝙖𝙡𝙞𝙩𝙞𝙘𝙖 (@polianalitica) June 26, 2026
Este sistema se lanzó en 2020 con 250 millones de usuarios, hoy llega a más de 2.500 millones de personas en todo el mundo, según aseveró a AP Richard Allen, director del Laboratorio de Sismología de Berkeley. Cada mes alerta sobre unos 60 terremotos a una media de 18 millones de teléfonos.
Un estándar global que Venezuela no llega
Países como Estados Unidos, México, Japón, Turquía, China, Italia o Taiwán cuentan con sistemas de alarma temprana nacionales. México fue pionero: implantó el primero en 1991, y hoy combina estaciones de radio, aplicaciones móviles y alarmas públicas, además de realizar simulacros periódicos. Japón, tras el terremoto de magnitud 9,0 de 2011 y el desastre nuclear de Fukushima, extendió su red al lecho marino, logrando adelantar los avisos de tsunami hasta 20 minutos.

Si bien los terremotos no se pueden predecir, “los científicos pueden identificar regiones con mayor riesgo, como las zonas de subducción, por ejemplo, Kamchatka y otras alrededor del Anillo de Fuego del Pacífico“, aseveró Behr. “Actualmente no disponemos de ningún método fiable para predecir el momento exacto en que se producirá un terremoto. Dicho esto, estamos mejorando nuestra capacidad para modelar los riesgos sísmicos a largo plazo y emitir alertas rápidas una vez que el terremoto ya ha comenzado, lo que puede proporcionar unos segundos o minutos cruciales de aviso previo a las poblaciones cercanas“, contextualiza la experta. Unos segundos con los que los usuarios sin móviles o teléfonos Android no contaron.

